Prunus persica

El duraznero es el árbol que produce los duraznos o melocotones, unos frutos redondos conocidos por la suave piel que los envuelve. El fruto también es conocido como manzana algodonosa.

El árbol es originario de la lejana China, donde su cultivo se practica desde hace miles de años. Posteriormente, llegó a Persia a través de la ruta de la seda, lugar donde los europeos lo conocieron; de ahí la palabra persica en su nombre científico. Prunus persica pertenece a la familia de las rosáceas y está emparentado con el almendro, el cerezo y el árbol de ciruela.

Orden: Rosales
Familia: Rosaceae
Género: Prunus

Descripción

El árbol es originario de la lejana China, donde su cultivo se practica desde hace miles de años.

Es un árbol de forma arbustiva, copa amplia y de pequeño tamaño, que crece hasta los 4-10 metros de altura, pero es muy raro que llegue a los 6.5 metros. El tronco es delgado, de corteza color gris con lenticelas (protuberancias) dispuestas de forma horizontal. Las hojas verde oscuro son alargadas, más anchas en medio y ligeramente dobladas hacia la nervadura central, con los bordes un poco aserrados. Las flores crecen en tallos cortos en brotes laterales de 2 o 3, aunque también pueden crecer solas. Poseen 5 pétalos cuyo color varía del blanco al rosado, 5 sépalos, de 15 a 30 estambres, un pistilo y un estilo.

El fruto del duraznero es una drupa que consiste en una sola semilla ovalada de 1.3-2 centímetros de longitud, rodeada por carne jugosa, dulce y ligeramente ácida, de color blanquecino o amarillo con tintes rojizos. La piel del fruto es delgada y exhibe una coloración anaranjada o amarilla, también rojiza. Su característica principal son los cortos pelillos que recubren la piel y que le confieren una textura aterciopelada al tacto.

Información sobre Prunus persica.

Duraznero – Prunus persica.

Distribución

Lo más probable es que Prunus persica sea oriundo de China y que haya llegado a Persia gracias al comercio entre los chinos y otros pueblos de Oriente y parte de Europa en tiempos antes de Cristo. Los griegos y los romanos lo expandieron a toda Europa en torno al año 300 o 400 a. C., y siglos después fue llevado a otras regiones del mundo. Por ejemplo, en el año 1600 los frutos ya habían llegado a México, y en 1814 se registraron algunos árboles en Nueva Zelanda.

En la actualidad, el duraznero se encuentra en gran parte del mundo, mayormente en regiones de clima seco a templado. Los cultivos crecen mejor en sitios soleados pero protegidos del viento.

Reproducción y variedades

Es un árbol caducifolio, es decir, pierde las hojas cada año. Comienza a florecer a principios de primavera y en su hábitat salvaje suele ser polinizado por insectos como las abejas. Las flores son hermafroditas; a saber, tienen órganos sexuales masculinos y femeninos al mismo tiempo.

Posee dos óvulos en el ovario, pero frecuentemente solo uno es fertilizado; por eso crece una sola semilla. Los frutos comienzan a crecer unos días después de la fertilización, y maduran 3-5 meses después de la polinización, durante verano y a veces otoño. Los durazneros cultivados suelen plantarse a partir de semillas o de plantones. De cualquier forma, Prunus persica crece rápidamente, y entre los 3 y 4 años da sus primeros frutos. No obstante, los duraznos de los árboles silvestres tienden a ser más pequeños.

Existen miles de variedades del duraznero. Una de las más conocidas es la nectarina (Prunus persica var. nucipersica), que es básicamente un durazno sin los pelillos en la piel, lo que es resultado de cambios en un gen. Es un árbol de corta vida, por lo que en los cultivares deben ser replantados. Otra variedad común es la paraguaya (Prunus persica var. platycarpa), y otras más específicas son nombradas “Rochester”, “Duque de York”, “Romea” y “Catherine”.

Cultivo de durazno.

Interior de duraznos maduros.

Usos

Del melocotonero o duraznero se aprovechan las hojas, la corteza, las flores, los frutos y las semillas. Es una planta sedante, laxante, diurética y astringente a la que se atribuyen varios usos médicos. Las hojas y la corteza se han usado para expeler parásitos intestinales y apaciguar dolores de pecho, y las flores se usan para aliviar el estreñimiento. En la medicina tradicional china las hojas son apreciadas y con ellas se preparan remedios contra la malaria, las hemorroides, el eczema y los forúnculos. Hay que tener cuidado, porque las semillas contienen compuestos cianogénicos que las hace potencialmente peligrosas para la salud.

Es una planta sedante, laxante, diurética y astringente a la que se atribuyen varios usos médicos.

El durazno o melocotón es una fruta dulce cuando está madura, que es del gusto general. Existen muchos postres y algunos platillos preparados con ellos, aunque también es común disfrutarlo fresco. Algunas personas comen las flores en ensaladas o como guarnición. Es muy fácil obtener duraznos enlatados en los supermercados del mundo. Contienen un poco de vitamina C, si bien son más ricos en vitamina A, potasio y fibra dietética.

Amenazas y conservación

La supervivencia de Prunus persica no parece peligrar, pero es una especie altamente sensible a hongos, bacterias e insectos que producen plagas. El duraznero puede padecer el mildiu polvoriento, la roya, la podredumbre marrón, el enrollamiento de hoja, la necrosis marrón y la hoja plateada. Si los áfidos llegan a posarse en la planta, son capaces de afectar el desarrollo, mientras que los lepidópteros del género Malacosoma tienden a hacer grandes nidos en las hojas y ramas y se alimentan del follaje; si los animalillos no se eliminan, pueden afectar el árbol entero.