La insulina es una hormona producida y secretada por cúmulos de células beta de los islotes de Langerhans, en el páncreas, por lo que también se conocen como islotes pancreáticos.

El páncreas es un órgano que tiene la función de secretar enzimas que descomponen las grasas y las proteínas ingeridas en los alimentos, con el fin de que el tamaño sea adecuado para su absorción en el intestino. No obstante, su principal valor radica en la producción de hormonas, siendo las más importantes la insulina y el glucagón.

Dos componentes principales son los que conforman la secreción de insulina: la secreción basal y la secreción pulsátil. La secreción basal es la que se produce durante el reposo y el ayuno. Mientras que la secreción pulsátil utiliza y almacena los nutrientes de los alimentos en las zonas adecuadas del cuerpo.  

Insulina y diabetes.

Un porcentaje de personas con diabetes son recetadas con insulina, ya que su cuerpo no produce, genera poca cantidad o el cuerpo no la utiliza adecuadamente. La diabetes es una enfermedad crónica en donde la sangre posee altos niveles de glucosa debido a una deficiencia o nula presencia de insulina. 

La diabetes debe ser llevada por un tratamiento especializado en cada paciente y monitoreada regularmente para evitar complicaciones. Es posible tener una gran calidad de vida, siempre y cuando se sigan rigurosamente las indicaciones médicas, lo que también incluye mantener buenos hábitos en la alimentación y en la condición física.

Cabe mencionar que a nivel mundial, alrededor de 400 millones de personas padecen diabetes, y 1.5 millones de muertes anuales están relacionadas con su agravamiento.

Se comercializa más de 20 tipos de insulina con características diferenciadas, como su forma de producción, sus efectos en el cuerpo y su costo, pero es un médico quien debe recetar el tipo de insulina adecuado con base a ciertas consideraciones como la edad, el estilo de vida y el historial clínico del paciente, donde se señala qué tipo de diabetes padece (tipo 1, tipo 2 o gestacional).

Insulina Usos

Funciones.

La insulina es una hormona polipeptídica con funciones importantes en el organismo. Es esencial para el crecimiento somático y el desarrollo motriz, así como para la regulación de carbohidratos.

La producción y secreción de glucosa por parte del hígado, es controlada por la insulina en la sangre. Entonces, cuando las células beta detectan altos niveles de glucosa en el torrente sanguíneo, liberan insulina para que esta mejore la absorción y el metabolismo de la glucosa en las células, de manera que logre reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Por el contrario, las células beta expulsan menos cantidad de insulina ante bajos niveles de glucosa. El rango normal de glucosa en la sangre es entre 80 y 105 mg/dl; así que además de regular el azúcar a estos niveles adecuados, la insulina favorece su entrada y almacenamiento en músculos y tejidos adiposos, adicional a su acción inhibidora en el hígado.

Durante la noche y entre comidas, los niveles de insulina regulares (no en diabéticos), oscilan entre 60-100mg/dl, y de 140 mg/dl o poco menos, después del consumo de alimentos. 

El incremento durante la hora de comida ocurre porque la liberación de insulina comienza desde el aroma o primera masticación, lo que prepara al cuerpo para recibir las dosis de azúcar. A medida que se va ingiriendo más alimento, los niveles de azúcares se elevan y la insulina, también.

Entre otras funciones de la insulina, también se puede mencionar que favorece la síntesis de triglicéridos, proteínas y ácidos grasos en el metabolismo, y promueve la división y el crecimiento celular a través de sus efectos mitogénicos (estimulantes).

Usos.

Para entender los usos de la insulina, debemos hablar de la resistencia a la insulina. Esta se produce cuando las células musculares, de las grasas y del hígado, no reciben favorablemente a la insulina, lo que impide una correcta absorción de la glucosa de la sangre. Lo anterior provoca que el páncreas produzca mayor cantidad de insulina para ayudar a la glucosa a entrar a las células. 

Se desconocen los motivos por el que algunas personas no responden adecuadamente a la insulina, pero gracias a los avances en la medicina, existen formas de que el cuerpo sea más receptivo a esta; algo que beneficia a los pacientes con diabetes o a quienes son más propensos a desarrollar la enfermedad.

El uso de la insulina controla el azúcar en la sangre y por lo tanto, mantiene estables a los pacientes con diabetes, pero no cura la enfermedad en ninguna etapa. 

No existen tratamientos “más amables” para obtener insulina vía exógena. Es decir, no es hallada en cápsulas o en medicamentos líquidos con el fin de evitar picaduras de aguja. La insulina no resiste el proceso digestivo del cuerpo, ya que se descompone y deja de actuar.

Las zonas de inyección de la insulina son: brazos, muslos, abdomen y glúteos.

Entre las opciones para hacer uso de la insulina, están las siguientes:

Inyecciones de insulina.

Con jeringa. Es el método más común para administrar insulina. Se realiza de manera subcutánea con jeringas especiales marcadas en unidades, las cuales pueden mostrar variaciones según el tamaño y el fabricante. Hay de capacidades de 30, 50 o 100 unidades y de longitud corta y larga, con agujas finas que traspasan fácilmente la piel.

En algunas ocasiones, las inyecciones se realizan en el músculo, pero esto debe realizarse bajo supervisión médica.

Los preparados con insulina suelen contener aditivos bacteriostáticos para inhibir el crecimiento de bacterias halladas en la piel humana.

Plumas o bolígrafos de insulina. Su forma es muy similar a la de un bolígrafo de escritura y está conformado por varias partes como cartucho de insulina, aguja, émbolo y visor digital de dosis, por mencionar las principales.

La administración de insulina se realiza también debajo de la piel, pero con ayuda de un botón dosificador ubicado en la parte superior del objeto. Con la presión del dedo se suministra la cantidad adecuada a través de la delgada aguja. Esta última puede reemplazarse fácilmente para conservar el mismo dispositivo; sin embargo, se sugiere que el instrumento sea de uso personal. Se pueden encontrar plumas desechables o reutilizables pero con cartuchos de insulina y agujas reemplazables.

Aunque su fin es el mismo al de una jeringa convencional para insulina, su practicidad ha incrementado su demanda de fabricación.

Dispositivos de infusión continua.

Conocidos también como “bombas de insulina”, son sofisticados aparatos computarizados que se programan de manera sencilla para administrar pequeñas dosis constantes de insulina por debajo de la piel y durante todo el día. 

Es un objeto práctico de larga duración, aunque algunos componentes deben cambiarse al cabo de unos días. Aún así, es el preferido de muchas personas que suelen tener mala memoria o distracciones por múltiples actividades.

Existen varios tipos de acuerdo a las necesidades del paciente y su uso es seguro y confiable.

Infusión. Es un uso no cotidiano de la insulina. Se emplea durante las cirugías o en cuidados intensivos para facilitar el manejo de la diabetes en el paciente. La insulina es inyectada directamente en la vena, por lo que debe realizarse por un profesional de la salud.

Afrezza, insulina inhalada.

Pocos saben sobre este uso de la insulina. Su acción es rápida y se debe inhalar al principio de las comidas. Los pacientes con problemas pulmonares o con adicción al tabaco, no son candidatos a esta forma de administración. 

De cualquier manera, antes del uso de cualquier vía de obtención de insulina, es primordial consultar a un médico. Otro punto a considerar, es que aunque la salud mejore, esto simplemente es momentáneo. No suspenda el uso de insulina, su forma de suministro ni tampoco dosis ni marcas establecidas. No permita que cualquier persona inyecte o que lo realice en cualquier parte del cuerpo. Todo ello debe ser aprobado y supervisado por su doctor.

Elegir un buen tratamiento o régimen de insulina permite una diabetes controlada, y por ende, una mejor calidad de vida.

Fuentes.

http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/documentos/DOCSAL6250.pdf

https://www.diabetes.org/healthy-living/medication-treatments/insulin-other-injectables/insulin-routines

http://www.facmed.unam.mx/publicaciones/ampb/numeros/2008/01/f_Articulo2.pdf

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/diabetes/in-depth/diabetes-treatment/art-20044084

https://diabetes.sjdhospitalbarcelona.org/es/diabetes-tipo-1/debut/como-inyectar-insulina