¿Qué es la Ameba “Come Cerebros” y cómo puedes Evitar Contagiarte?

No es una historia sobre zombies ni el título de una película de terror. Naegleria fowleri es un protista ameboflagelado aeróbico que en términos informales recibe el nombre de ameba ‘come cerebros’. Es la única especie del género Naegleria que infecta al ser humano.

Este microbio parásito unicelular ha causado pánico entre la población de zonas tropicales y subtropicales, pues se desarrolla con mayor éxito en aquellos climas. Aunado a eso, el entorno en el que este puede sobrevivir causa aún mayor temor.

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Vive en agua dulce templada, lagunas, estanques y ríos, especialmente si presentan elevados índices de contaminación. Ahí mismo se alimenta de otros microbios como las bacterias que se producen en el sedimento.

El problema es que también sobrevive en albercas que reciben un mantenimiento insuficiente, en la tierra y en piletas con agua que no ha sido tratada con sustancias adecuadas.

Infección por Naegleria fowleri.

Naegleria fowleri. / Imagen de dominio público.

Los estudios también descubrieron que puede esconderse en tuberías que se dirigen a los grifos, en aguas geotermales (calientes), aguas residuales de plantas industriales y calentadores de agua. Sobrevive por largos períodos de tiempo en altas temperaturas que no rebasen los 46 °C.

La ameba ‘come cerebros’ no se transmite de persona a persona, ni cuando un individuo toca el agua contaminada o la traga. Es únicamente a través de la nariz. Tampoco se encuentra en albercas desinfectadas con frecuencia.

Cabe mencionar que no es una infección fácil de contraer, pero sí puede introducirse en el organismo a través de las fosas nasales por medio de agua contaminada. Es decir, entra al cuerpo por la nariz y se mueve al cerebro. Las personas más expuestas son los ganadores y los practicantes de deportes acuáticos.

Partes del Cerebro Humano y sus Funciones…

¿Cómo actúa Naegleria fowleri?

Las amebas Naegleria fowleri ascienden a través de la mucosa olfatoria atravesando la lámina cribosa del etmoides (hueso del cráneo con forma de T) hasta alcanzar las porciones basales del cerebro, donde provocan una meningoencefalitis purulenta.

En palabras menos técnicas, el parásito se dirige directamente al cerebro y lo usa como fuente de alimento, por lo que comienza a destruir el tejido cerebral poco a poco, provocando una rara infección denominada meningoencefalitis amebiana primaria (MAP), generalmente mortal.

Signos y síntomas

Los primeros signos y síntomas de que un individuo ha alojado a Naegleria fowleri en su cuerpo, son dolor de cabeza, fiebre, dolor de espalda, rigidez en el cuello, náuseas e incapacidad para percibir aromas y sentir sabores. A veces pueden producirse vómitos. Esto suele aparecer al día siguiente de la exposición o hasta nueve días posteriores.

Después de esas señales iniciales, después de un período entre 3 a 7 días vienen los síntomas secundarios más alarmantes. Estos son meningitis, alucinaciones, malos, confusión, pérdida de equilibrio y convulsiones.

La enfermedad progresa de manera muy veloz y la persona infectada suele perder la batalla en un promedio entre 7 y 14 días más tarde. Aunque las probabilidades de sobrevivir existen ante una atención temprana, el porcentaje es muy bajo. Entre los años 1962 y 2017, de las 143 personas diagnosticadas con la enfermedad, solo 4 lograron sobrevivir. Esto genera una tasa de mortalidad con un porcentaje del 97%.

Tratamiento para la ameba ‘come cerebros’.

No existe un tratamiento oficial para esta enfermedad. Algunos medicamentos que han sido aplicados a pacientes que lograron sobrevivir, no tuvieron la misma reacción en pacientes que no pudieron librar la enfermedad. Tampoco se sabe por qué algunas personas suelen contraer la infección y otras no.

La miltefosina sigue bajo investigación en combinación con otros medicamentos para evitar la infamación cerebral.

La mejor recomendación es que si después de haber nadado, alguno de los síntomas se presenta, se acuda a un médico inmediatamente. Esto podría frenar el desarrollo de los síntomas posteriores, dando una oportunidad de salvar la vida.

Tampoco existe alguna prueba de rutina o prueba rápida para determinar si algún cuerpo de agua está infectada con Naegleria fowleri. La detección de la ameba puede tardar semanas y la colocación de letreros para advertir a la población no ha sido visto como un método de prevención eficaz, pues la presencia de este parásito sí es común, pero las infecciones no. Además, la cantidad de amebas puede variar de un período a otro en el mismo cuerpo de agua y como último punto, si algún pequeño lago o laguna no posee letrero, podría dar una falsa idea de que el lugar se mantiene seguro y “limpio”.

Factores de riesgo.

El primer factor de riesgo es nadar en agua dulce o estar expuesto al polvo y tierra por largos períodos de tiempo.

Las ciudades en climas calurosos suelen producir más amebas de este tipo.

La edad es otro factor de riesgo, pues niños y jóvenes suelen pasar más tiempo en el agua, además de que son más activos. Los clavados y los juegos podrían generar inhalación accidental.

Síntomas de ameba come cerebros.

Forma de adquirir Naegleria fowleri.

Formas de prevención.

El Departamento de Salud de Estados Unidos y Servicios Humanos recomienda a los bañistas que deseen sumergirse en cuerpos de agua dulce, que procuren mantener la nariz fuera del agua, o bien, en caso de inmersión, apretar la nariz con los dedos o con una pinza de silicona para cerrar los orificios.

Otra forma de prevenir al parásito Naegleria fowleri es bañándose en agua salada o aguas ligeramente frías, ya que no suele soportar este tipo de entornos.

En caso de acudir a un parque acuático o balneario público, observe el estado de las albercas. Si lucen descuidadas, evite ingresar a ellas.

Si tiene alberca en casa, procure tratarla adecuadamente con cloro y otros químicos correspondientes.

Trastornos y Enfermedades Humanas…

Casos conocidos.

El primer caso en España se suscitó con una pequeña niña de 10 años de edad, en el municipio de Toledo, que adquirió el parásito en la piscina municipal cubierta de Torrijos. Afortunadamente sobrevivió y la piscina fue cerrada hasta su total desinfección.

Riesgos por ameba come cerebros.

En 2017 este parásito terminó con la vida de un niño de 8 años en Argentina, luego de que este nadara en una laguna de Vedia, un pueblo de la provincia de Buenos Aires. Su diagnóstico se hizo público en febrero de 2018 como manera de pedir a la población que extreme sus precauciones.

Otro caso más reciente que fue emitido en octubre de 2018 por varias cadenas de noticias, fue el del surfista Fabrizio Stabile; un joven de 29 años nacido en Nueva Jersey que murió a causa de la infección que contrajo en una alberca con olas de un resort en Texas. Los testigos narran que un fuerte dolor de cabeza lo obligó a recostarse, pero este no desapareció al día siguiente. El 16 de septiembre mostró los primeros síntomas, y para el día 21 del mismo mes fue declarado muerto.