¿Qué es el cáncer?

El cáncer es una enfermedad donde células anómalas crecen sin control sobrepasando a las células normales y destruyendo tejidos corporales, impidiendo que el cuerpo funcione correctamente. Un cáncer, donde sea que se desarrolle, afecta todos los sistemas, ya que órganos, glándulas y tejidos trabajan en conjunto.

Estas células suelen ser aquellas células viejas que en vez de morir, comienzan a reproducirse sin control, “desobedeciendo” el mecanismo de control que siguen todas las demás células. 

Las células generadas son nuevas, pero anormales, sin ninguna función que beneficie al cuerpo. Su formación puede ser tan acelerada, que crean conjuntos de tejidos llamados tumores. El tamaño de los tumores depende del tamaño de las células y su nivel de concentración. 

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No obstante, no todos los tipos de cáncer se manifiestan a través de tumores. Algunos no forman protuberancias, pero sí ocasionan muchas deficiencias, como la leucemia, que es mejor conocida como cáncer en la sangre.

Un cáncer puede iniciar en cualquier parte del cuerpo y llevar un tratamiento exitoso si el problema se detecta en etapas tempranas. Pero cuando se detecta en estados avanzados, las probabilidades de supervivencia disminuyen en un amplio porcentaje.

A rasgos generales, algunos datos que debemos saber sobre el cáncer, son:

  • Las células donde se inicia no son de un solo tipo.
  • Afecta a personas de cualquier edad.
  • Aunque todos son peligrosos, algunos son comunes y otros muy raros.
  • No todos crecen rápidamente. Ciertos tipos de cáncer se desarrollan muy lento.
  • Los síntomas son variables. Pueden aparecer varios, pocos o ninguno. Muchas personas que observan o sienten síntomas, desconocen que son manifestaciones de un cáncer y dejan pasar el tiempo.
  • La experiencia de un cáncer no es la misma para todas las personas.

Algunas veces, el cáncer parece haber sido vencido con ayuda de los tratamientos, que generalmente incluye cirugías, quimioterapias y radioterapias, pero meses o años más tarde, vuelve a aparecer, casi siempre de forma más agresiva. 

Tal situación suele deberse a que el tumor que alguna vez invadió el tejido circundante, hizo metástasis en una o varias partes del cuerpo. Es decir, el cáncer fue vencido en una zona, pero ahora está presente en otras áreas agravando el problema. 

¿Qué es la metástasis?

La metástasis es cuando varias de las células que forman un tumor, se separan de este para irse hacia otras partes del cuerpo. Entonces, el cáncer comienza a diseminarse. 

Las células cancerosas se transportan a través del sistema linfático o a través del sistema sanguíneo; y una vez que se instalan, forman su propio grupo de células que comienzan a realizar el mismo proceso: multiplicarse e invadir y romper tejidos.

El nuevo tumor creado, es el mismo tipo de cáncer que el tumor de donde provino. Es decir, que un cáncer de páncreas que hizo metástasis en el pulmón, tiene células anómalas de cáncer de páncreas y no son células de cáncer de pulmón. 

Las células que se separan del tumor inicial, tienen pocas probabilidades de sobrevivir e iniciar un nuevo tumor, pero existen tantas células cancerosas en un tumor, que en algún intento se completará el objetivo.

Cuando ocurre metástasis en un organismo, el cáncer ya es muy difícil de vencer. Por esta razón, es la causa de la mayoría de las muertes por cáncer.

El cáncer en el mundo.

El cáncer es la segunda causa de muerte en todo el planeta, solo después de la cardiopatía isquémica.

De acuerdo a datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el cáncer ocasionó la muerte de 8.8 millones de personas tan solo en el 2015, y cerca del 70% se registró en países de ingresos de nivel medio y bajo. 

Los cinco principales factores detectados son: 

Sobrepeso y obesidad.

Deficiencia de vitaminas y minerales procedentes de frutas y verduras.

Sedentarismo o falta de actividad física.

Consumo de tabaco.

Consumo de alcohol.

Otro factor menos frecuente es el envejecimiento. La incidencia de la enfermedad aumenta con la edad, probablemente por sedentarismo y deficiente absorción de nutrientes, en combinación con algunas posibles enfermedades.

Según datos de la misma fuente (Organización Mundial de la Salud), son cinco tipos de cáncer los que causan un mayor número de fallecimientos:

Pulmonar (1.7 millones de defunciones)

Hepático (788 000 defunciones)

Colorrectal (774 000 defunciones)

Gástrico (754 000 defunciones)

Mamario (571 000 defunciones)

De acuerdo al estudio del cáncer en distintas partes del mundo, este varía según la región. Esto es, que la probabilidad de desarrollar cáncer o morir por sus complicaciones, depende en cierta medida, del lugar donde residen las personas. 

Se ha hallado una mayor incidencia y mortalidad por la enfermedad en Asia, continente que alberga al mayor número de habitantes en el mundo, equivalente al 60% de la población global. 

América es un continente con graves estadísticas de cáncer. A pesar de concentrar el 13.3% de la población mundial, hay una incidencia del 21% y 14.4% de muertes por diversos tipos de cáncer.

Europa, que concentra el 9% de la población del planeta, representa el 23.4% de los casos de cáncer y el 20.3% de las defunciones.

Con dichos datos y estudios a lo largo de los años, se ha estimado que uno de cada cinco hombres y una de cada seis mujeres, van a desarrollar algún tipo de cáncer durante su vida. Pero eso no es todo. Uno de cada ocho hombres, y una de cada once mujeres, morirán por dicha enfermedad. (Datos obtenidos de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud 2018.)

Es un hecho que el cáncer está aumentando en la población mundial por varias razones: 

  • Alimentación a base de productos procesados con altos contenidos de químicos y colorantes tóxicos.
  • Poca preocupación por la protección de la piel hacia los rayos UV.
  • La exposición a químicos en el aire y en el agua.
  • Entre mayor población, más casos de cáncer.
  • En varios países hay un elevado número de ancianos, y el riesgo de padecer cáncer aumenta conforme avanza la edad.

¿Cuáles son las causas del cáncer?

Hay varias causas por las que aparece el cáncer.

Los factores de riesgo antes mencionados, aumentan la posibilidad del comportamiento anormal de las células. Tales alteraciones se categorizan en:

  • Factores genéticos. (Familiares con antecedentes de cáncer).
  • Tres categorías de agentes externos.

Carcinógenos físicos: radiaciones ultravioletas e ionizantes.

Carcinógenos químicos: amianto, componentes del humo de tabaco, aflatoxinas, arsénico.

Carcinógenos biológicos: determinados virus, bacterias y parásitos.

Los virus de la hepatitis, así como el de papiloma humano y el VIH, por mencionar algunos, aumentan el riesgo de diversos tipos de cáncer.

Cabe mencionar que los factores genéticos no son determinantes. Es posible que un individuo con antecedentes de cáncer no lo desarrolle a lo largo de su vida, y también, que un individuo desarrolle cáncer sin haber tenido antecedentes familiares, o al menos, no recientes.

El cáncer infantil es aquel que se presenta en niños menores de 15 años. La afectación a niños tiene un promedio entre 50 y 200 por cada millón.  

¿Cuántos y qué tipos de cáncer hay?

El cáncer es una enfermedad que se diversifica en más de 100 tipos, pero en algunas fuentes señalan que son casi 200. Hablar de cáncer es hablar de algún área específica del cuerpo e iniciar con un tratamiento especializado. No todos se tratan de la misma manera, ni se obtienen los mismos resultados en el paciente. 

El cáncer se denomina generalmente por el tipo de órgano que ataca. Por ejemplo, el cáncer de mama comienza en los senos; el cáncer de vejiga comienza en la vejiga, etc.

Se identifican cinco categorías principales de cáncer:

  • Carcinomas
  • Sarcomas
  • Leucemia
  • Linfomas y mielomas
  • Del sistema nervioso central

Carcinomas.

Un carcinoma es un tipo común de cáncer que se manifiesta a través de un tumor maligno que comienza en la piel o en el tejido epitelial de los órganos.

Existen diversos tipos de tejidos epiteliales, así que los carcinomas cuentan con algunas clasificaciones:

Adenocarcinoma: es un tumor maligno que crece en un epitelio glandular. Es decir, un tumor que se origina en las células epiteliales que producen fluidos o mucosidades. Algunos ejemplos son el cáncer de seno y de próstata.

Carcinoma de células basales: es un cáncer que comienza en la capa basal, la parte inferior de la epidermis (la capa más exterior de la piel). Aproximadamente 8 de cada 10 casos de cáncer en la piel, son parte de este tipo de carcinoma. 

Generalmente se desarrolla lentamente en áreas del cuerpo expuestas al sol, como los brazos, la cara, la cabeza y el cuello. Pero la falta de tratamiento a tiempo puede hacer que se extienda a otras áreas cercanas, e incluso, invadir los huesos.

Carcinoma de células escamosas: Alrededor de de 2 de 10 diez casos de cáncer de piel, pertenecen a este carcinoma. Se forma en las células epiteliales que están en la parte externa de la epidermis.

Aparece comúnmente en cara, orejas, labios y la zona dorsal de las manos, pero también es posible que crezca en cicatrices o llagas crónicas.

Carcinoma de células de transición: También es llamado carcinoma urotelial y es el tipo más común de cáncer de vejiga. Crece en el tejido epitelial que cubre a la vejiga y otras partes del tracto urinario, como la pelvis renal (la parte del riñón que conecta con el uréter), los uréteres y la uretra.

Además del cáncer del cáncer de vejiga, el cáncer de los uréteres y de riñones, son otros ejemplos comunes de este tipo de carcinoma. 

Melanoma: Se considera el tipo más grave de cáncer de piel que tiende a crecer y propagarse si no se trata. Se origina a partir de los melanocitos, células que producen un pigmento marrón llamado melanina, la cual produce la coloración de la piel, el pelo y los ojos de los mamíferos.

Pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo y se manifiesta mediante una mancha irregular y oscura que puede confundirse con un lunar. Pero la diferencia, es que el melanoma crece con el paso del tiempo.

Otros ejemplos de carcinoma:

Carcinoma adenoide quístico – Se inicia en las glándulas salivales.

Carcinoma broncogénico – Se inicia en el tejido que reviste las vías respiratorias de los pulmones.

Carcinoma colorrectal in situ en estadio 0 – Se inicia en la mucosa de la pared del recto.

Carcinoma coriónico – Se inicia en las células trofoblásticas, aquellas que ayudan a formar la placenta.

Carcinoma tímico – Se inicia en el timo, un órgano del sistema linfático.

Sarcomas.

Es el cáncer que se inicia en los huesos, cartílagos y tejidos blandos como grasas, músculos, vasos sanguíneos y otros tejidos conectivos. 

Existen diferentes tipos de sarcomas de acuerdo a la zona de cuerpo donde se inicia:

Osteosarcoma: El formado en los huesos. 

Liposarcoma: El formado en la grasa.

Rabdomiosarcoma: El que se forman en el músculo.

Sarcoma de células claras: Formado en los tendones de los brazos o las piernas.

Sarcoma cardíaco: Formado en los tejidos del corazón.

Leucemia.

Es el cáncer que se produce en las células sanguíneas y la médula ósea. Se conoce comúnmente como cáncer en la sangre.

En esta enfermedad se generan grandes cantidades de glóbulos blancos anómalos que entran al torrente sanguíneo e impiden que el cuerpo combata infecciones. 

Se identifican varios tipos de leucemia:

Leucemia mieloide aguda o leucemia mielógena aguda: Es un tipo de cáncer hematológico y de la médula ósea con exceso de glóbulos blancos inmaduros. Su evolución es rápida.

Leucemia linfocítica crónica: Cáncer de crecimiento lento que suele afectar a personas de la tercera edad. Se caracteriza por la presencia de glóbulos blancos inmaduros en la sangre y la médula ósea.

Leucemia de Burkitt: Tipo de cáncer en la sangre de rápido crecimiento y diseminación. Puede comenzar en los ganglios linfáticos como linfoma, y terminar como leucemia en la médula ósea, la sangre y el sistema nervioso central. Es más frecuente en personas que padecen VIH.

Leucemia linfoblástica aguda: Puede aparecer de modo instantáneo y afecta principalmente a los niños. Inicia cuando una célula de la médula ósea presenta errores en su ADN.

Leucemia neutrofílica crónica: Se caracteriza por la presencia de numerosos neutrófilos que pueden agrandar el tamaño del bazo y el hígado. Tiende a progresar a un tipo más agresivo de leucemia, como la leucemia mieloide aguda.

Linfoma y Mieloma.

El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en las células del sistema inmune. Y el mieloma inicia en las células plasmáticas, un tipo de glóbulos blancos.

Los principales tipos de linfoma son el de Hodgkin y el de No Hodgkin.

El linfoma de Hodgkin generalmente comienza en los linfocitos B, células que producen anticuerpos para combatir bacterias y virus. Se reconocen dos tipos: linfoma de Hodgkin clásico y linfoma de Hodgkin con predominio linfocitario nodular.

El linfoma de No Hodgkin se inicia en el sistema linfático, sobre glóbulos blancos llamados linfocitos. Este tipo de linfoma depende del tipo de linfocito afectado y de cuán maduras son las células cuando se transforman en cancerosas.

Por su parte, el mieloma o mejor conocido como mieloma múltiple, comienza en las células plasmáticas de la médula ósea.

Cáncer del sistema nervioso central. 

Son los que se desarrollan en el cerebro y en la médula espinal. Pero también ocurre que algunos tipos de cáncer en otras áreas del cuerpo, oprimen un nervio periférico provocando síntomas. 

Como ejemplos podemos mencionar:

Meduloblastoma: es un tipo de cáncer que comienza en el cerebelo, parte del encéfalo que se encarga de los movimientos no voluntarios, de la motricidad fina, el equilibrio y la postura.

Glioma: Se inicia en las células gliales (o neuroglias) que rodean a las células nerviosas.

Los síntomas de un glioma incluye dolor de cabeza, convulsiones, irritabilidad, vómitos, dificultades en la visión y debilidad o entumecimiento de las extremidades.

Se identifican tres tipos de glioma:

Astrocitoma: Tumor cerebral primario que se forma en los astrocitos, células que proporcionan sostén físico y metabólico a las neuronas. Los del cerebro provocan convulsiones, dolores de cabeza y náuseas.

Ependimoma: Son tumores neuroepiteliales muy comunes en niños, que se originan de la capa de células ependimarias del sistema ventricular y del canal central de la médula espinal.

Oligodendroglioma: Se originan a partir de los oligodendrocitos del cerebro o de una célula precursora glial. Se desconoce su causa exacta, pero se ha relacionado con causas virales.

¿Cómo detectar el cáncer?

No hay una manera específica de detectar el cáncer en general,  ya que este puede ser de varios tipos. Pero sí podemos poner atención a los síntomas más comunes en algunos de ellos, que son:

Protuberancias duras. 

Hundimientos en la piel. 

Cambios en el color de la piel.

Manchas o lunares crecientes.

Dolor en alguna zona del cuerpo.

Pérdida de peso sin razón aparente.

Heridas que demoran en cicatrizar.

Sangrado sin razón aparente. Entre otros. 

Las pruebas básicas de sangre, las biopsias, ecografías, tomografías, endoscopias, etc., pueden hallar anomalías en el comportamiento celular que determinen algún tipo de cáncer. 

En caso de detección, es muy importante iniciar con un tratamiento de inmediato.