¿A qué se le llama suelo?

El suelo es la capa más externa de la superficie de un planeta o cuerpo celeste. En el caso de la Tierra, el suelo es un conjunto de materia orgánica e inorgánica, gases, minerales y líquidos, que proporciona soporte estructural para que diversas formas de vida lleven a cabo su ciclo natural.

No todos los cuerpos celestes poseen un suelo firme como la Tierra. Algunos como Júpiter, están compuestos de varios gases tóxicos unidos por la fuerza de gravedad. Otros como Marte, sí poseen una superficie sólida (que se denomina “suelo marciano”), pero su composición es completamente distinta a la de nuestro planeta y no cumple con los elementos que se requieren para desarrollar formas de vida. Con esto podemos concluir que la Tierra tiene un suelo muy rico y hasta el momento, totalmente único.

Así como en nuestra Tierra existe la litosfera, atmósfera, hidrosfera y biosfera, también existe la pedosfera, que podría definirse como una capa exterior compuesta por el suelo que cumple con 4 funciones primordiales:

1. permite el crecimiento de las plantas.

2. permite el almacenamiento, suministro y purificación del agua.

3. permite modificar la atmósfera terrestre.

4. funciona como hábitat para numerosos tipos de organismos vivos.

suelo y su importancia

A pesar de que el suelo es una capa delgada que cubre el planeta, su formación ha implicado un proceso lento a través de los siglos. La desintegración de rocas por acción del agua, el viento y las precipitaciones, la muda de los animales, el follaje de las plantas, la descomposición de los cuerpos y la mezcla de todo ello con minerales y partículas minúsculas, han consolidado esta resistente estructura que denominamos suelo.

Los suelos son considerados recursos naturales mucho más complejos que otros elementos, como por ejemplo, el agua y el aire.

Contaminación del Suelo…

¿Por qué es importante el suelo?

Además de ser el soporte para la vida, a través del suelo millones de seres vivos adquieren sus nutrientes básicos y cotidianos. 

Las plantas absorben agua y minerales que requieren para llevar a cabo el proceso fotosintético; el más importante para la vida en el planeta. Además de que el suelo les proporciona un soporte firme que mantiene su posición adecuada para recibir el agua de lluvia y la energía del sol.

¿Lo sabías? La Edafología es una rama científica que estudia la composición del suelo en relación con las plantas.

A su vez, estas plantas sirven de alimento para seres vivos herbívoros y omnívoros, incluido el hombre. Gracias al suelo, es posible ejecutar actividades humanas, siendo las más importantes la agricultura y la ganadería.

Del suelo también se obtienen piedras, rocas y estructuras naturales que han servido para el refugio, la construcción y la fabricación de herramientas de uso humano desde la prehistoria hasta la actualidad. Sin olvidar la formación de valiosos minerales que dieron paso a una de las actividades económicas más demandadas: la minería.

Dentro de los organismos vivientes más pequeños, encontramos que varios tipos de bacterias, hongos, protozoarios, ácaros, etc., requieren de los nutrientes del suelo para subsistir. Muchos de estos dependen de la materia orgánica proveniente de las plantas y animales para alimentarse, crecer y reproducirse.

Y por si fuera poco, el suelo funge como protector, filtrador y transformador de contaminantes generados, especialmente por el hombre.

Composición del suelo.

El suelo cuenta con 4 principales componentes donde las proporciones son variables de acuerdo al tipo de clima.

elementos del suelo.
Composición del suelo.

Compuestos inorgánicos. Tales como arena, arcilla y grava. Así como minerales entre los que destacan silicatos, cuarzos, sulfatos, carbonatos, etc.

Nutrientes solubles. Estos son importantes para las plantas: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio.

Materia orgánica. Proveniente de organismos en descomposición como plantas, animales, hongos, bacterias, etc.

Agua y gases como el hidrógeno y el oxígeno.

Capas del suelo.

El suelo no posee una estructura uniforme. Se constituye por diversas capas u horizontes (que en general son 4) que se diferencian entre sí por su tamaño, color y composición de las partículas. 

Capas del suelo
Horizontes del suelo.

Tipos de suelo.

El suelo puede definirse y clasificarse de acuerdo a su origen geológico, composición y forma. También es posible clasificarlo por su uso.
Para los tres primeros se requiere de diversos procesos específicos, como elegir una zona adecuada lejos de la alteración del hombre; excavaciones profundas hasta topar con roca o agua; identificar las diversas capas del suelo u horizontes y analizar características físicas de cada capa como textura y color, así como características químicas, como pH, oxidación, salinidad y contenido de carbono orgánico, que arrojará un cálculo aproximado sobre la antigüedad de su formación.

Tipos de suelo

Suelos orgánicos. Como ya vimos, están compuestos de materia orgánica proveniente de residuos y cadáveres de organismos que cumplieron su ciclo vital en la Tierra.

Suelos turbosos. Son un tipo de suelo orgánico muy comunes en valles fluviales y zonas costeras que suelen estar bajo el agua. Tienen un alto contenido de agua y se componen en un 80% de materia orgánica descompuesta de manera parcial.

Suelos gravosos o arenosos. La grava y la arena son elementos fácilmente reconocibles debido a que no se adhieren entre sí. Es fácil de mover las capas superficiales suelen ser menos compactas que las capas más internas.

Animales terrestres y acuáticos…

El tamaño de una partícula de arena tiene un diámetro entre 0.1 cm y 2 mm. Pero una partícula de grava, posee un diámetro de 0.2 a 7.5 cm, antes de ser considerada piedra.

Suelo limo. Es un sedimento compuesto de partículas limosas que puede ser orgánico o inorgánico. A diferencia de la arena, el limo no deja pasar el agua fácilmente y es menos permeable. Por su parte, el limo orgánico tiene un olor a materia orgánica en descomposición.

Suelo arcilloso. El suelo de arcilla inorgánica retiene el agua y las sustancias químicas con facilidad. Su elevada humedad dificulta el manejo al volverse muy adhesivo, pero en seco es pesado y difícil de trabajar. También existe el suelo de arcilla orgánica que suele ser de color gris oscuro o negro.

Suelos compuestos. Como su nombre lo señala, este tipo de suelos poseen más de un tipo de suelo en diferentes proporciones. Algunos ejemplos son limoso arcilloso, arenoso limoso y arcilloso arenoso. El primer suelo que compone el nombre compuesto, da referencia a que es el más predominante. Verbigracia, en el limoso arcilloso, el limo constituye el material predominante y la arcilla el menos destacado.

Suelos yesíferos.  Son los que están constituidos por más de 25 % de yeso e interfieren en el crecimiento de vegetación, pero ante un buen manejo son aptos para una amplia diversidad de cultivos. Este tipo de suelo es común en zonas áridas.

Suelos Calcáreos. Estos suelos contienen más de 15 % de carbonato de calcio (CaCO₃) y también están muy presentes en las zonas áridas del planeta. Contienen cantidades muy bajas de materia orgánica y nitrógeno y sufren deficiencias de micronutrientes.

Suelos Ácidos. Un suelo ácido contiene un pH de valor inferior a 5,5 la mayor parte del año. Las propiedades físicas y químicas de los suelos ácidos, pueden compensarse con contenidos de materia orgánica para volverlo apto en materia de cultivo.

Clasificaciones del suelo
Suelo salino.

Suelos Salinos. Presentan altas concentraciones de sales que afecta el crecimiento de vegetación, así como la actividad microbiana del suelo.

Suelos residuales. Se hallan generalmente en colinas y en zonas que presentan un nivel de inclinación evidente.

Suelos sedimentarios. Se forman con partículas transportadas por el viento y el agua. Los suelos que se forman con partículas transportadas por el viento (Loess), son muy fértiles al contener bastante cantidad de materia orgánica. Por su parte, el suelo formado por partículas llevadas por el agua se conoce como suelo aluvial y la sedimentación puede ocurrir en lagos, pantanos o en el mar.

Por su uso, el suelo puede clasificarse como: agrícola, forestal, industrial y habitacional.

También existe la clasificación climática donde los suelos se valoran de acuerdo a las condiciones del suelo con relación a los factores climáticos, biológicos con la vegetación.

Otros tipos de clasificaciones más específicas y complejas, van en relación con los niveles de cohesión, adherencia, absorción de agua, retención de agua, etc., etc. de los suelos.

Aunque parezcan algo muy básico y común, los suelos son más complejos de lo que creíamos.

Fuentes:

www.fao.org/tempref/FI/CDrom/FAO_Training/FAO_Training/General/x6706s/x6706s01.htm

www.fao.org/3/w1309s/w1309s04.htm

cuentame.inegi.org.mx/territorio/suelo.aspx?tema=T

www.nrcs.usda.gov/wps/portal/nrcs/detail/soils/edu/?cid=nrcs142p2_054308

agriculture.vic.gov.au/agriculture/farm-management/soil-and-water/soils/what-is-soil

www.soils.org.uk/1-what-soil

www.isric.org/discover/about_soils/what-is-soil