Los animales pueden vivir en entornos terrestres o en entornos acuáticos.

Se entiende como animales terrestres a aquellos que viven toda o parte de su vida en la tierra, a diferencia de los animales acuáticos que viven predominante o totalmente en el agua. Veamos las características de cada grupo.

Animales terrestres.

Son considerados terrestres los que viven primariamente en el suelo, pero la amplia diversidad de animales impide que todos ellos sean clasificados bajo este mismo parámetro. Es decir, comparten una naturaleza terrestre, pero no todos viven propiamente en el suelo, por lo que se distinguen las siguientes clasificaciones: 

  • Arborícolas: son los que viven sobre los árboles, como el canguro arborícola (Dendrolagus) o el orangután (Pongo).
  • Saxícolas: viven entre o sobre las rocas, como los damanes (Procaviidae).
  • Arenícolas: viven en la arena, como las pulgas de playa (Talitrus saltator).
  • Troglobios: son los que viven dentro de cuevas, tal como los caracoles fantasma (Zospeum tholussum).
  • Aéreos: el vuelo constituye parte primordial de su ciclo de vida, y como claro ejemplo están las aves.

Pocos animales son exclusivos de un mismo subentorno. Por ejemplo, el caracol de árbol (género Achatinella) es 100 % arborícola al ser hallado solamente en árboles, y el vencejo común (Apus apus) es un ave que desarrolla todo su ciclo vital en vuelo y solo toca tierra firme para cuestiones reproductivas. 

No obstante, también existen animales que combinan subentornos de acuerdo a la etapa en la que se encuentren. Por ejemplo, mosquitos, libélulas, entre otros insectos, comienzan su etapa larvaria en agua y en etapa adulta poseen alas. Otro ejemplo ocurre con las tortugas marinas, que pese a llevar gran porcentaje de su vida en el agua, emergen regularmente para inhalar oxígeno y las hembras pasan del entorno acuático al terrestre para depositar sus huevos.

Todos los animales terrestres formaron parte del mundo acuático hace millones de años. Esto es, que nuestros primeros ancestros y el de todo el resto de los animales, vivieron en el océano del planeta, según investigaciones científicas. 

Lo que vemos en la actualidad, son resultados de una evolución que comenzó a desarrollarse a partir de primitivas plantas terrestres que surgieron en tierra firme. Los nutrientes de los nuevos suelos, en suma con la energía aportada por la luz solar, favorecieron el inicio de la vida y a su vez, a su diversificación. Con esto queremos decir que detrás de cada animal terrestre, existe un lento proceso evolutivo donde cada elemento biológico tuvo una radical adaptación para la supervivencia.

Las investigaciones señalan que los primeros animales terrestres aparecieron en la Tierra hace alrededor de 400 millones de años (Período Silúrico) y se desplazaban arrastrándose por el suelo. Se cree que entre los primeros organismos terrestres de la historia evolutiva de la Tierra, están los artrópodos y los insectos.

Los animales de tierra poseen características que representan un gran desafío para los metazoos de agua:

En primer lugar, la gravedad de la vida terrestre es muy distinta a la acuática. Por tal razón, las criaturas de tierra poseen tejidos de soporte. De igual forma, se requiere un tipo de piel o abrigo para evitar que se filtren los fluidos corporales. La respiración es algo muy importante, pues a diferencia de los acuáticos que intercambian oxígeno y CO2 disuelto en el agua, los que respiran a través del aire, necesitan un mecanismo diferente para llevar a cambo el proceso de inhalación y exhalación.

En el aspecto reproductivo, generalmente los animales de agua liberan huevos y esperma en el líquido que los rodea; algo muy distinto de lo que ocurre fuera de ahí. Por otro lado, la locomoción de los animales terrestres es muy diferente de la locomoción de los que viven en agua, ya que estos últimos emplean determinados movimientos y mecanismos para el impulso, la natación, la sumersión, la persecución, etc., etc.

Finalmente, la luz, el sonido y los olores viajan y se perciben de manera totalmente distinta en ambos hábitats. El sentido de la presión y la electrorrecepción, entre otros sistemas, no es eficaz en el aire. Por todos estos motivos, el cambio de un ecosistema a otro en un animal, puede demorar miles de años.

Animales acuáticos.

La vida en el planeta comenzó en el agua. Evolucionó a partir de los mares hace aproximadamente 3,500 millones de años y durante más de 3 mil millones de años, todo se limitó exclusivamente a esa forma de existencia. Los suelos eran demasiado áridos y solo albergaban líquenes y algunas bacterias, pero poco a poco, las condiciones fueron siendo favorables para el desarrollo de las primeras plantas primitivas.

Los animales acuáticos viven gran parte o toda su vida en el agua como parte de una evolución adaptada a este entorno. Al igual que en los terrestres, los entornos acuáticos, ya sea marinos o de agua dulce, cumplen tres funciones para los animales: ofrecen protección, alimentación y condiciones adecuadas para la reproducción y la crianza.

Ciertos animales son meramente acuáticos, mientras otros se identifican como semiacuáticos o higrófilos. Los peces, verbigracia, respiran bajo el agua y ahí llevan a cabo todo su ciclo de vida; es decir, que sin agua no pueden sobrevivir, por lo que están totalmente adaptados a esta condición, a diferencia de los semiacuáticos que generalmente se clasifican como terrestres, pero que en realidad dedican gran parte de su día al entorno acuático como parte de un comportamiento específico relacionado principalmente con la alimentación o reproducción. 

Por su parte, los animales higrófilos son aquellos que prefieren entornos húmedos, que generalmente se encuentran en llanuras de inundación o humedales ácidos conocidos como turberas.

Así como el pasado de todas las criaturas terrestres surgieron en el agua, en algunos casos, especies que lograron adaptarse a entornos terrestres, nuevamente están atravesando modificaciones biológicas para reincorporarse a la vida en el agua. 

Claros ejemplos son los pinnípedos y los pingüinos. Si observamos a las focas o leones marinos, notaremos que sus extremidades traseras algunas vez estuvieron separadas; y en el caso de los pingüinos, lo que alguna vez fueron alas suaves y flexibles, ahora muestran rigidez tal como unas aletas. Ambas menciones son producto de procesos evolutivos como parte de una necesidad frecuente por hallar alimento en el océano. Por tal motivo, su andar en suelo firme es cada vez más “torpe” y en algún punto de la vida (podrían ser miles de años), pingüinos y focas serán parte del listado de animales acuáticos.

Ejemplos de animales terrestres.

listado animales terrestres
Camellos y Dromedarios, ejemplos de animales terrestres.

Felinos (león, tigre, guepardo, lince, etc.).

Cánidos (perro, lobo, dingo, etc.).

Primates (gorila, chimpancé, lémur, etc.)

Serpientes terrestres.

La mayoría de las arañas.

Hormiga.

Camello.

Buey almizclero.

Onicóforo.

Sapo de caña.

Caracol romano.

Tortuga terrestre.

Ardilla.

Koala.

Tlacuache.

Puercoespín.

Camaleón.

Elefante.

Jirafa.

Armadillo.

Hiena.

Caballo.

Cerdo.

Mapache.

Impala.

Gallina.

Topo.

Ciervo.

Escorpión.

Tucán.

Perezoso.

Águila.

Algunos ejemplos de animales acuáticos.

Lista de animales acuáticos.
Caballito de mar, ejemplo de animal acuático.

Peces (tiburón, piraña, anguila eléctrica, etc.).

Cetáceos (orca, cachalote, narval, ballena azul, etc.).

Cefalópodos (pulpo, calamar, sepia y nautilo).

Moluscos bivalvos (ostra, almeja, mejillón, etc.).

Tortuga marina.

Nutria marina.

Medusa.

Carabela portuguesa.

Manatí.

Serpientes marinas.

Estrella de mar.

Pepino de mar.

Camarón.

Coral.

Langosta.

Pingüino.

Pato.

Ajolote.

Caballito de mar.

Erizo de mar.

Algunos ejemplos de animales semiacuáticos.

Animales semiacuáticos.
Anaconda, ejemplo de animal semiacuático.

Pinnípedos marinos (focas, leones marinos, lobos marinos, elefantes marinos y morsas).

Osos polares.

Araña Dolomedes minor.

Ornitorrinco.

Cocodrilo.

Capibara.

Serpiente anaconda.

Serpiente del lodo.

Hipopótamo.

Oso polar.

Nutria (excepto la marina).

Iguana marina.

Salamandra.

Castor.

Ratón de agua de Cajas.


Fuentes:

H.Blume, Rios, Lagos, Lagunas y Marismas: Ecoguia Para Descubrir la Naturaleza. Ediciones AKAL, 2003.

https://www.geol.umd.edu/~tholtz/G104/lectures/104land.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Terrestrial_animal