México es un país megadiverso que cuenta con numerosas especies endémicas de características muy particulares y con un pasado histórico único que ningún otro animal puede representar de la misma forma.

La República mexicana no está exenta de los problemas que también causan conflictos en otras latitudes mundiales como parte de la acción irresponsable del hombre. La tala, la contaminación, el comercio ilegal de animales o la pérdida del hábitat, por mencionar algunos, conllevan a un declive poblacional muy drástico que pone en riesgo a la fauna nativa y endémica, a tal punto de modificar el estado de conservación de muchas especies y subespecies.

De un nivel estable años atrás, varios animales mexicanos o cuya distribución ocupa gran extensión del país, se enfrentan ahora a una situación con un futuro poco prometedor. A pesar de los esfuerzos nacionales e incluso internacionales, los grandes desafíos climáticos, la poca educación ambiental en las comunidades y la enorme impunidad ante actos delictivos, no permiten una pronta solución.

A continuación, mencionaremos a 10 especies mexicanas en peligro de extinción.

10. Alouatta pigra – Saraguato negro

Saraguato Negro

Estado de conservación: En peligro de extinción.

Aunque también es llamado mono aullador negro guatemalteco, ocupa gran extensión del sureste mexicano. En el idioma inglés es denominado Yucatan black howler, lo que en español sería “Aullador negro de Yucatán”.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), consideró su situación como en Peligro de Extinción por una estimación a futuro poco alentadora. Se cree que la caza, la invasión de su hábitat y la captura para venta como mascotas, ocasionará un declive del 60 por ciento de la población los próximos 30 años. Actualmente también enfrenta epidemias de fiebre amarilla.

9. Sapo Anaxyrus californicus

Sapo de Arroyo

Estado de conservación: En peligro de extinción.

Este es un anfibio que se distribuye por el norte de México, alcanzando también territorio estadounidense. Anteriormente se extendía desde el noroeste de Baja California Norte hasta el condado de San Luis Obispo en California, EE.UU.AA., pero hoy su hábitat es muy fragmentado a raíz de la degradación de su ecosistema natural por la creciente urbanización, la construcción de presas, la contaminación por aguas negras y actividades comerciales que erosionan los suelos.

Además, las sequías y los incendios forestales comunes en la zona y la depredación por peces introducidos, ha diminuido la cifra del sapo Anaxyrus californicus a menos de 3,000 individuos.

8. Cynomys mexicanus – Perrito de la pradera mexicano

Perrito de la Pradera Mexicano

Estado de conservación: En peligro de extinción.

Es un roedor esciuromorfo endémico del centro-norte de México muy relacionado a las ardillas y marmotas.

Este mamífero roedor ha perdido ya alrededor del 65 por ciento de su hábitat debido a la expansión de la agricultura y ganadería. Al ser considerado una plaga y un obstáculo para estas actividades económicas, grandes números de perritos de la pradera son envenenados, razón por la que han sido catalogados como animales “En peligro de extinción” desde la década de los 90. Hoy en día, ocupa menos del 4 por ciento del territorio que antes le pertenecía.

7. Murciélago Leptonycteris nivalis

Leptonycteris nivalis

Estado de conservación: En peligro de extinción.

Es una especie de murciélago de la familia Phyllostomidae que ocupaba una porción extensa del territorio mexicano, un área pequeña del sur de los Estados Unidos y parte de Guatemala, pero actualmente registra serias fragmentaciones en algunas zonas de la costa del Pacífico mexicano.

Los murciélagos son animales muy poco valorados que son perseguidos y aniquilados directamente por los humanos.

En general, los murciélagos son animales muy poco valorados que causan mucho temor a los pobladores por ser relacionados con el peligro y la succión de sangre, pero Leptonycteris nivalis solo consume polen y néctar. No obstante, es perseguido y aniquilado directamente por los humanos. A esto sumamos la pérdida de fuentes de alimentos por efectos de la agricultura, la aplicación de pesticidas, las enfermedades naturales, la depredación y cambios climatológicos. Es un animal muy sensible con poblaciones en declive.

6. Canis lupus baileyi – Lobo mexicano

Lobo Mexicano

Estado de conservación: En peligro de extinción.

El lobo mexicano es una subespecie del lobo gris (Canis lupus) que siempre se enfrentó a la persecución humana por considerarse un peligro para el ganado. Disparos y crueles trampas fueron causa de su mayor declive poblacional.

Lo esfuerzos por evitar su extinción, ha llevado a las organizaciones a aplicar dispositivos de monitoreo por GPS a algunos individuos para conocer sus movimientos y poder controlar la situación. En 2016, 14 lobos mexicanos fueron asesinados y esto representó un hecho catastrófico para la especie, con una población cada día más desvanecida.

5. Salamandras del Género Ambystoma

En este género de anfibios se incluye a varias especies del género Ambystoma, quienes fueron muy comunes en México central algunos años atrás. Las especies que pertenecen a la lista de animales en peligro o críticamente amenazadas son: Ambystoma altamirani, Ambystoma amblycephalum, Ambystoma andersoni, Ambystoma bombypellum, Ambystoma dumerilii, Ambystoma flavipiperatum, Ambystoma granulosum, Ambystoma leorae, Ambystoma lermaense, Ambystoma ordinarium, Ambystoma taylori y el popular Ajolote de nombre científico Ambystoma mexicanum.

La principal amenaza que enfrentan todas estas especies es vivir en un hábitat muy degradado por la desecación y la contaminación. Aunado a eso, está la tala ilegal, el disturbio por turismo, la desviación de arroyos y los peces introducidos que depredan y compiten con los anfibios mexicanos.

Por si fuera poco, Thorius es otro género de salamandras mexicanas con algunos representantes en peligro de extinción y en peligro crítico.

4. Dasyprocta mexicana – Agutí negro

Agutí negro en peligro de extinción.

Estado de conservación: En peligro crítico.

El agutí negro o conocido coloquialmente como zerete prieto, es un roedor histricomorfo muy similar en apariencia al capibara. En sus mejores años ocupó gran parte de México desde el centro de Veracruz hasta el este de Oaxaca. Después se introdujo al este y oeste de Cuba.

Debido a la masiva pérdida de su hábitat, hoy en día es difícil de avistar y de estudiar. De desconoce la cifra de su población.

3. Lampetra spadicea – Lamprea de Chapala

Lamprea de Chapala

Estado de conservación: En peligro crítico.

Las lampreas son una clase de agnatos de cuerpo cilíndrico y apariencia poco atractiva. La lamprea de Chapala es una especie parásita demersal que habita en el lago de Chapala y una pequeña porción del Río Grande de Santiago, al occidente de México.

La población de este animal ha disminuido en un 80 por ciento debido a la degradación del hábitat, la construcción de presas, la grave contaminación hídrica y la erosión como consecuencia de las actividades económicas.

2. Lepidochelys kempii – Tortuga lora

Tortuga Lora

Estado de conservación: En peligro crítico.

La tortuga lora o bastarda, es un reptil marino que se distribuye por las aguas atlánticas de México y Estados Unidos. Entre las amenazas más alarmantes está la contaminación de los océanos, el enredo en materiales pesqueros y la pérdida de su hábitat.

Tanto en México como en los Estados Unidos existen leyes de protección hacia esta especie, pero otros problemas agregados como la recolección de huevos y los derrames petroleros, hacen muy difícil la labor de conservación.

1. Phocoena sinus – Vaquita marina

Vaquita marina

Estado de conservación: En peligro crítico.

Queda menos del uno por ciento de la población que antes existía. Este pequeño cetáceo odontoceto de la familia Phocoenidae, se enfrenta a una alta mortalidad por redes de enmalle, siendo su amenaza más alarmante. Lo grave de esto, es que la vaquita marina solamente habita al norte del Golfo de California, México, por lo que exhibe una distribución extremadamente limitada.

Los esfuerzos por salvarla han sido constantes, pero hay un desafío que está complicando la situación: el cambio climático.