¿Qué son las Gimnospermas?

Las gimnospermas (γυμνός = gymnos y σπέρμα = esperma, por lo que la palabra significa “semilla desnuda”) son parte de las plantas vasculares. Las plantas vasculares (taxón Tracheophyta) son aquellas que presentan una diferenciación real de tejidos en raíz, tallo, hojas y flores. 

Botánicamente hablando, las plantas vasculares se definen por tres principales características:

  1. Los tejidos distribuyen recursos a través de toda la planta. Estos tejidos pueden ser de dos tipos: : xilema y floema. El xilema transporta agua y nutrientes desde las raíces hasta los tallos y las hojas. Y el floema transporta compuestos orgánicos e inorgánicos producidos durante la fotosíntesis.
  2. La fase de generación principal es el esporofito, a diferencia de las no vasculares donde es el gametofito.
  3. Tienen raíces, hojas y tallos verdaderos.

Existen alrededor de 1,000 especies de gimnospermas ordenadas en 88 géneros taxonómicos. La principal características de estas plantas es que producen semillas “desnudas”. Es decir, no están cubiertas por un ovario, y por lo tanto, son visibles en algunas partes de la planta. 

No solo son plantas que producen semillas, sino que a escalas de la historia de la vida en la Tierra, fueron las primeras plantas en producir semillas, desarrollándose a finales del período Carbonífero (carbonífero tardío).

Otra de las características más sobresalientes de las gimnospermas es que pueden prescindir del agua para reproducirse, pues su polinización depende del viento.

Aunque el nombre de “gimnospermas” suene extraño, seguramente habrás visto uno frente a ti: son los pinos, cedros, abetos y otros tipos de árboles grandes y fuertes que emanan un aroma muy particular y agradable, y que representan a las formas de vegetación más masivas y longevas de la Tierra.

Las gimnospermas están divididas en seis filos, donde cuatro aún sobreviven: Cycadophyta, Ginkgophyta, Gnetophyta y Pinophyta y dos están extintos: Pteridospermales y Cordaitales.

Características de las Gimnospermas.

Estructura de las gimnospermas.

Todas y cada una de las plantas que conforman este grupo, son leñosas y de apariencia arbórea en todos sus componentes. 

A diferencia de las angiospermas que incluyen a todos los tipos de plantas con flores, las gimnospermas carecen de flores y de frutos verdaderos. 

Poseen traqueidas, que son células alargadas que permiten el transporte de agua y solutos en el sistema vascular de la planta.

Las semillas de sus plantas pueden estar en las hojas o sobre la superficie de tallos cortos y formar una piña o cono. 

Los sexos de las gimnospermas se mantienen separados. Los conos femeninos producen semillas, mientras los masculinos producen polen.

Los conos femeninos son de mayor tamaño que los masculinos y también más complejos.

Las gimnospermas se localizan en varias zonas del planeta, incluidas las regiones más frías y árticas.

Sus hojas son muy particulares. Poseen forma de aguja similares a escamas, con cuerpo plano y grande y punta redondeada o puntiaguda de acuerdo a la especie. Sus hojas son perennes. Esto es, que a pesar de las condiciones frías, el follaje siempre permanece completo y verde.

Semillas y reproducción de las gimnospermas.

Las semillas de las gimnospermas no se forman en un ovario cerrado y están diseñadas para ser llevadas por el viento.

Son plantas de lenta reproducción. Puede pasar hasta 12 meses entre la polinización y la fertilización. Además, la maduración de una semilla demora hasta tres años. 

Polinización y fecundación de las gimnospermas.

El gametofito masculino o grano de polen parcialmente desarrollado, se transfiere hacia un gametofito femenino dentro del óvulo, lo que se denomina polinización. 

La fecundación ocurre cuando el gameto masculino se une a una ovocélula para formar un cigoto diploide, de donde se desarrollará un embrión que se va a convertir en un gametofito femenino. Cuando madure, el embrión bipolar, entrará en latencia y se rodeará del endosperma y el esporangio femenino, que finalmente formará una semilla.

Clasificación de las gimnospermas.

Se reconocen cuatro tipos principales de gimnospermas: Pinophyta, Cycadophyta, Ginkgophyta, Gnetophyta.

– División Pinophyta.

Es el grupo de las coníferas, considerado el más importante de las gimnospermas. Incluye alrededor de 630 especies, 68 géneros y 8 familias de plantas leñosas que pueden alcanzar varias decenas de metros de altura y cuyas semillas están dispuestas en los conos. Las hay de hoja perenne y de hoja caduca, en forma de aguja y en forma de escamas.

Se caracterizan por ser plantas que dominan amplios territorios especialmente de clima frío, como las taigas del hemisferio norte.

Aunque algunos crecen en forma de arbusto, la mayoría de estas plantas son árboles de importante valor económico, ecológico y de gran belleza en los ecosistemas. Y el aroma que los caracteriza, ¡es un deleite! la resina de algunos pinos despide un olor que para el humano es muy agradable, aunque la razón principal es para protegerse de la proliferación de insectos y hongos.

Ejemplos de coníferas: 

De gran valor comercial: pinos, las píceas y los abetos.

Los más altos del mundo: secuoyas.

Los más longevos: Pinus longaeva, Pinus aristata y Pinus balfouriana.

– División Cycadophyta.

Son las llamadas cícadas o “fósiles vivientes”. Son plantas de aspecto similar al de las palmeras y que también se producen en regiones de clima tropical y subtropical. 

De acuerdo a las investigaciones, aparecieron hace aproximadamente 320 millones de años y fueron muy numerosas durante la Era del Mesozoico; razón por el que también se le conoce como “La Era de las cícadas”. Estas plantas son tan antiguas, que sirvieron de alimento para varias especies de dinosaurios herbívoros.

No obstante, para el humano pueden ser mortales, ya que contienen neurotoxinas y compuestos cancerígenos muy dañinos para la salud.

Ejemplo de Cycadophyta: Cycas revoluta y Cycas circinalis.

– División Ginkgophyta.

Incluye a varias especies extintas y una sola especie existente que permanece en la Tierra hace al menos 250 millones de años; muy común durante el Jurásico y la era Mesozoica. 

Esa especie existente es Ginkgo biloba, un árbol caducifolio que puede crecer hasta 35 metros de altura y pertenecer al género masculino o femenino (sexos separados). Se caracteriza por hojas caducas en forma de abanico.

Los ginkgos femeninos no producen conos, pero sus semillas se disponen en el extremo de un tallo.

– División Gnetophyta.

Es el grupo más relacionado a las plantas con flores (angiospermas) porque poseen caracteres tanto de coníferas como de angiospermas.

Se organizan en tres familias, cada una con un solo género. 

Se representan en extrañas y fascinantes plantas enredaderas o en arbustos bajos con tallos cortos y hojas largas y escamosas.

Ejemplo de Gnetophyta: Welwitschia mirabilis.

 Principales diferencias entre plantas gimnospermas y angiospermas.

Algo en común entre las plantas gimnospermas y angiospermas, es su producción de semillas. No obstante, existen varias diferencias que las agrupan en categorías distintas. 

Las semillas de las gimnospermas están “desnudas” porque no se forman en un ovario cerrado. Por lo tanto, sus plantas no tienen fruto. En las angiospermas, las semillas están protegidas por carnosidades denominadas frutos.

Las angiospermas son llamadas “plantas con flores”, por poseer estructuras con pétalos de colores brillantes e intensos. Las gimnospermas no poseen flores, sino “piñas” o conos, también de gran belleza.

En las angiospermas son las flores las que emanan un aroma, generalmente agradable al olfato humano. En las gimnospermas, son las hojas y las resinas las que tienen un olor dominante muy característico y agradable. Algunos lo llaman “el olor de la Navidad”, con relación a que en esta festividad se colocan pinos adornados dentro de los hogares.

Las hojas de las plantas angiospermas son generalmente planas, mientras que las de las gimnospermas son puntiagudas (o en forma de escama o aguja).

Las angiospermas son plantas estacionales, mientras las gimnospermas son perennes.

La polinización de las angiospermas sí puede darse con el viento pero no depende de este, sino más bien de la actividad animal. Así que son capaces de reproducirse en hábitats con poco viento. A diferencia de las gimnospermas que dependen del viento para lograr su polinización.