Definición de Biósfera.

La biósfera (del griego bios = vida, sphaira, esfera) es la parte de la superficie terrestre donde se desarrolla y sostiene la vida, gracias a factores químicos y físicos que la hacen posible. El término “biósfera” se atribuye al geólogo austríaco Eduard Suess y al científico ruso Vladímir Ivánovich Vernadski.

La biósfera incluye desde aproximadamente 10 km hacia la atmósfera, hasta las zonas más profundas del océano (las fosas oceánicas). Aunque parezca algo muy inmenso, a escalas planetarias, la biósfera es apenas “la delgada cáscara del planeta”.

La biósfera considera todos los ecosistemas como un solo ecosistema global donde habitan organismos vivos diversos (biota) y factores no vivos como el aire y el agua (factores abióticos) que aportan y distribuyen nutrientes y energía.

Esto es, que el agua, la temperatura, la humedad, la radiación solar, etc., producen modificaciones en la materia inerte del planeta, resultando en materia viva orgánica que sirve como alimento base de toda la fauna terrestre.

La biósfera es una de las cuatro capas que conforman y rodean la Tierra: 

Litósfera: la corteza, la capa rígida del planeta (roca).

Hidrósfera: las masas y corrientes de agua.

Atmósfera: la capa gaseosa que envuelve la Tierra.

Biósfera: la suma de todos los ecosistemas. Las formas de vida y sus elementos vitales. Por lo tanto, se entiende que engloba a las otras tres capas.

La biósfera se compone de diferentes niveles con relación a la vida: 

  • Organismo – forma de vida individual. Un tigre, una secuoya, una bacteria, etc.
  • Población – grupo de organismos de una misma especie.
  • Comunidad – conjunto de poblaciones  de diversas especies.
  • Ecosistema – conjunto de comunidades que interactúan y coexisten entre sí, y que habitan una región de determinadas características. (Ejemplos: ecosistema marino, de agua dulce, desértico, etc.)
  • Bioma – Puede albergar varios ecosistemas. (Ejemplos: tundra, selva tropical, desierto, etc.)

La biósfera no siempre ha estado presente en nuestro planeta, ya que en tiempos arcaicos, no existían las condiciones para ninguna forma de vida, pero la adición de oxígeno permitió la evolución de formas de vida más complejas y variadas.

Los científicos calculan que la biósfera terrestre ha existido desde hace 3,700-3,500 millones de años con organismos procariotas como primeros seres vivientes. Los primeros procariotas vivían sin oxígeno e incluían organismos unicelulares, tal como arqueas y bacterias. Tal explicación surgió de hallazgos de vida primitiva al oeste de lo que hoy es Groenlandia y de restos fósiles en lo que hoy conocemos como Australia occidental.

La biósfera de la Tierra es única, pues no existe otro planeta con una similar y mucho menos tan diversa. Sin embargo, para algunos investigadores, la biósfera, sin importar su tipo y sus características, sí puede estar presente en otros planetas o lunas. 

Vida diversa.

Se calcula que en la biósfera de nuestro planeta existe entre 5 y 30 millones de tipos de plantas, animales, hongos, bacterias y protozoos. El cálculo es muy amplio, ya que solo alrededor de 1.4 millones de organismos vivos han recibido un nombre científico y se cree que en las regiones no exploradas, haya numerosas formas vivientes que también dependen de los ecosistemas.

Tanta diversidad no puede estar dispersa. La vida está organizada en grupos naturales que se mantienen en constante modificación, a medida que la vida evoluciona y algunos organismos llegan a su extinción.

Las especies están aisladas reproductivamente entre sí, pero no en su coexistencia para mantenerse con vida, ya que de una especie, puede depender en gran parte la vida de otra.

Las interacciones en estos grupos o comunidades biológicas influyen y al mismo tiempo se ven afectadas por su entorno físico, lo que va formando los ecosistemas que hoy conocemos. De acuerdo a las condiciones y a la ubicación geográfica, la combinación de especies y entornos naturales es variable, y por ello podemos ver vida tanto en lugares tan áridos como los desiertos, como en regiones tan húmedas como las selvas tropicales.

La importancia de la biósfera.

Ya vimos que la Tierra está poblada por numerosas especies de características únicas que se agrupan en comunidades biológicas, capaces de adaptarse a su entorno natural a través de la selección natural, donde impera “el más fuerte”. 

Gracias a la adaptación, millones de formas de vida han evolucionado para poder sobrevivir en las condiciones donde lo ameritan: en cuevas profundas y oscuras sin luz solar, ya sea en la superficie terrestre o en el mar; a lo alto de las montañas con vientos y temperaturas bajo cero; en zonas cercanas a formaciones volcánicas, o en ambientes costeros con la mitad del tiempo fuera del agua, y la otra mitad dentro de ella. Por mencionar algunos ejemplos. 

Esto es parte de la importancia de la biósfera. Se trata de una riqueza que ha llevado millones de años en “construirse” y evolucionar, y cuyas características no son permanentes. 

Hace 65 millones de años, había biósfera en la Tierra, pero no como es ahora. Los animales, plantas, hongos y bacterias, eran muy distintos a los que nos ha tocado ahora en nuestro turno  para la vida.

Beneficios de la biósfera:

  • Proporciona las condiciones favorables para que los seres vivos puedan desarrollarse y producir vida.
  • Produce materia orgánica en diferentes formas.
  • Permite que importantes ciclos terrestres se lleven a cabo: ciclo del agua, ciclo del oxígeno, ciclo del carbono, etc.
  • Permite la limpieza del aire, el suelo y el agua a través de la combinación de factores bióticos y abióticos. ¿Qué sería del oxígeno sin mares ni árboles?
  • Proporciona alimentos a todos los seres vivos, además de refugio y materias primas para sus necesidades básicas.
  • Proporciona medicina natural. 

Reservas de la Biósfera.

Las reservas de la biósfera, también llamadas santuarios de vida silvestre o áreas de conservación de la naturaleza, son áreas de protección para la fauna, flora y todas las formas de vida involucradas en un entorno natural, así como sus características geológicas y los recursos naturales que lo conforman.

Son espacios designados por instituciones gubernamentales de algunos países o por propietarios privados, como por ejemplo instituciones de beneficencia o de investigación científica.

La primera reserva de la biósfera se estableció en África; específicamente en Yangambi, República Democrática del Congo. Y una de las más actuales se estableció en Yayu, Etiopía, también en África. Hoy en día, se contabilizan 563 reservas de la biósfera a nivel mundial.

Se identifican tres zonas interrelacionadas en las reservas de la biósfera: zona núcleo, zona tampón y zona de transición.

Zona núcleo: es la zona más protegida de manera estricta, con el propósito de conservar la diversidad biológica y monitorear ecosistemas con poco impacto ambiental. En esta zona se permite realizar investigaciones, actividades científicas, así como ecoturismo y actividades recreativas, pero de poca perturbación.

Zona tampón: rodea al núcleo o permanece contiguo a este. Es posible realizar actividades que contribuyan a la investigación, capacitación y educación. 

Zona de transición: es una zona de uso múltiple donde se autoriza un mayor número de actividades de aprovechamiento sostenible. Dichas actividades deben favorecer el desarrollo socioeconómico de las poblaciones aledañas.

Objetivo y funciones de las reservas de la biósfera.

El objetivo de las reservas de la biósfera es fomentar soluciones para fortalecer la conservación de la biodiversidad con su uso sostenible, con desarrollo económico, investigación y educación. 

Entre sus funciones, podemos mencionar tres principales:

Función de conservación: proteger especies, ecosistemas, paisajes y recursos energéticos.

Función de desarrollo: buscar el crecimiento económico y humano de manera sostenible. Es decir, se protegen los intereses humanos, siempre y cuando sean sostenibles a nivel sociocultural y ecológico. 

Función de apoyo logístico: promover la investigación, capacitación, monitoreo y actividades ambientales a favor de la educación.