Conociendo brevemente a los cactus.

Los cactus o cactos (familia Cactaceae), son unas hermosas y exóticas plantas originarias de América que culturalmente son muy relacionadas con los ecosistemas desérticos del mundo. No obstante, también crecen en entornos costeros y zonas tropicales, aunque en menor medida.

Se calcula que en planeta existen 1,400 especies de cactáceas de todos tamaños, formas y características. 

La familia Cactaceae está dividida en tres grupos:

  • Nopales y el xoconostle, productores de frutos.
  • Los alargados, los achatados y los redondos, con forma de candelabro y que pueden vivir muchos años (alrededor de 500).
  • Los cactus con hojas, que son los más primitivos.

Si bien, hay especies de cactus muy grandes como el saguaro o el Cardón gigante que no pensaríamos resguardar en el interior del hogar, también están las variedades que se adaptan perfectamente a espacios pequeños, como una sala, una oficina, la recámara o una jardinera en el patio.

Mitos sobre tener cactus en casa.

Existe la creencia de que los cactus no embellecen los espacios y traen mala suerte al generar energía negativa. ¡Pero todo lo contrario! los cactus son una de las plantas preferidas para decoración y para atraer buena vibra a los hogares.

La creencia de que traen mala suerte proviene, en parte, del Feng Shui, una filosofía china que enseña a organizar los espacios para mejorar la energía vital. Esta afirma que los espinos de los cactus pueden romper la armonía de un espacio y atraer malas energías.

De acuerdo a dicha filosofía, los cactus deben estar solamente en espacios exteriores; es decir, en terrazas y patios para que toda energía negativa se mantenga alejada del hogar.

Cualquier área interna como habitaciones, baños, salas, estudios, etc., no debería resguardar ningún cactus, ya que la energía se volverá tensa y las personas que entren en contacto se sentirán agotadas, agobiadas y de mal humor.

A pesar de que el Feng Shui tiene muchos seguidores a nivel mundial, estas aseveraciones no tienen ningún soporte científico. Algunas personas afirman sentir falta de tranquilidad desde que conservaron cactus, mientras otras aseguran que no han experimentado ningún tipo de problema o “mala energía” a raíz de adoptar estas plantas.

Beneficios de mantener un cactus en casa.

Otorgan “vida” a los espacios.

En realidad hay muchísimos tipos de plantas que “dan vida” a los espacios de nuestro hogar, y los cactus no son la excepción.

Siempre es más agradable trabajar o permanecer en áreas agradables a la vista y estas plantas espinosas complementan armoniosamente los lugares donde pasamos la mayor parte del tiempo. 

Un cactus siempre será una buena opción.

Sirven como elementos de decoración.

Por sí solos, los cactus son sumamente hermosos. Su naturaleza exótica acapara miradas sin importar si es un cactus Opuntia microdasys, Mammillaria microhelia o Ferocactus latispinus. Todos poseen características muy particulares que atraerán la atención de los visitantes.

El color verde del cactus en combinación y/o contraste con paredes, muebles o libreros, va a aportar un entorno bastante armonioso y original.

Ahora bien, si combinamos nuestros cactus con las macetas indicadas, obtendremos perfectos elementos de decoración que irán de acuerdo a nuestro estilo y/o personalidad. Podemos utilizar macetas lisas, de colores vívidos o colores oscuros; macetas ecológicas elaboradas con materiales reciclados o macetas pintadas a mano, ya sea por nosotros o por algún artesano. 

La creatividad no tiene límites cuando se trata de decorar nuestro espacio personal.

Hay de todos los precios.

En tiendas decorativas y en viveros veremos cactus de todos los precios. Lo fascinante es que no se requiere desembolsar grandes cantidades de dinero para adquirir algunos. Con varios económicos o uno más costoso pero de mayor tamaño, podemos darle a nuestro hogar o negocio, ese toque especial que tanto necesitaba.

También es posible cultivar nuestros propios cactus, pero lo más conveniente es consultar a un experto en plantas para que nos asesore adecuadamente, ya que debe considerar ciertos aspectos para una mejor conservación. Y esto depende en parte, del lugar donde vivimos. 

Son fáciles de transportar.

La gran mayoría de los cactus para decoración del hogar, son pequeños y muy fáciles de transportar. Esto nos permite modificar la distribución de nuestros muebles y dar un aire fresco a nuestra vista para salir de la rutina diaria. ¡Esto es muy bueno para la mente y la salud!

No necesitan muchos cuidados.

No hay plantas más perfectas que los cactus, para aquellas personas que aman la vegetación pero son muy descuidadas para lograr conservarlas.

Con estas plantas no habrá necesidad de recortar ramas ni regar constantemente. Tampoco hay problema alguno cuando salgamos de vacaciones, ya que soportan varios días sin gota de agua… así que no habrá que molestar al vecino. ¡¿Qué más podemos pedir?!

Purifican el aire.

Todas las plantas tienen una importante labor de purificar el aire al absorber dióxido de carbono y producir oxígeno. Pues los cactus no son exentos a estas cualidades y lo hacen muy bien.

Protegen tu salud.

Tener cactus cerca de ordenadores, ayuda a disminuir la radiación por rayos electromagnéticos y frecuencias, brindando una importante protección a nuestra salud. Así que si trabajas muchas horas frente a una computadora, los cactus son muy buena opción.

¿Cada cuánto debo regar mis cactus?

Es un aspecto muy importante.

Se cree que los cactus nunca deberían recibir agua, pero no es así. Sí la requieren, aunque no en grandes cantidades ni diariamente. 

Para saber cada cuánto tiempo regar un cactus, debemos considerar el clima de nuestra región, el tamaño de la planta y el tipo de maceta que usaremos para esta.

Si estás en un clima caluroso, tienes un cactus pequeño y una maceta de plástico, los cactus deberán recibir agua con mayor frecuencia, ya que el plástico no es un material que retenga mucho tiempo la humedad, en combinación con altas temperaturas.

Si es tu caso, riega dos veces por semana durante el verano, pero no inundes la tierra. El resto del año podría ser una vez por semana.

Si el clima es más templado, el cactus es más grande y la maceta es de barro, la frecuencia de riego disminuye, ya que el barro es un material que protege mejor de los rayos solares. Riega una vez por semana durante el verano y solamente una vez cada 15 días el resto del año.

Como recomendaciones adicionales, cuando la temperatura del entorno sea menor de 10º C, los cactus casi no deben regarse, pues la putrefacción es más probable. 

Se recomienda regar con agua de lluvia; pero si no es posible almacenarla, utiliza agua del grifo, misma que se utiliza para el lavado de ropa o para bañarse. 

En algunas ciudades, el agua del grifo contiene una elevada cantidad de metales, lo que la vuelven “pesada”. Si es así, puedes dejarla reposar algunas horas para separar los metales pesados. 

Precauciones al tener cactus en casa.

Sabemos perfectamente que un cactus debe manejarse con mucha precaución. A pesar de que no atentan contra la vida en caso de accidente, sí resultaría muy doloroso incrustar alguna espina sobre la piel. 

Sigue estas recomendaciones (aunque parezcan muy obvias) para evitar situaciones inesperadas:

Cuando los muevas de lugar sin la ayuda de algún objeto transportador, lleva solamente uno en cada mano. ¡No intentes llevarlos entre los brazos y el pecho! (Aunque tengan su maceta).

Si tienes perros, recuerda colocar los cactus en partes altas. Asegura que el animal no lo va a alcanzar aún parándose sobre dos patas. Si tienes gatos, elige cactus que tengan espinas menos peligrosas como el cactus cebra, o cualquier otra que te recomienden en el vivero.

Mucho cuidado con los bebés y niños. El ser humano es muy curioso por naturaleza y es probable que ante una mala experiencia no se vuelva a reincidir, pero es mejor mantener precauciones. Mantén los cactus fuera de su alcance y preferentemente, evita tener cactus en lugares donde los niños podrían sufrir accidentes al jugar y correr.