Un breve recorrido por la lengua Náhuatl.

El náhuatl es definida como una macrolengua yuto-nahua que se habla en 16 estados de la República Mexicana. Esto la convierte en la lengua indígena más hablada en todo el país.

Hoy en día, su presencia continúa prevaleciendo en comunidades de Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Estado de México, Morelos, Guerrero y Tabasco. Está presente en menor medida en zonas de Durango, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, la Ciudad de México y Oaxaca.

A pesar de que el Náhuatl ha perdido gran número de hablantes a partir de la Conquista española, su valor cultural está intacto y actualmente es muy apreciado en diferentes ámbitos, como la literatura, la poesía y la música. 

El gobierno de México ha habilitado sitios web para el aprendizaje de esta hermosa lengua milenaria. Pero por lo pronto, te mencionaremos 10 animales que fueron importantes dentro de la cultura náhuatl. 

Serpiente- Cóatl.

La serpiente es un animal de gran importancia dentro de esta y varias otras culturas indígenas de México. Uno de los dioses más venerados en la cultura Mesoamericana fue Quetzalcóatl, que significa “serpiente emplumada” y representaba a la vida, a la fertilidad y al conocimiento.

En México hay alrededor de 700 especies de serpientes, así que era muy común observarlas en los entornos naturales donde se asentaban pequeñas comunidades humanas. 

Guajolote – Huexólotl.

El guajolote o “pavo” fue uno de los primeros animales domesticados cuya carne fue muy apreciada en la gastronomía de varios pueblos de México. Sus huevos, plumas y huesos también tuvieron uso y apreciación. Su imagen está presente en varios códices como muestra de sacrificio. 

Hoy en día, su carne es una de las más consumidas en todo el país; principalmente en la Península de Yucatán donde los antiguos mayas apreciaban su carne en diferentes platillos tradicionales.

Iguana – Cuauhcuetzpalin.

Los nahuas consumían carne de iguana, al igual que comunidades indígenas situadas más al sureste del país; pero la iguana también estuvo presente en la religión y en la arquitectura de varias civilizaciones de Mesoamérica.

Xochitónal, que en náhuatl significa «flor de alma», está representado por una iguana gigante  sumergida en las aguas negras del río Apanohuacalhuia (Apanuiayo); lugar por donde deben pasar los muertos antes de llegar al inframundo (Mictlán).

Por otro lado, Itzamná es un dios maya de la sabiduría, el cielo, la noche y el día, cuyo significado es “Casa de Iguanas” por Itzam= Iguana y Naah = casa. 

Perro Xoloitzcuintle o xoloitzcuintli.

El perro fue un símbolo religioso para los mayas y los nahuas. Antes de la llegada de los españoles, era común encontrar razas de perro sin pelo, piel lisa, con orejas pequeñas y un ladrido escaso o nulo. Uno de ellos fue el xoloitzcuintli que cumplió funciones de compañía, medicina y alimento.

Su presencia en la historia se remonta a 3500 años atrás. Se creía que frotar su piel sobre alguna dolencia, lograba desaparecer el dolor. 

Dentro de su significado Xólotl, dios del ocaso y de la muerte, y itzcuintli, perro, estaba el verdadero propósito del animal: guiar las almas de los muertos al inframundo y proteger a los vivos.

Junto con el guajolote, representó un alimento para los antiguos mesoamericanos y los primeros españoles. La demanda por su carne los llevó casi al borde de la extinción para aquel entonces; pero la raza logró recuperarse progresivamente por cuestiones de valores culturales y cambio de hábitos de alimentación.

En tiempos actuales, el Xoloitzcuintle es un exótico perro de compañía, muy valorado por sus raíces primitivas y gran inteligencia.

Guacamaya – Alotl.

La guacamaya roja era el símbolo del sol para las civilizaciones de Mesoamérica y está plasmada en murales mayas, zapotecas y teotihuacanos. Uno de esos murales se encuentra en el sitio de Cacaxtla en Tlaxcala.

En los códices aparecen loros y guacamayas dentro de las 13 aves que representaban las 13 estaciones del cielo y las 13 horas del día. 

Mariposa – Papalotl.

Itzpapálotl es una diosa con los rasgos de una mariposa. Su significado es “mariposa de obsidiana” por itztli = obsidiana y papalotl = mariposa. Esta deidad de la cultura chichimeca simbolizó al renacimiento y la regeneración; así como a la guerra, a los sacrificios humanos, a la muerte y era regidora del Paraíso Tamoanchan, un lugar paradisíaco en la mitología.

La mariposa era el adorno más común en los recipientes de barro para incienso de Teotihuacán, y en la cultura maya las mariposas eran percibidas como las almas de los guerreros que perecieron en batallas o sacrificios.

Colibrí – Huitzillin.

“Cuando los dioses mayas crearon la Tierra, eligieron al colibrí como mensajero”. 

El colibrí, ave oriunda de América de brillantes y hermosos colores, ocupa un rol importante en la cosmogonía prehispánica.

Fue considerado el mensajero de los dioses y el protector de los guerreros. Según la mitología, es un ave que nació de Coatlicue, diosa de la fertilidad. 

Hasta hoy en día, se cree que recibir la presencia de un colibrí, significa que alguien “del más allá” desea comunicarse. Puede ser un familiar, un amigo o alguien que intenta contactarse para comunicar un mensaje.

Ajolote – Axolotl.

El ajolote es un tipo de anfibio endémico de México con gran influencia en las culturas Mesoamericanas. Vive únicamente en las aguas de Xochimilco y actualmente ha enfrentado varias amenazas de extinción por contaminación, especies introducidas y captura.

En tiempos prehispánicos, se le relacionó al dios Xólotl, hermano del dios Quetzalcóatl, quien se asocia a la vida y al conocimiento. 

También fue muy apreciado en la gastronomía y en la medicina. Formó parte de platillos tradicionales como tamales, sopas y guisos. Y medicinalmente, se utilizó para preparar pomadas e infusiones contra problemas respiratorios. 

Pocos saben que este exótico y bello animal es capaz de regenerar sus tejidos, incluidos los del cerebro y corazón.

Jaguar – Ocelotl.

El jaguar es uno de los animales más emblemáticos en las civilizaciones de Mesoamérica. Su presencia está plasmada en varias representaciones culturales de diferentes zonas de México. 

Es decir, todas las civilizaciones mexicanas representaron a los jaguares según su visión y su arte. 

Se le asocia con el poder y con la entrada al inframundo. Según la mitología, transitaba por varios niveles del cosmos gracias a sus múltiples habilidades. Los guerreros admiraban la fuerza de sus garras y colmillos, así como su capacidad para dominar territorios. Por tal razón, se representó a los felinos en poses antropomorfas o zoomorfas o en figuras humanas con atributos de jaguar. Todo guerrero “quería ser como un jaguar”.

Venado – Mazatl.

El venado fue un animal muy representativo de la cultura maya. Este animal se asoció directamente con el sol, la vida y la muerte, y además, con el ciclo del día, la fertilidad de los campos y el cultivo del maíz.

El venado representó los atributos del hábil cazador y del guerrero valiente.

El venado continúa siendo emblemático de los estados que conforman la península de Yucatán. 

Chapulín – Chapolin.

Además de ahuautle (huevecillos de insectos), xamoes (escarabajos), gusanos de maguey, jumiles, escamoles y cupiches (larvas de mariposa), los chapulines fueron parte de una suculenta selección de insectos comestibles durante la época prehispánica. Eran y aún son muy apreciados por su valor nutrimental y su textura crujiente.

Águila – Cuauhtli.

No podía falta el animal plasmado en el escudo nacional: el águila, símbolo del México prehispánico y el México moderno.

Es un ave que siempre denotó fuerza y valentía. Se relacionó con la luz, la iluminación y el sol, ya que por su vuelo elevado, se creía que se aproximaba al astro rey. 

Las plumas del águila real fueron elementos importantes en la élite mexica y como ofrenda hacia los dioses. Eran piezas muy valiosas que solo unos cuantos podían tener.