Género Musa

¿Hay alguien que no haya comido alguna vez un plátano o banana? Esta dulce fruta, favorita de muchos niños y adultos, se produce en la planta del banano, emparentado con las orquídeas y las palmeras. Aunque en muchas partes del mundo se llama al fruto plátano o banana, como si ambos términos fueran sinónimos, en otras se diferencia a la banana, consumida cruda, del plátano, que se asa, fríe o acompaña platillos. La palabra “banana” se deriva del término árabe banan, que significa “dedo”, debido al parecido de los racimos de plátanos a estas partes.

Existen decenas de especies de bananos o plantas de banana, pero solo algunas variedades se comercializan. Las más conocidas son Musa acuminata, Musa balbisiana y Musa x paradisiaca, que es un híbrido entre las dos primeras. Musa balbisiana no es comestible, y se caracteriza por las semillas entre su pulpa.

Orden: Zingiberales

Familia: Musaceae

Género: Musa

Descripción

Los bananos no son árboles, tal como se les conoce. Son plantas herbáceas sin tallo leñoso, sino con un falso tallo o pseudotallo compuesto por varias bases enrolladas de hojas carnosas y organizadas en paquetes; las más viejas se encuentran en las partes exteriores, mientras que las más jóvenes se arremolinan en el centro. Dicho tallo crece a partir de un rizoma. Podría llamársele una “hierba gigante”.

Las hojas son grandes y alargadas, de unos 60 centímetros de ancho y hasta 3-3.5 metros de longitud. Constan de un pecíolo y una lámina. Su color es verde, pero según la variedad, pueden tener el envés rojizo o púrpura o manchas marrones. Tiene flores que crecen en inflorescencias desde la punta de un tallo que sobresale del centro del banano. Las inflorescencias están rodeadas por una espata: una bráctea o estructura especializada para proteger las flores, de color púrpura en la superficie externa y rojo en la interna.

Cada flor es tubular y de color blanco. Curiosamente, dentro de cada espata hay flores femeninas, asexuadas y masculinas. Las primeras se hallan en las primeras 5-15 hileras, las segundas están en el centro, y las últimas se distribuyen al final. Por su parte, los frutos se clasifican como bayas, y crecen en racimos de 15-20. Su piel es gruesa y de color amarillo a rojo o marrón, según la variedad.

Información sobre los plátanos.

Plátanos de tipo “Pink Velvet”.

Distribución

No se sabe exactamente dónde se originó el banano; la mención más antigua de su cultivo está en unas inscripciones hechas sobre un muro en Asiria, que se remontan a al menos 7,000 años atrás. El cultivo se realizó hace unos 6,000 años en la región del valle del Indo, pero el banano no fue introducido en Europa sino hasta el siglo X d. C, y a África y Sudamérica en el siglo XVI. Es posible que la planta haya sido domesticada por primera vez en Papúa Nueva Guinea.

Hoy, los bananos se cultivan en zonas tropicales y subtropicales. Unos 107 países del mundo dominan el cultivo.

Reproducción y variedades

Hay que hacer una distinción entre los bananos silvestres y los comerciales (cultivados). Los primeros son polinizados por murciélagos, mientras que la mayoría de las variedades cultivadas comestibles son estériles, por lo que las flores femeninas no necesitan ser polinizadas ni fecundadas por animales. Estos bananos se propagan a partir de brotes laterales del tallo o esquejes.

Los óvulos no polinizados se quedan en el centro del fruto. Los ovarios femeninos son los que albergan los óvulos no fertilizados y posteriormente dan lugar al fruto. Los bananos prefieren sitios protegidos, pero plenos de sol. En medio de un clima cálido, la planta puede dar frutos en un lapso de 3 años a partir de su plantación.

De los bananos cultivados, algunas de las variedades más comercializadas son “Ducase”, “Blue Java”, “Misi Luki”, “Mons Mari”, “Mysore” y “Orinoco”.

Existen decenas de especies de bananos o plantas de banana, pero solo algunas variedades se comercializan.

Usos

El banano es cultivado principalmente por su fruto, de carne color  blanco, amarillo claro o ligeramente rosado, y sabor dulce. Contiene 23 por ciento de carbohidratos, 1 por ciento de proteínas y 0.5 por ciento de grasas sin colesterol. Sus valores nutricionales incluyen vitamina B, riboflavina, ácido fólico, vitamina, un poco de vitamina A, manganeso, magnesio y altos niveles de potasio. Es una excelente fuente de energía, pues con 2 plátanos se obtiene la energía necesaria para realizar 90 minutos de ejercicio vigoroso. No por nada, en regiones de África los plátanos se consideran alimento de primera necesidad.

Variedades de plátanos.

Postre con plátano.

El fruto se consume crudo y como parte de papillas, multitud de postres y numerosos platillos. También se puede preparar una harina de buena calidad. El potasio ayuda a normalizar el ritmo cardíaco y regular el nivel de agua del cuerpo, y la fibra que contiene es útil para aliviar el estreñimiento, la acidez estomacal y las náuseas propias del embarazo. Por otra parte, la piel interior de la cáscara es antiséptica y puede aplicarse a heridas y picaduras de mosquitos. Las hojas se usan en algunos platillos debido al particular aroma y sabor que confieren, y en México y otros países de Centroamérica y Sudamérica son usadas para envolver tamales, unos platillos elaborados con masa de maíz. Las hojas jóvenes pueden cortarse y comerse en ensaladas, y los capullos masculinos pueden consumirse hervidos como verduras.

Algunas plagas han afectado la producción de bananos cultivados en ciertos países.

Amenazas y conservación

Debido a que las variedades cultivadas se propagan de una misma planta, como si fueran clones, existe muy poca variabilidad genética, lo que hace a las plantas muy vulnerables a enfermedades provocadas por hongos y bacterias. En los trópicos, Musa x paradisiaca tiende a padecer la enfermedad de Panamá, provocada por el hongo Fusarium oxysporum, que ataca las raíces. Otras enfermedades son producidas por Erwinia carotovora, Colletotrichum musae, Fusarium pallidoroseum, Fusarium pallidoroseum, Fusarium solani y Ramichloridium musae.

Algunas plagas han afectado la producción de bananos cultivados, y se teme que un nuevo agente patógeno pueda destruir millones de plantas. Esto ya ha sucedido: en la década de 1950, la variedad Gros Michel, que era la más producida y consumida en gran parte del mundo, fue diezmada casi por completo a causa de la enfermedad de Panamá, por lo que su comercialización declinó.