En el mundo animal, también las apariencias engañan.

Ningún animal debe ser subestimado por más pequeño que sea o tierno que parezca. Cada especie, ya sea salvaje o doméstica, reacciona ante las amenazas que lo rodean por simple instinto de supervivencia.

Cuando un humano otorga un estímulo inapropiado o un acercamiento descuidado, cualquier cosa podría pasar ante la impredecible reacción animal. Esto ocurre tanto en criaturas con disposición conocida al ataque, como en aquellas que parecen ser sociables o tolerantes con otros animales y con el ser humano.

Incluso, hay ciertas especies que no tienen intención de dañar, pero sus características físicas las vuelve potencialmente peligrosas al simple contacto o interacción. Veamos de qué animales hablamos.

Animales que parecen tiernos (Video)

Oso Panda.

Ailuropoda melanoleuca, mejor conocido como panda gigante u oso panda, es un mamífero carnívoro muy conocido por dedicar varias horas al día a la ingesta de bambú. Su apariencia noble debido a un abundante pelaje esponjoso y a un comportamiento de despreocupación mientras se alimenta, lo ha catalogado como uno de los favoritos de la sociedad.

Peligroso oso panda.
Cría de Panda Gigante.

No obstante, con más de 100 kg de peso, el panda no deja de ser parte de la familia Ursidae, la cual es conocida por reunir a esas criaturas carnívoras de gran peligrosidad para el hombre: los osos.

El panda gigante cuenta con una mandíbula muy fuerte de colmillos prominentes; unas patas delanteras anchas que presumen de largas y poderosas garras capaces de dañar la piel. Aunque no suelen atacar a las personas, las que son madres podrían mostrar más agresividad hacia los extraños como instinto protector hacia sus crías. Lo más recomendable es mantenerse a distancia de un oso panda y alejarse al instante de una cría o de su madre.

Ave Pitohuí.

El pitohuí (Pitohui dichrous) es un pájaro que parece demasiado común pero que en su pelaje resguarda un secreto que pocos saben.

Ave venenosa.
Imagen principal por markaharper1. Este archivo se encuentra bajo la licencia Creative Commons Genérica de Atribución/Compartir-Igual 2.0

Originario de Indonesia y Papúa Nueva Guinea, el pitohuí se caracteriza por contener veneno en su plumaje, principalmente el que cubre pecho y vientre. Este veneno contiene  componentes de la familia batrachotoxinas, también hallados en la rana dorada venenosa (Phyllobates terribilis), uno de los animales más letales del mundo.

Aunque el pájaro pitohuí no produce el veneno por sí mismo, sino que se cree que proviene de su alimentación, solo tocarlo produce entumecimiento y ardor que debe ser atendido de inmediato.

Caracol de cono.

Es hermoso a simple vista por el diseño, color y forma de su concha alargada. Habita principalmente en el Mar Rojo y en el Indo-Pacífico, con una común presencia dentro de los arrecifes.

Venenoso caracol cono.
Caracol de Cono. / Autor de la imagen: Jan Delsing. Dominio Público.

Esa apariencia tan inofensiva y su movimiento lento, contrasta con la capacidad del gastrópodo para producir un veneno paralizante y letal que utiliza contra sus presas, las cuales suelen ser peces pequeños y moluscos que se aproximan demasiado sin considerar las consecuencias.

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El caracol de cono captura mediante un largo, delgado y puntiagudo arpón que funciona exactamente como una jeringa, al inyectar neurotoxinas que actúan en segundos sobre el organismo del animal.

Este arpón es capaz de atravesar telas comunes y trajes de buzo; pero además, el veneno es tan fuerte que puede matar a un ser humano, ya que la sustancia se describe como una mezcla de 100 toxinas distintas.

Así que, regla de oro: jamás tocar a un caracol de cono.

Lemming noruego.

Este pequeño animal de apariencia adorable y mirada encantadora, no es exactamente el más noble de la Tierra.

Peligroso lemming.
Lemming Noruego. / Imagen de Argus fin. Dominio Público.

El lemming noruego es un animal rechoncho, con pelaje esponjoso, ojos pequeños y movimientos inquietos que provoca ciertas ganas de tomarlo con las manos. Pero lo cierto es, que cuando se ve amenazado, en vez de huir como otros tipos de roedores tales como los ratones, se enfrenta con seguridad ante su oponente mientras emite fuertes gritos y lanza mordidas con su rígida mandíbula.

Es tan grande su seguridad para defenderse, que no teme ante gatos, aves de rapiña y perros domésticos aunque sean de tamaños mucho más grandes y con mejor capacidad para responder a las agresiones.

Loris perezoso.

Nycticebus bengalensis tiene una mirada que despierta el deseo por protegerlo y llenarlo de mimos. Sus grandes ojos y abundante pelaje esponjoso son parte de su atractivo encanto; sin embargo, este primate presume en ser el único venenoso hasta hoy descubierto.

Veneno del loris lento.
Loris perezoso./ Autores de la imagen: David Haring y Duke Lemur Center. Este archivo se encuentra bajo la licencia Creative Commons Genérica de Atribución/Compartir-Igual 3.0.

Es un animal que debe vivir en la naturaleza y no en hogares de humanos como se ha visto en los últimos años como parte de una moda viral por cuidar a loris como bebés. En la web hay abundante material grabado en video, que muestra ejemplares de loris levantando los brazos mientras manos humanas intentan generar cosquillas; sin embargo, este levantamiento de extremidades tiene un significado completamente distinto en la naturaleza. Con ello, el loris está mostrando una posición de defensa que le permite acceder a su glándula braquial que rodea el codo. Al lamer esta zona, la mezcla de su saliva con la toxina producida da como resultado un veneno peligroso.

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Cuando el loris tiene veneno en el hocico, está listo para lanzar una mordedura y envenenar a su oponente a través de la herida. Si el ser humano recibe este ataque, puede experimentar anafilaxia, una reacción alérgica muy aguda y potencialmente mortal derivada de dificultad para respirar y shock. De no tratarse a tiempo, la víctima pierde el conocimiento y muere.

El loris también puede distribuir este veneno en otras partes de su cuerpo como la cabeza; así que si un depredador opta por tomarlo de esa parte, estará en problemas.

Ornitorrinco.

Es un animal del que no se habla mucho, quizá por su corta distribución geográfica que solamente se concentra en una pequeña parte de Oceanía.

Veneno del ornitorrinco.
Ornitorrinco, animal venenoso.

De una apariencia única y un poco extraña, este mamífero, de los pocos que ponen huevos, también sorprende por su producción de veneno, mismo que inyecta a través de espuelas en sus patas traseras.

Datos sorprendentes sobre el Ornitorrinco…

Este veneno está creado naturalmente para producir dolor en otros machos ornitorrincos que desean invadir territorios, pero pocos humanos han experimentado las consecuencias de aproximarse a estos animales. Aunque no es letal, el dolor es insoportable y pareciera ser que está produciendo más daño del que realmente está haciendo. Para darnos una idea del nivel de dolor, analgésicos tan potentes como la morfina, no logran calmar los efectos.

Dingo.

Este cánido emblemático de Australia tiene una apariencia amigable, pero no se trata de un perro doméstico sino de un animal salvaje.

El gobierno australiano ha descrito al dingo como un animal de apariencia de perro pero con instinto de lobo, por lo que un encuentro con un solo ejemplar es motivo de alerta. Lo mejor es alejarse ante la presencia de uno o varios dingos; especialmente en este último caso.

Dingo, animal peligroso.
Dingo (Canis lupus dingo).

Aunque algunos afirman que son tímidos, lo cierto es que su comportamiento es muy impredecible y su reacción es muy veloz. Ellos están acostumbrados a cazar sigilosamente y a moverse muy rápido. Algunas veces dingos solitarios van de cacería y llevan la presa a la guarida.

Un caso de 1980 que conmocionó al mundo, fue el de la familia Chamberlain cuya bebé desapareció en un día de campamento en Uluru, Australia.

Aunque afirmaron que un dingo se la había llevado, la madre fue acusada por el asesinato de su hija y condenada a cadena perpetua. Condena que no pudo ser completada cuando la policía halló la ropa de la niña cerca de una guarida de dingos.

Si bien, el caso generó mucho ruido y polémica, el índice de ataques de dingos a humanos es sumamente bajo.


Referencias

nationalgeographic.com.es/naturaleza/actualidad/animales-venenosos-que-sorprenderan_12249/4

bbc.com/mundo/vert-earth-40073897

bbc.com/news/magazine-17129061