Es un hecho que el planeta no necesita del Homo sapiens para existir. La Tierra realiza por su cuenta sus movimientos de rotación y traslación, y desarrolla vida sin nuestra presencia, ya que muchísimo antes de nuestra llegada como especie, el mundo ya era funcional y millones de seres vivientes ya habían recorrido cada rincón.

Las acciones humanas o antropogénicas han generado beneficios a ciertas escalas, pero también, muchas problemáticas derivadas de la mala administración e irresponsable manejo de los recursos naturales, con el fin de satisfacer las necesidades y demandas de la sociedad.

La buena noticia es que así como existen numerosas acciones que dañan la salud de la Tierra, también hay muchas otras que pueden realizarse para reducir nuestra huella ecológica; es decir, reducir el impacto ambiental que generamos por el simple hecho de vivir de la manera que lo hacemos. 

Ir a: Conservación, el camino para un futuro ideal…

La mayoría de los humanos consumen y producen sin tener en mente un plan para proteger y conservar el medio ambiente. Existe muy poca cultura de preservación y respeto hacia las otras formas de vida como animales, plantas, hongos, bacterias, etc., que también dependen de la calidad y suministro de los factores abióticos. 

Cualquier instante es bueno para tomar acción. La Tierra es perfecta y proporciona todo lo que requerimos para vivir. Seamos agradecidos a través de los siguientes hábitos.

7 Acciones para cuidar el planeta.

1. Preservar cualquier tipo de agua. 

como cuidar el agua
Cuida el agua.

Desde la que sale del grifo hasta la que vemos en la playa, el agua es el recurso (junto con el aire) que más debemos de cuidar y defender. 

No toda la población mundial tiene acceso al agua y los que cuentan con el beneficio, llevan la responsabilidad de otorgarle un buen uso. Así que se sugiere realizar las siguientes acciones básicas:

  • Durante el cepillado dental o higiene corporal, abrir las llaves solo para el enjuague.
  • Reparar fugas de agua dentro de casa.
  • Utilizar baldes o cubos de agua para lavar, en lugar de usar la manguera.
  • Reducir el uso de la tina, así como el tiempo de ducha a máximo 8 minutos.
  • Almacenar agua de lluvia para riego de plantas, lavado de terrazas, etc.
  • Almacenar el agua fría de la regadera mientras se espera la caliente. Usar esa agua para el inodoro, lavar las manos, lavar platos, etc.

¿El agua de mar podría hacerse potable?

Ante esta pregunta se espera una respuesta que brinde un alivio a nuestro consumo de agua, y el resultado es sí; sí se puede desalinizar el agua marina para convertirla en potable, pero el proceso no es fácil ni económico.

Arabia Saudita es el país líder en este proceso con sus numerosas plantas desalinizadoras, pero estas junto a las 18,000 que existen en promedio en todo el mundo, solo satisfacen entre el 1 y 3% de la necesidad de agua potable a nivel global. 

Para que un país pueda construir su propia planta, requiere abundantes recursos energéticos y económicos, por lo que no todas las naciones tienen la oportunidad de hacerlo. Y por otra parte, es un proceso que requiere conocimiento y buena aplicación para no ser contraproducente y dañar el entorno marino.

Ir a: Amenazas a la Ecología.

2. Plantar vegetación.

Hacer huertos en casa
Cultiva plantas

Y mucho mejor si es vegetación con flores y frutos, ya que de esta manera estaremos contribuyendo a la polinización y germinación de las plantas a través de los insectos y otros animales encargados de ello.

Muchas personas han optado por cultivar en casa y construir pequeños huertos de plantas medicinales o para cocinar. Si más personas produjeran parte de su alimento desde casa, grandes hectáreas de bosques y selvas quedarían fuera de la mira de empresas agricultoras, quienes destruyen el medio ambiente para “limpiar” suelos y adaptarlos para el cultivo.

Si se desea aumentar la cantidad de árboles en la ciudad, se recomienda preguntar a las instituciones públicas encargadas qué tipo de árbol es apto, ya que algunos forman raíces y troncos demasiado grandes que podrían afectar la libre circulación o romper aceras y asfaltos, o bien, producir follaje grande y abundante capaz de obstruir coladeras públicas.

Para cuidar las plantas no hace falta gastar mucho dinero. Agua y abono saludable es suficiente. Para esto último podemos recolectar sobras de cáscaras de frutas y verduras y enterrarlas alrededor de los tallos. Las plantas crecerán hermosas y muy saludables.

3. Generar menos basura y reciclar.

Como generar menos basura
Genera menos y recicla.

Nuestra producción de basura es colosal. En datos publicados por la BBC, se informó que en el mundo se produce la cantidad de basura suficiente para llenar más de 800,000 albercas olímpicas cada año. Y tan solo el 16 % de estos residuos son reciclados; una cantidad muy buena, pero insuficiente.

Para producir menos basura, sugerimos:

  • Evitar comprar productos con exceso de empaque.
  • Eliminar nuestro consumo de unicel.
  • Evitar adquirir plásticos, especialmente si son desechables.
  • Optar por el vidrio, en vez de plástico.
  • Utilizar telas en vez de papel.
  • Reutilizar objetos y utensilios.
  • Donar materiales que alguien más puede utilizar, como plástico, cartón o aluminio.
  • Consumir de manera inteligente. Antes de comprar, podemos realizarnos las siguientes cuestiones: ¿Realmente voy a utilizarlo? ¿Cuánto va a durar? ¿De verdad lo necesito? ¿Vale la pena este producto que requiere muchos complementos para su uso?

4. Informarnos sobre materiales/productos alternos.

Como comprar sustentable
Compra de forma sustentable.

Así como sugerimos el uso de vidrio en lugar del plástico, podemos informarnos más sobre cómo sustituir materiales contaminantes por otros más amables con el medio ambiente.

Puede aplicarse en diversas áreas. Existen pinturas e impermeabilizantes ecológicos; productos de higiene íntima elaborados con materiales reutilizables; envolturas orgánicas; jabones, detergentes y suavizantes biodegradables; recipientes comestibles, etc., etc.

Si poco a poco realizamos estos pequeños cambios, estaremos haciendo mucho por el planeta.

5. Optar por energías alternativas o renovables.

energías alternativas para el hogar
Opta por energías renovables.

Quizá las energías renovables puedan representar un alto costo inicial. Pero a mediano o largo plazo resulta en un gran beneficio para la economía del hogar.

Por ejemplo, los paneles fotovoltaicos son una excelente alternativa para empresas y hogares con altos consumos de luz. Cada panel es costoso y generalmente se requiere más de uno, pero la recuperación de la inversión es muy próxima y el pago por energía eléctrica queda en el olvido, pues la radiación solar se convierte en el proveedor de energía para el hogar (aunque sea un día nublado).

Ir a: Tipos de Ecosistemas.

Los autos híbridos, paneles solares, aerogeneradores y baterías recargables, son otros ejemplos de energías renovables que pueden adquirirse para uso personal, familiar o laboral.

Si por el momento no se cuenta con el recurso, se pueden aplicar otras medidas de gran importancia:

  • Ahorrar energía eléctrica apagando luces y colocando focos fluorescentes.
  • Fomentar la cultura de compartir el auto con amigos, vecinos, etc.
  • Tomar transporte público o trasladarse en bicicleta a los destinos.
  • Cerrar puertas y ventanas al encender el aire acondicionado. Y como dato, cada vez que disminuimos un grado en nuestro aire acondicionado el consumo aumenta un 8%.

6. Respetar a otros seres vivos.

Respeto a los seres vivos
Respeta a otras formas de vida.

No estamos solos. Probablemente en el universo haya otras formas de vida, pero aquí en la Tierra debemos aprender a respetar y compartir. Los recursos naturales son para todos y antes de realizar una acción, debemos pensar a cuántas personas, animales, plantas, etc., vamos a afectar.

Respetar espacios, recursos, alimentos, formas de vida, etc., va a reducir valiosamente nuestra influencia antrópica y con ello podremos realizar de mejor manera el último punto que mencionaremos a continuación. 

Gran cantidad de especies están bajo lamentables estados de conservación, con poblaciones a las que no se les augura un buen futuro debido a factores antropogénicos, principalmente. El consumo de huevos de tortugas marinas, la portación de pieles animales, la caza furtiva y otras formas de captura de especies en vías de extinción, son actos que no contribuyen al bienestar ecológico.

De igual manera, es importante exigir mejores técnicas de matanza para animales de consumo humano, pues su sufrimiento representa abuso y crueldad.

7. Educar y poner el ejemplo.

Educación ambiental.
Enseña y pon el ejemplo.

Qué mejor manera de dejar una huella positiva en nuestro paso por la vida que enseñando buenas acciones a través de la lectura, de pláticas, talleres, actividades recreativas y sobre todo, a través del ejemplo. Aunque los niños suelen ser los más receptivos y dispuestos a colaborar, también importa incluir a los adultos, que son quienes con sus hábitos y actos ejemplares van a demostrar que todas las acciones en pro del medio ambiente funcionan, son fáciles de aplicar y la naturaleza lo agradecerá.

Fuentes consultadas

www.bbc.com/mundo/noticias-39332148

www.bbc.com/mundo/noticias-48914734

ecoosfera.com/2016/11/energias-renovables-en-casa/