Características

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tuberculosis es una de las principales causas de mortalidad en el mundo, una de las 5 causas principales de muerte en mujeres de 15 a 44 años y la causa principal de muerte en personas infectadas por VIH en 2015. Se trata de una enfermedad rastreada hasta la Antigüedad, altamente mortífera y considerada problema sanitario mundial.

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa pues es causada por bacterias. Se transmite a través de la inhalación de gotitas de fluido expulsado de la tos o estornudo de una persona infectada. La bacteria se multiplica en el individuo contagiado y ataca los pulmones, si bien también puede atacar otras partes del cuerpo como los riñones, la columna vertebral y el cerebro.

No todas las personas que se infectan con la bacteria desarrollan la enfermedad. La infección tuberculosa latente se caracteriza por la estancia de las bacterias en el cuerpo, pero la tuberculosis no se desarrolla como tal ya que el sistema inmunitario de la persona combate los microorganismos y detiene su propagación. En cambio, la tuberculosis se produce si el sistema inmunitario es incapaz de detener su multiplicación. En este último caso, la persona se considera enferma. En la tuberculosis pulmonar activa, aparecen cavernas en el ápice de los pulmones y el paso del aire entre los bronquios y los tejidos infectados extiende la enfermedad por las vías aéreas.

En la actualidad, la mayoría de los infectados vencen la bacteria causante, pero otros desarrollan la enfermedad y unos más portan la bacteria de forma latente. De estos últimos, un 10 por ciento eventualmente desarrollan la tuberculosis.

Es una de las 5 causas principales de muerte en mujeres de 15 a 44 años.

Síntomas

Debido a que la bacteria se multiplica lentamente, los síntomas pueden tardar años en manifestarse. En la tuberculosis activa pulmonar, los más comunes son los siguientes:

  • Tos persistente y frecuente que dura 3 semanas o más.
  • Dolor en el pecho.
  • Tos con sangre o esputo, es decir, mucosidad de los pulmones.
  • Debilidad o fatiga.
  • Falta de apetito.
  • Pérdida de peso.
  • Fiebre.
  • Resfriado.
  • Escalofríos.
  • Sudoración nocturna.

Los síntomas de la tuberculosis no pulmonar varían según los órganos que afecte; por ejemplo, la enfermedad en los riñones produce orina con sangre. Las personas con una infección latente no muestran síntomas y no se sienten enfermos.

Síntomas de la tuberculosis.

Paciente con tuberculosis muy avanzada. / Permiso: PD-USGov-HHS-CDC.

Causas

La causa primaria de la enfermedad es una bacteria: Mycobacterium tuberculosis, también conocida como Bacilo de Koch, la cual casi siempre afecta los pulmones. Cuando la persona con la enfermedad tose, estornuda e incluso habla y canta, puede expulsar fluidos que contienen la bacteria. La enfermedad se propaga a través del aire y una persona sana puede adquirirla si inhala las gotitas de fluido. Es suficiente con una pequeña cantidad de bacterias para que un individuo se infecte al cabo de un tiempo.

Entre las personas saludables o con un fuerte sistema inmunitario, las bacterias no se propagan pero permanecen en el cuerpo; de lo contrario, la tuberculosis activa desarrolla síntomas después de algunas semanas o meses.

La causa primaria de la enfermedad es una bacteria: Mycobacterium tuberculosis, también conocida como Bacilo de Koch.

Factores de riesgo

-Tener un sistema inmunitario deficiente. Este es el factor más importante, ya que del sistema inmunitario depende la propagación o no de las bacterias. Algunos padecimientos, como el SIDA/VIH, diabetes, desnutrición y ciertos tipos de cáncer debilitan el sistema, al igual que medicamentos usados para prevenir el rechazo de órganos trasplantados y para tratar la enfermedad de Crohn, la psoriasis y la artritis reumatoide.

-Vivir o visitar ciertas regiones del mundo. En específico, aquellas con altas tasas de tuberculosis, entre las que figuran países del África subsahariana, India, China, Pakistán y Rusia.

-Laborar en ciertas actividades. Los profesionales de la salud están en frecuente contacto con pacientes con diversas infecciones, lo que aumenta su riesgo de ser contagiados.

-Abusar de algunas sustancias. El exceso de alcohol y nicotina y el uso de drogas intravenosas debilitan el sistema inmunitario.

-Vivir en un campo de refugiados u otro sitio en donde se presenten deficientes condiciones de vida, o hacinamiento.

-Pasar tiempo con una persona con tuberculosis.

Complicaciones

Si no se trata adecuadamente, la tuberculosis puede extenderse a huesos, articulaciones y ganglios linfáticos, con lo cual merma la salud del individuo. Surgen dolores de espalda y articulaciones, y si los riñones o hígado se afectan, es posible padecer problemas hepáticos y renales. En casos raros se inflaman las meninges, membranas que rodean el cerebro, y el corazón degrada su capacidad de bombeo de la sangre.

La tuberculosis es una enfermedad mortal. Si no se trata adecuadamente o simplemente no se sigue un tratamiento, la tuberculosis causa la muerte de aproximadamente el 45-50 por ciento de los infectados.

Diagnóstico

Existen 2 tipos de pruebas principales para detectar la tuberculosis:

-Prueba cutánea. Se inyecta una cantidad de una sustancia llamada tuberculina debajo de la piel del interior del antebrazo, y 48-72 horas después se observa el área. Una protuberancia roja y dura puede significar la presencia de la enfermedad.

-Prueba de piel. Una muestra de sangre del aquejado se lleva al laboratorio para su análisis. Con esta prueba se descarta o confirma la tuberculosis latente o activa.

Una radiografía de tórax, una tomografía computarizada y una prueba de esputo también son comunes en la detección de la enfermedad.

Tratamiento

Las personas con tuberculosis deben llevar un tratamiento de varios medicamentos, generalmente antibióticos, durante un largo período: alrededor de 6-12 meses. La intención principal es matar los microorganismos para impedir que se sigan propagando, por lo que la toma de los medicamentos debe hacerse exactamente como los médicos indican.

La vacuna contra la tuberculosis está disponible en muchas regiones. Lo ideal es que sea aplicada sobre todo a aquellas personas con factores de riesgo.