Rubus fruticosus agg.

El género Rubus contiene cientos de especies de plantas rastreras que producen frutos comúnmente conocidos como moras, frambuesas y zarzamoras, según sus características. Sin embargo, algunas especies son tan parecidas entre sí que sus diferencias son muy poco significativas, a tal grado que en el género existe un agregado de especies del subgénero Rubus, bajo el nombre científico Rubus fruticosus. Entonces, se considera que este agregado contiene a las especies (llamadas microespecies) de plantas que producen las deliciosas zarzamoras.

Orden: Rosales
Familia: Rosaceae
Subgénero: Rubus

Descripción

Las plantas de zarzamora son arbustos siempreverdes de tallos gruesos con espinas, que alcanzan alrededor de 1 o 2 metros de altura y hasta 7 metros de longitud. Algunas carecen de espinas. Tienen hojas compuestas de 3-5 folíolos, ásperas al tacto, color verde claro y bordes dentados. Los tallos pueden echar raíces desde las puntas, y si se les permite crecer, las plantas son capaces de extenderse rápidamente a lo largo de un área grande, por lo que en algunas regiones se les considera maleza.

Las flores son pequeñas (de 2-3 centímetros), de color blanco a rosado claro, con 5 pétalos y gran cantidad de estambres. Dan lugar a frutos suculentos (que guardan mucha agua) que consisten en agregados de pequeñas drupas con una semilla, y crecen a partir de muchos ovarios de una sola flor. Maduros, son típicamente de color púrpura casi negro.

Datos sobre la planta de zarzamora.

Flores de zarzamora.

Distribución

Estas son plantas muy extendidas en Europa; se les considera nativas de Asia, Europa y América, incluida la región mediterránea, pero se les ha introducido en Australia. En las islas británicas crecen hasta alturas de 490 metros. También están presentes en la Macaronesia. Los frutos se han consumido en Europa desde hace al menos 2,000 años y se sabe que formaban parte de la dieta de los vikingos. Restos de zarzamoras se han encontrado en Irlanda, Dinamarca e Inglaterra, y ya el dramaturgo Esquilo y el médico Hipócrates las mencionaron.

Los hábitats naturales de las plantas de zarzamora son bosques, matorrales, setos y terrenos baldíos, en sitios con suelos húmedos, fértiles y bien drenados. A menudo se les ve a lo largo de riberas de arroyos. Crecen a pleno sol o en la semisombra, pero son muy intolerantes al viento y a la sal. Pueden vivir en climas templados y fríos, y toleran bien las heladas.

 

Los frutos se han consumido en Europa desde hace al menos 2,000 años y se sabe que formaban parte de la dieta de los vikingos.

Reproducción y variedades

Por lo general, florecen entre mayo y septiembre. Las flores de las plantas de zarzamora son hermafroditas al tener órganos masculinos y femeninos a la vez, y muchas variedades pueden polinizarse a sí mismas, de modo que no es necesario tener muchas plantas cerca para que se desarrollen frutos. Puesto que producen mucho néctar, atraen gran cantidad de insectos y abejas. Estas últimas son frecuentes polinizadoras, aunque también el viento, las aves y animales terrestres como los zorros pueden hacerlo.

Existen muchas técnicas para comenzar a cultivar estas plantas. Las semillas tardan mucho tiempo en germinar, mientras que los esquejes se desarrollan rápidamente. Acodos e hijuelos son otras formas de reproducción asexual. Los frutos maduran en un lapso de 40 a 60 días.


Variedades de Rubus fruticosus agg. hay muchas, y se diferencian entre sí por aspectos como la forma de crecimiento y la estructura de las espinas, pero realmente son muy poco notorios. La variedad “Waldo” es muy espinosa pero produce frutos dulces y de agradable sabor; “Apache” produce zarzamoras negras, “Navaho” está desprovista de espinas y “Chickasaw” produce frutos largos y de forma cilíndrica. También se ha creado híbridos entre especies del género Rubus; por ejemplo, “Marion” resulta de la unión entre las variedades de Rubus “Chehalem” y “Olallie”.

Las zarzamoras contienen mucha vitamina C, ácido fólico y antioxidantes.

Usos

Las zarzamoras son muy apreciadas por su sabor y sus propiedades nutricionales y medicinales. Contienen mucha vitamina C, ácido fólico y antioxidantes, además de potasio, manganeso, magnesio, cobre, vitamina A, vitamina E y fibra. Tienen un sabor dulce y ácido, por lo que suelen comerse frescas o en postres, salsas y mermeladas. Algunas personas cortan las hojas y los tallos jóvenes y los cuecen para consumirlos como verduras. Las hojas secas hervidas en agua constituyen un té, bebido desde la antigua época romana.

Características de las zarzamoras.

Planta de zarzamoras – Rubus fruticosus agg.

La corteza de las raíces y las hojas tienen propiedades astringentes, tónicas, depurativas y ligeramente diuréticas. Se han usado para tratar males como la disentería, la diarrea, las hemorroides, la cistitis, las úlceras bucales, la inflamación de las encías y la garganta irritada. De hecho, las hojas se mastican desde hace 2,000 años con la intención de controlar las encías sangrantes, y hasta el siglo XVI las zarzamoras se usaban en Europa para aliviar infecciones en boca y ojos. El ácido elágico que contienen puede prevenir el cáncer, y los niveles elevados de antocianinas, pigmentos que les confieren su color, parecen mejorar la circulación sanguínea.

Amenazas y conservación

No son plantas globalmente amenazadas. Son muy abundantes y, debido a su capacidad para crecer rápidamente, llegan a invadir los terrenos. Si se cultivan, debe procurarse que el suelo no sea demasiado húmedo, ya que esto aumenta su vulnerabilidad a hongos que producen enfermedades como la necrosis foliar. Asimismo, es importante evitar que ácaros, orugas y escarabajos las hagan su hogar o se alimenten de ellas.