Lepidochelys olivacea

La tortuga golfina, también conocida como tortuga olivácea, tortuga carpintera, tortuga Mulato, tortuga Manila y tortuga Parlama, es una especie de reptil marino de tamaño muy similar al de la tortuga lora o bastarda (Lepidochelys kempii).

 

 

Orden: Testudines

Familia: Cheloniidae

Género: Lepidochelys

Descripción

Posee un caparazón de un tenue color verde olivo, con 5 a 9 escudos en los costados. En contraste, el área inferior, llamada plastrón, muestra un color amarillo pálido, el cual también tiñe las áreas de la boca, la nariz, el cuello y el borde de todo el caparazón, dándole, visto desde arriba, un delineado visible. El resto de su cuerpo es verde olivo; sin embargo, su piel puede lucir rojiza debido a la presencia en ella de algas. Sus aletas terminan en fuertes y grandes garras.

La tortuga golfina adulta mide entre 55 y 80 centímetros de longitud y pesa de 35 a 50 kilogramos. Las crías registran apenas unos 28 gramos de peso y hasta 4 centímetros de longitud durante sus primeros días de vida. El color de su anatomía externa se observa más oscuro que el de los adultos; tanto el caparazón como el borde de las aletas mantienen un tono entre azul y gris.

Distribución y hábitat

Lepidochelys olivacea tiene una amplia distribución alrededor del mundo, y es muy común en aguas tropicales de los océanos Pacífico, Índico y Atlántico, menos en el mar Caribe. Anida en unas 40 playas, pero las “arribadas” solamente llegan a costas de India, Panamá, México, Nicaragua y Costa Rica. Por ejemplo, en la playa Rushikulya, situada en la India, se ha observado arribadas de unas 200,000 tortugas golfinas, un número increíblemente grande.

Por lo general, esta especie prefiere habitar aguas de baja profundidad donde encuentra fácilmente alimento y sitios donde tomar el sol. Se mantiene a unos 15 kilómetros de la costa; asimismo, puede adentrarse en bahías y estuarios.

Características de la tortuga golfina.

Hábitat de la tortuga golfina – Lepidochelys olivacea.

Alimentación

Antes de llegar a la plena adultez, mantiene una dieta mayormente carnívora. En su hábitat natural se alimenta de animales variados, tales como langostas, cangrejos, caracoles, medusas, camarones y ciertas especies de peces. Si hay escasez de presas, complementa su dieta con algas marinas. Muy eficiente, la tortuga golfina se sumerge hasta 150 metros de profundidad para buscar su comida de todos los días.

Se ha descubierto que en cautiverio la especie puede incidir en canibalismo, de acuerdo con algunos casos observados.

Comportamiento

Se trata de una especie migratoria, en vista de que cada año se traslada a las playas para anidar. Le gusta tomar el sol, y acostumbra aparearse cerca de la costa.

Reproducción

Entre junio y diciembre, la tortuga golfina pasa por su temporada de anidación. Los individuos pueden ser muy exactos con sus tiempos; por ejemplo, en algunas zonas suelen sincronizarse de tal manera que en una sola playa pueden arribar al mismo tiempo cientos o miles de hembras que acuden para buscar un lugar adecuado para poner unos 100 huevos.

En una única temporada, cada hembra es capaz de realizar 2 o 3 puestas de huevos, lo cual normalmente se efectúa durante la noche. Para ello, cava un agujero de hasta 55 centímetros de profundidad en la arena, lo que constituye el nido. La temperatura de este es importante, pues de ello depende el sexo de las tortugas. Tras 50-60 días de incubación, las crías rompen el cascarón y emergen al mundo, solas ante lo que les espera. La madre no provee cuidados a las pequeñas tortugas en un entorno plagado de depredadores, pero estas se desplazan guiadas por su instinto hacia el mar.

Amenazas y conservación

Estado de conservación: “Vulnerable”.

A pesar de que Lepidochelys olivacea es la especie de tortuga marina más abundante en el mundo, es también una de las que mayor peligro de extinción enfrenta, al encontrarse en estado “Vulnerable” según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, aunque en otras regiones se le considera en peligro crítico de extinción. Los registros indican que existen cerca de 800,000 hembras con capacidad de anidar, pero el número de individuos está reduciéndose rápidamente.

Sus amenazas están bien reconocidas. En muchas partes del mundo los huevos se comercializan como productos afrodisíacos y la carne se vende ofreciéndola como un manjar exótico. Las redes de pesca olvidadas, la pesca de arrastre y la contaminación llegan a afectar su ciclo de vida natural y su salud, y la iluminación artificial de las playas puede perturbarlas y afectar su sentido de la orientación; en este último caso, si su camino hacia el mar se hace más lento los depredadores naturales tienen mayor oportunidad de cazarlas.

En ciertas partes de Asia y África, las tortugas marinas se consideran animales sagrados y se les respeta profundamente, pero esto no sucede siempre. La especie tiene protección legal, pero hace falta más control y vigilancia para que los actos ilegales que atentan contra su vida sean reducidos o erradicados.

 

 

 

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Olive_ridley_sea_turtle

http://www.iucnredlist.org/details/11534/0

http://www.arkive.org/olive-ridley-turtle/lepidochelys-olivacea/

http://www.nmfs.noaa.gov/pr/species/turtles/oliveridley.html