Género Bos

Se conoce como yak a dos especies de bóvidos asiáticos. Bos mutus vive en estado salvaje, y Bos grunniens está domesticado. Sin embargo, algunos autores aún consideran a Bos mutus como una subespecie bajo el nombre científico Bos grunniens mutus.

Orden: Artiodactyla
Familia: Bovidae
Género: Bos

Descripción

Es el yak un animal grande, robusto, fuerte e imponente; es el segundo bóvido más grande después del gaur o seladang (Bos gaurus). En general, el yak salvaje adulto mide de 1.6 a 2.2 metros de altura hasta el hombro y de 2.5 a 3.3 metros de longitud, y pesa entre 305 y 1,000 kilogramos. La cola registra una longitud de 60 a 100 centímetros. El yak doméstico, más pequeño, pesa entre 225 y 580 kilogramos.

Macho y hembra poseen un par de cuernos, cada uno a un lado de la cabeza, curvados hacia arriba. Los cuernos son más cortos en las hembras. Las 4 patas robustas cuentan con pezuñas redondeadas, hombros robustos, orejas pequeñas y cola inclinada hacia abajo. Su cuerpo está protegido con una capa de pelaje denso y largo que en los individuos salvajes tiende a ser marrón oscuro a negruzco, mientas que en los domesticados presenta una gama de tonos un poco más variada, con colores que van del beige al marrón oscuro. Algunos tienen un patrón de manchas más claras.

El pelaje lanudo del yak, que llega a colgar desde los flancos, el pecho y los muslos, le ayuda a aislarlo del frío junto con su grasa subcutánea, y a mantener su cuerpo caliente en un entorno de bajas temperaturas. Puesto que vive en regiones de elevada altitud, y por tanto de oxígeno menos abundante que en las regiones al nivel del mar, está adaptado con pulmones y corazón más grande que el de los bóvidos de elevaciones más bajas.

Características del yak.

Distribución y hábitat

Se le ha visto deambulando a 6,000 metros de altitud.

El yak salvaje es nativo de China e India, a lo largo de la meseta del Tíbet. Es posible que entre los siglos XIII y XVIII Bos mutus haya llegado a Kazajistán, Mongolia y Rusia, pero esto no está muy claro. En India se encuentra en la región de Ladakh y en China se halla sobre todo en la Reserva Natural Chantang y en las provincias Gansu, Qinghai y Sinkiang, en la región del Tíbet, en el área de Arjin Shan y en la Reserva Natural Kekexili. Hay algunas poblaciones aisladas en algunas otras zonas. Habita pastizales, tundra alpina y desiertos fríos al norte de la meseta tibetana. Las áreas montañosas en su rango de distribución registran desde 4,000 hasta 6,100 metros de altitud. Esto no es ninguna barrera para el yak, al que se ha visto deambulando a 6,000 metros de altitud.

Realmente, el yak doméstico es común en Asia, y el salvaje es ya raro. Se distribuye en una parte más amplia del centro de Asia y en países donde el segundo está extinto, como Bután y Nepal. Bos grunniens vive principalmente en China, Mongolia, Nepal y la mayor parte del Asia Central.

Alimentación

El yak salvaje es un animal herbívoro cuya dieta consiste básicamente en pastos, juncias, hierbas, arbustos bajos, musgos y en menor medida, líquenes. Las plantas de los géneros Kobresia, Carex y Stipa son de los más consumidos. Como su hábitat es pobre en vegetación, el yak se ve obligado a moverse a través de largas distancias en busca de alimento. Prefiere la mañana y la noche para alimentarse, pues, dado que su cuerpo está adaptado a las bajas temperaturas, es muy sensible al calor y necesita evitar las horas más calurosas del día. Si no encuentra una fuente de agua recurre al consumo de nieve y hielo.

Bos grunniens es alimentado con hierbas, tubérculos y algunos otros tipos de vegetación. No puede digerir los granos, así que estos están exentos de su dieta. Generalmente se le saca a pastar, y en verano puede ofrecérsele alimentos suplementarios como la harina de maíz.

Comportamiento

A pesar de su tamaño, el yak no suele ser agresivo, pero durante su época de reproducción sí puede serlo con sus congéneres. Normalmente, Bos mutus evita a los humanos, y en caso de ser molestado, en vez de atacar prefiere huir rápidamente.

El yak salvaje es gregario y acostumbra reunirse en manadas de 10-20 o hasta 100-200 individuos. La mayoría de los grupos consisten en hembras y jóvenes o crías. Los machos adultos que viajan con hembras y jóvenes, pero los machos más viejos pueden formar agrupaciones de 2 a 5 miembros. Su portentoso tamaño hace creer que le cuesta moverse, aunque en realidad es muy ágil al caminar entre los terrenos montañosos.

Por su estado de domesticación, Bos grunniens está acostumbrado al trato humano y se muestra dócil con este. A diferencia del yak salvaje, este emite sonidos roncos con mucha frecuencia. La crianza del yak es cultural y económicamente importante en Bután y otros países del centro de Asia, en donde se le aprovecha como animal de carga.

Información sobre el yak.

Cría de Yak.

Reproducción

Las hembras de yak salvaje alcanzan la madurez sexual en torno a los 3 o 4 años de edad. Los machos suelen competir violentamente por las hembras, y en épocas de reproducción abandonan sus manadas para unirse a la de ellas. Por lo general las parejas se aparean en septiembre y tras un período de gestación de unos 260 días nace una sola cría que se desteta antes de su primer año de vida.

La reproducción del yak doméstico suele ser manejada por los seres humanos. La madurez sexual ocurre alrededor de los 6 años de edad, y los machos normalmente se tornan violentos. Las hembras también suelen tener una sola cría que ellas mismas cuidan.

Amenazas y conservación

Estado de conservación:
“Vulnerable”.

Bos mutus es una especie “Vulnerable”, de acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Está extinto en Bután y Nepal, y su población está disminuyendo gradualmente. Las principales causas de esta situación son la caza furtiva para el comercio de su carne y el aumento del uso humano de los pastos; esto último lo aleja de ellos y disminuye su hábitat natural. Otra amenaza que cada vez cobra más importancia es su hibridación con los yaks domésticos, pues hace peligrar la supervivencia de su especie a largo plazo.

Su depredador natural más temido es el lobo tibetano (Canis lupus chanco), pero el leopardo de las nieves y el oso pardo también pueden atacarlo, especialmente a un joven o enfermo.

El yak doméstico no está amenazado. Su cría es deseable puesto que de él se aprovecha su carne, su leche, su piel y hasta su excremento, usado como combustible. No se sabe por qué, pero el yak salvaje ataca al yak doméstico.

El yak salvaje es una especie protegida en China desde 1962.

 

 
Fuentes

Charlotte Uhlenbroek. (2009). Vida Animal. Pearson Educación.

https://en.wikipedia.org/wiki/Yak

http://www.iucnredlist.org/details/2892/0

http://www.arkive.org/wild-yak/bos-mutus/video-02a.html

http://www.fao.org/docrep/006/ad347e/ad347e0i.htm