Artrópodos

Mantis religiosa

 
Mantis religiosa

La mantis religiosa es un artrópodo de tamaño grande, capaz de volar y con un característico primer par de patas adaptado para la caza. Con su elegante postura de oración y su apariencia exótica, estos depredadores son considerados verdaderas joyas entre los insectos.

En este artículo de BIOenciclopedia aprenderemos sobre la mantis religiosa, desde sus increíbles habilidades de caza hasta sus intrincados comportamientos sexuales, descubriendo sus características únicas y algunas curiosidades interesantes.

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Índice

  1. Características de la mantis religiosa
  2. Dónde vive la mantis religiosa
  3. Alimentación de la mantis religiosa
  4. Reproducción de la mantis religiosa
  5. Amenazas y conservación de la mantis religiosa
  6. Curiosidades de la mantis religiosa

Características de la mantis religiosa

  • Se trata de un insecto de la familia Mantidae, de cuerpo alargado y estilizado, con una cabeza triangular y un primer par de patas adaptadas para la caza.
  • Pueden medir entre 5 y 10 centímetros de longitud, siendo generalmente las hembras de mayor tamaño que los machos.
  • En términos generales, su cuerpo se compone de una cabeza, un tórax delgado y un abdomen abultado. Cuenta además con seis patas y dos pares de alas plegadas sobre el abdomen.
  • Su nombre común coincide con el científico (Mantis religiosa), y hace referencia a la forma de su primer par de patas, que suelen adoptar una pose recogida frente a la cabeza, lo que puede recordar a una persona rezando.
  • Estas dos patas delanteras, alargadas y robustas, están adaptadas para agarrar y capturar a sus presas. Con esta intención, están equipadas con espinas afiladas y plegables que le permiten atrapar y mantener sujetas a sus presas con firmeza.
  • La cabeza de este artrópodo está orientada hacia adelante y cuenta con dos finas antenas y un par de grandes ojos compuestos. Se trata de ojos muy desarrollados, que le proporcionan una visión tridimensional y una percepción de movimiento altamente desarrollada, lo que le ayuda en la caza de sus presas. Además, cuenta con tres ojos simples situados entre los dos ojos compuestos, lo que les permite una mayor recepción de luz y coordinar movimientos muy rápidos y precisos.
  • Su coloración y su forma corporal se asemeja a las hojas y ramas de su entorno, lo que les permite pasar desapercibidas para sus presas y evitar a sus depredadores. Además, algunas especies de mantis tienen extensiones en su cuerpo que se asemejan a las flores, aumentando aún más su capacidad de mimetismo.
  • Las mantis religiosas son grandes cazadoras. Utilizan sus patas delanteras para atrapar a sus presas rápidamente y luego las sujetan con fuerza mientras las devoran. Son conocidas por su comportamiento sigiloso y paciencia, permaneciendo inmóviles durante largos períodos de tiempo antes de atacar.
  • Aunque pueda parecerlo por su aspecto fiero que induce respeto, las mantis religiosas no son venenosas y no suponen un peligro para el ser humano.
  • Es frecuente denominar “mantis religiosa” a cualquier mantis, pero realmente este es el nombre de una especie en concreto.
Mantis religiosa - Características de la mantis religiosa

Dónde vive la mantis religiosa

La mantis religiosa habita en diversas regiones del mundo, principalmente en áreas templadas y tropicales. Se encuentra en Europa, África, Asia, América del Norte y América del Sur.

En cuanto a su hábitat, las mantis religiosas prefieren áreas con vegetación densa, como praderas, jardines, arbustos, bosques y áreas agrícolas. Les gusta habitar en lugares donde puedan encontrar una gran abundancia de presas, como insectos voladores y otros pequeños invertebrados. Es común encontrarlas en arbustos y plantas altas, donde pueden camuflarse fácilmente debido a su coloración y forma corporal, confundiéndose con las hojas y ramas del entorno.

Mantis religiosa - Dónde vive la mantis religiosa

Alimentación de la mantis religiosa

La alimentación de la mantis religiosa se basa en una dieta carnívora, y se considera un depredador altamente eficiente. Se alimentan principalmente de otros insectos, pero su dieta incluye una variedad de presas, como moscas, grillos, saltamontes, polillas, mariposas, abejas, escarabajos y arañas. Pero además, las mantis pueden adaptarse a diferentes tipos de presas según su entorno y disponibilidad de alimentos.

Al igual que otros mantodeos, emplea tácticas de caza sigilosas y pacientes. Permanece inmóvil, mimetizada con su entorno, esperando a que una presa se acerque lo suficiente. Una vez que la presa está dentro de su rango, la mantis religiosa utiliza su par de patas delanteras rápidas y espinosas para atraparla en un movimiento rápido y preciso. Sus garras afiladas le permiten sujetar firmemente a la presa. Generalmente comienza devorando las partes blandas, como alas y abdomen, y posteriormente se entretiene con otras partes duras del cuerpo de sus presas.

Mantis religiosa - Alimentación de la mantis religiosa

Reproducción de la mantis religiosa

El proceso de reproducción generalmente comienza con el cortejo, en el cual el macho intenta atraer a la hembra. Para ello, realiza una serie de movimientos y comportamientos específicos. Puede volar alrededor de la hembra, emitir feromonas o realizar movimientos de danza. Estos comportamientos tienen como objetivo impresionar a la hembra y asegurar su aceptación para el apareamiento.

Una vez que la hembra ha sido atraída, ocurre el apareamiento. En algunas especies de mantis religiosa, el apareamiento puede ser peligroso para el macho, ya que existe la posibilidad de que la hembra lo devore durante o después del acto sexual. Sin embargo, es importante tener en cuenta que este comportamiento no ocurre en todas las especies de mantis y no es tan común como se cree popularmente.

Durante el apareamiento, el macho se acerca a la hembra y monta sobre su espalda. Utiliza sus cercos (órganos sexuales especializados) para transferir el esperma a la hembra. La transferencia del esperma se lleva a cabo a través de una estructura llamada espermatóforo, que es una masa gelatinosa que contiene los espermatozoides.

Después del apareamiento, la hembra guarda el esperma en su interior para utilizarlo posteriormente en la fertilización de los huevos. Cuando llega el momento adecuado, la hembra realiza la ovoposición, que es la puesta de los huevos. Busca un lugar adecuado para depositarlos, como ramas, hojas o en el suelo. Utiliza un órgano llamado ovopositor para excavar pequeños agujeros en el sustrato y depositar los huevos en ellos.

Los huevos de la mantis religiosa eclosionan después de un período de incubación, que puede variar según la especie y las condiciones ambientales. Al eclosionar, las crías emergen como ninfas, que se parecen a los adultos, pero en una escala más pequeña. Las ninfas pasan por una serie de mudas o ecdisis a medida que crecen. En cada muda, la mantis religiosa arroja su exoesqueleto y desarrolla uno nuevo y más grande. Estas mudas se repiten varias veces hasta que las ninfas alcanzan la madurez.

Mantis religiosa - Reproducción de la mantis religiosa

Amenazas y conservación de la mantis religiosa

Aunque afortunadamente la mantis religiosa no se encuentra en peligro según la UICN, que cataloga a la especie como “preocupación menor”[1], estas se enfrentan a varias amenazas y desafíos en su entorno natural:

  • Pérdida de hábitat: debida generalmente al uso y explotación del medio por parte del ser humano, a la contaminación y otras consecuencias derivadas de actividades humanas y, en menor medida, a eventos y catástrofes naturales.
  • Uso de pesticidas: el uso indiscriminado de pesticidas en la agricultura y jardinería puede tener un impacto negativo en las mantis religiosas y otros insectos beneficiosos. Estos productos químicos pueden dañar directamente a las mantis religiosas o reducir la disponibilidad de presas, lo que afecta su supervivencia.

Actualmente son escasos los programas de conservación de la mantis religiosa, debido principalmente a que no se considera una especie amenazada. A pesar de ello, la UICN ha determinado que no se tienen suficientes conocimientos sobre el estado de las poblaciones de cada región del planeta, lo que significa que para contribuir a la conservación de la mantis religiosa, una de las mejores acciones que se pueden llevar a cabo en la actualidad es el desarrollo de estudios científicos y el monitoreo de sus poblaciones.

Mantis religiosa - Amenazas y conservación de la mantis religiosa

Curiosidades de la mantis religiosa

  • Las mantis religiosas destacan por su habilidad para atrapar y devorar presas más grandes que ellas, como otros insectos, arañas e incluso escorpiones.
  • Tienen un increíble sentido de la vista. Sus ojos compuestos les permiten una visión tridimensional y tienen un rango de visión de hasta 180 grados.
  • Este insecto tiene una estrategia de camuflaje impresionante. Su cuerpo suele tener colores y patrones que las ayudan a mezclarse con su entorno, lo que las hace difíciles de detectar para sus presas o depredadores.
  • La mantis religiosa es capaz de rotar su cabeza hasta 180 grados, lo que le permite escanear su entorno en busca de presas sin tener que mover todo el cuerpo.
  • A pesar de su apariencia amenazante, las mantis religiosas son en realidad beneficiosas para los jardines y los ecosistemas, ya que ayudan a controlar la población de insectos, evitando plagas dañinas.

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Referencias
  1. Battiston, R. 2016. Mantis religiosa. The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T44793247A44798476. https://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-1.RLTS.T44793247A44798476.en. Accessed on 19 June 2023.

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