Conociendo a los Hongos.

Los hongos son organismos vivos heterótrofos y eucariotas que pertenecen al reino Fungi y que tienen una diversidad de aproximadamente 144,000 especies diferentes. Esto incluye mohos, levaduras y setas. 

La especialidad de la biología que estudia a los hongos se llama micología, donde se emplea el sufijo mycota para las divisiones y mycetes para las clases.

Tanto macrohongos como microhongos, viven alrededor del mundo y ocupan diversos tipos de ecosistemas. Muchos tipos de microhongos se encuentran en la tierra y el agua, pero los macrohongos crecen generalmente sobre la tierra.

De igual forma, hay hongos que viven en áreas más limitadas o en hábitats restringidos, mientras que otros se adaptan con éxito a una amplia variedad de entornos, desde húmedos, tropicales o templados, hasta calurosos y áridos.

Las zonas montañosas también cuentan con la presencia de algunos tipos de hongos, pero tampoco soportan las temperaturas de frío extremo, razón por la que no se ha hallado ningún ejemplar en el continente antártico. Lo que se ve son algunos musgos y hepáticas pero son parte del reino de las plantas.

Anatómicamente hablando, no todos los hongos tienen exactamente las mismas partes. Se dividen en dos clases: superiores (que son posibles de ver a simple vista) e inferiores (que son posible de ver por microscopio). Pero los más comunes como las setas, se conforman de píleo (también llamado sombrero), láminas y laminillas que forman el himenio (la parte fértil), estipe (lo que sostiene al sobrero) y micelio (conjunto de filamentos cilíndricos llamados hifas que se encargan de la nutrición de los hongos).

Todos los hongos requieren materia orgánica para su alimentación. Las especies que obtienen nutrientes de materia orgánica muerta se conocen como organismos saprótrofos, y los que se alimentan de otros seres vivos son organismos parásitos. 

No obstante, los hongos no son tan simples como parecen. Los hay de alimentación específica, ya sea que siempre sean parasitarios o siempre sean saprótrofos, pero también están aquellos que cambian de comportamiento parásito a consumir materia orgánica, o viceversa. Esto depende de la disponibilidad de sus fuentes de alimento.

Un grupo de hongos denominado como hongos micorrícicos, forman asociaciones simbióticas con algunas variedades de plantas para obtener parte de los alimentos que las plantas producen a través del proceso de la fotosíntesis. Los organismos micorrícicos no deben confundirse con los hongos parásitos, ya que no ocasionan daños en los seres vivos vegetales, sino todo lo contrario. Pueden ser importantes y esenciales para la supervivencia de las plantas. Por tal motivo, es muy importante la conservación de los hábitats naturales de todo el mundo.

Hongos comestibles, extraños y venenosos.

No todos los tipos de hongos son dañinos. Hay algunos comestibles y seguramente conocerás algunos de ellos: champiñones, portobellos, huitlacoche, shiitake o setas chinas, entre otros. 

Su forma es de las más conocidas y verlos es algo común, pero existen hongos muy extraños que no denotan confianza para acercarse. Calocera viscosa es un ejemplo de ello. Como su nombre lo dice, posee una textura gelatinosa que pocos se atreverían a tocar, pero en sí, luce muy llamativo y hermoso en su hábitat natural. 

Hay hongos poco atractivos como Clathrus archeri u hongo estrella, que posee una apariencia bastante aterradora pero interesante. Hydnellum peckii y hongo Cagarria tampoco son los más bellos.

Por otro lado, hay hongos muy extraños pero de apariencias muy hermosas, como Lacaria amatista, una especie comestible de color púrpura; o Schizophyllum commune, conocido como nanacate, un hongo arbóreo que se asemeja a una concha marina. 

También están los peligrosos para los humanos: los hongos venenosos. Los hongos de la especie Falsa oronja (Amanita muscaria), son uno de los más conocidos culturalmente, ya que representan a la imagen colectiva que tenemos sobre los hongos. Pero es venenoso y posee propiedades psicotrópicas. En realidad, el género Amanita es conocido por tener a los “hongos de la muerte”.

Otros hongos venenosos son: Galerina marginata, Gyromitra esculenta, Lepiota helveola y Boletus pulcherrimus, por mencionar algunos ejemplos. 

Los hongos venenosos ocasionan diversos daños a la salud dependiendo la especie. Algunos provocan de leves a severos malestares gastrointestinales, pero otros contienen potentes sustancias que dañan principalmente hígado, riñones y órganos del sistema nervioso central. 

Clasificación de los Hongos.

Existen algunas discrepancias y variaciones en cuanto a la clasificación de los hongos, ya que no ha sido tarea sencilla separarlos de acuerdo a sus características e historias evolutivas. 

Algunas peculiaridades que se consideran para agruparlos, son su heterotrofismo, formación de esporas, la forma y la estructura interna de los esporangios, la presencia de quitina en sus paredes y la falta de cuerpos complejos con órganos, principalmente.

Después de las últimas modificaciones hechas en el Congreso Internacional de Micología de 1994, los hongos generalmente se clasifican en cuatro divisiones: Chytridiomycota (quitridios), Zygomycota (mohos de pan), Ascomycota (levaduras y hongos de saco) y Basidiomycota (hongos superiores). 

Phylum Chytridiomycota

Los quitridios son uno de los grupos más primitivos, pues los primeros reconocibles aparecieron hace más de 500 millones de años, lo que correspondía al período precámbrico.  

Son hongos unicelulares en su mayoría, principalmente acuáticos con pocas especies en tierra; algunos son parásitos o saprofitos. Poseen quitina y pared celular de glucano y su reproducción es principalmente asexual por medio de esporas móviles o zoosporas.

Tiene dos clases: Quitridiomicetos y Monoblepharidomycetes.

Phylum Zygomycota

Se conocen aproximadamente 1,060 especies de zigomicetos y los mohos que crecen sobre frutas, verduras y panes son los más representativos. 

La mayoría viven del material orgánico en descomposición pero unos cuantos son parásitos, particularmente de insectos. Su reproducción es generalmente asexual y producen esporangiosporas, pero la reproducción sexual es posible en condiciones desfavorables.

Este tipo de hongos pueden crecer en diversos entornos. La mayoría de ellos son mesofílicos; es decir, que crecen entre 10 y 40 °C con una temperatura óptima de 20 a 35 °C). Otros son

termofílicos, lo que significa que crecen a temperaturas mínimas de 20 °C y máximas de hasta 60 °C. Solo algunos tipos crecen a grados bajo cero. 

De igual forma, ciertos zigomicetos, específicamente algunas especies del orden Mucorales, crecen en condiciones anaeróbicas, es decir, son capaces de vivir o desarrollarse en un medio sin oxígeno. Pero la mayoría necesita condiciones aeróbicas.

Phylum Ascomycota

Los ascomicetos pertenecen al filo más grande de hongos, con más de 64,000 especies y se caracterizan por la formación de un ascus, que es una estructura similar a un saco que contiene ascosporas haploides. De ahí su nombre “hongos de saco”.

Su reproducción asexual es por fisión y su reproducción sexual es por diversos medios que dan como resultado la producción de ascosporas.

Algunas levaduras benefician al humano en la elaboración de cerveza, en la fermentación de vino y como trufas. Otras se requieren para la fermentación del arroz para la producción de sake.

Sin embargo, también se conocen por parasitar plantas y animales, incluido el hombre. Un ejemplo de ello es la neumonía micótica, una infección en los pulmones que puede ser mortal en sistemas inmunes debilitados.

Phylum Basidiomycota

Junto con Ascomycota, constituye el subreino Dikarya. Generalmente son parásitos de plantas e insectos. Son hongos filamentosos compuestos de hifas y tienen micelio de dos tipos: primarios que consisten en células uninucleadas, y secundarios que consisten en células dicarióticas.

En este grupo también se incluye a los hongos de plataforma, que crecen aferrados a la corteza de los árboles.

También se identifican dos grupos convencionales que no se reconocen como grupos taxonómicos formales: Deuteromycota (hongos imperfectos) y los líquenes.

Los líquenes son organismos que surgen de la simbiosis entre un hongo, y un alga o una cianobacteria, y por lo tanto, ha sido difícil clasificarlos.