Además de estudiar la estructura de los animales, la Anatomía estudia la estructura de las plantas. Es importante hacer una aclaración: por lo general se considera que esta disciplina sólo se enfoca en las partes internas de las plantas, ya que de la forma y estructura externa se encarga la Morfología, otra rama de la Biología.

Lo anterior significa que el estudio comprende las partes a nivel microscópico aunque éstas forman partes más grandes. Hay que saber entonces que la estructura de las plantas consta, de forma similar a la de los animales, de células, tejidos, órganos y sistemas.

La estructura de las plantas consta, de forma similar a la de los animales, de células, tejidos, órganos y sistemas.

Anatomía de las plantas terrestres

Células vegetales

Todas las plantas están formadas por células formadas por un núcleo, citoplasma, membrana celular, mitocondrias y ribosomas, aunque están añadidas partes únicas no presentes en la célula animal. Quizá los más relevantes son los cloroplastos, los cuales contienen la clorofila encargada de absorber la energía solar necesaria para realizar la fotosíntesis. También contiene vacuolas que almacenan sustancias de desecho o de reserva, y por último, una pared celular o membrana celulósica que la protege y fortalece.

Las células vegetales son eucariotas, y por lo tanto, todas las plantas terrestres son organismos eucariontes.

Tejidos Vegetales

Las células agrupadas con una función común conforman un tejido. En las plantas, los más importantes son:

Meristemos. Se encargan del crecimiento de la planta en longitud y en grosor. Se encuentran en los extremos o el interior de tallos y raíces.

Parénquimas. Se localizan en las hojas y tienen la función de captar luz solar, acumular agua y almacenar, reservar y alimentar a todos los demás tejidos de una planta.

Epidermis. Es un tejido que se encuentra en hojas y tallos jóvenes. Esta capa impide que la planta pierda agua; en ocasiones sus células se convierten en espinas.

Súber. Tejido protector que se conforma por células muertas y que si se desarrolla en algunos árboles como el alcornoque deriva en el corcho.

Xilema. Transporta la savia de la raíz a las hojas.

Floema. Conecta los órganos de una planta al conducir la savia a los tallos, las flores, los frutos y las yemas.

Colénquima y esclerénquima. Son tejidos de sostén que proporcionan soporte y permiten que una planta permanezca erguida. Mientras la colénquima se compone de células vivas con paredes celulósicas gruesas, la esclerénquima se forma de células muertas y únicamente se encuentra en las plantas leñosas, es decir, con un tallo de madera.

Órganos vegetales

Las plantas terrestres o embriofitas se subdividen en vasculares y no vasculares. Las vasculares, conocidas también como traqueófitas y cormofitas, se distinguen de las no vasculares por el desarrollo de flores, semillas y frutos. Por otra parte, aunque las pteridofitas pertenecen también al grupo de las plantas vasculares, únicamente pueden desarrollar raíces, tallo y hojas.

Raíz

Está presente en todas las plantas vasculares con excepción de algunas pteridofitas. Este órgano fija la planta al suelo puesto que crece en el interior de éste. Sus funciones son: a) impedir que la planta sea arrastrada por el agua o el viento y b) captar agua y nutrientes. En algunos casos almacena sustancias de reserva.

Las raíces también pueden ser acuáticas y aéreas.

Tallo

Es el órgano de sostén por excelencia de las plantas. Además de sostener los órganos encargados de la fotosíntesis y la reproducción, se encarga de transportar sustancias hasta las hojas.

Los tallos pueden ser herbáceos si sus células se llenan de agua y sólo tienen crecimiento primario. Por el contrario, los tallos leñosos tienen crecimiento primario y secundario y sus tejidos de sostén están muy desarrollados, por lo que son duros. Constituyen el tronco de los árboles.

Hoja

Suele ser plana pero presenta multitud de formas. Capta la energía luminosa del Sol que la planta utiliza para sintetizar su alimento. Asimismo, captura el oxígeno y despide el dióxido de carbono.

Las hojas constan de 3 partes: la parte ancha denominada limbo, la zona por la cual se une al tallo, llamada peciolo, y un punto de inserción nombrado vaina.

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Flor

Es la estructura de la reproducción sexual de las espermatofitas (gimnospermas y angiospermas). En las gimnospermas son muy rudimentarias y se agrupan formando conos pero en las angiospermas constituyen un verdadero deleite visual. Es el órgano donde se lleva a cabo la fecundación.

Semilla

Contiene el embrión que da origen a una nueva planta.

Una semilla está formada por una radícula (especie de raíz), un tallito, albumen (tejido de reserva), cotiledones (hojitas interiores) y tegumento (capa externa proveniente de las envolturas del óvulo).

Fruto

Es exclusivo de las angiospermas y se origina a partir del ovario. Los frutos contienen semillas en su interior, y muchos son comestibles. ¿Quién no ha probado la manzana o el durazno?

Una hoja consta de tres partes importantes: limbo, peciolo y vaina.

Sistemas o aparatos vegetales

Las plantas también cuentan con aparatos o sistemas, aunque son diferentes de los animales. Por ejemplo, aunque no poseen sangre sí tienen un sistema vascular que, mediante el desplazamiento del agua por las raíces, los tallos, las nervaduras y otras estructuras, se transportan los nutrientes indispensables para su supervivencia. Cuentan también con un sistema reproductor basado en los órganos sexuales propios del mundo vegetal y un sistema inmunológico que funciona mediante señales químicas y permite la resistencia a diversas enfermedades. Otras funciones de las plantas son llevadas a cabo con la participación de varios órganos o estructuras, sin que representen un aparato similar al de los miembros del reino Animalia.