Panthera tigris jacksoni

Podría decirse que el tigre malayo o tigre de Malasia es una criatura de reciente descubrimiento, pues anteriormente se clasificaba dentro del grupo de los tigres indochinos (Panthera tigris corbetti) hasta el año 2004, donde las pruebas de ADN demostraron que se trataba de una subespecie separada, aunque en apariencia son muy difíciles de distinguir.

La palabra Jacksoni que lleva su nombre científico, es en honor a Peter Jackson, un defensor y conservacionista británico especialista en tigres que dedicó gran parte de su vida a investigaciones y acciones educativas para acabar con la matanza de estos grandes felinos.

Descripción

No es un tigre de grandes dimensiones, pero su fuerza y habilidad no deben ser subestimadas. Los ejemplares masculinos miden alrededor de 2.59 metros de longitud, mientras las hembras rondan los 2.39 metros. El peso puede ser entre 47 y 129 kg, pero el promedio es entre 120 y 100 kg, siendo la medida más elevada para los machos.

Las rayas de la piel de los tigres malayos son únicas en cada individuo. Poseen extremidades largas y musculosas con garras retráctiles que resultan un peligro para los oponentes o para las víctimas. La visión nocturna de este y todos los tigres es seis veces mejor que la del ser humano, es por ello que de día o de noche, son los máximos depredadores de su hábitat natural.

Hasta el 2004, se demostró que se trataba de una subespecie diferente al tigre de Indochina.

Hábitat

El tigre malayo se localiza en bosques remotos tropicales y subtropicales, así como en terrenos montañosos que forman parte de la península malaya y el extremo sur de Tailandia.

Existen tres subpoblaciones en el territorio peninsular malayo, pero los estudios hacen suponer que no están constituidas por más de 250 individuos sexualmente maduros.

Son de naturaleza solitaria y los adultos mantienen territorios exclusivos donde los rangos masculinos suelen superponerse a los femeninos, pero muy rara vez ocurre al revés. Los rangos de extensión de los tigres son más pequeños donde existe abundancia de presas, en cambio, una zona con pocos animales disponibles significa tener que recorrer más camino.

Alimentación

El tigre malayo tiene una dieta carnívora. No suele perseguir a sus presas por largas distancias, sino que  prefiere atacar por emboscada ocultándose sigilosamente entre la vegetación para aproximarse a víctima hasta tener una distancia con más probabilidad a la captura.

Su dieta incluye animales como ciervos, jabalíes salvajes, cabras, monos y cerdos salvajes. Algunas veces aprovechan el descuido de los adultos hacia sus crías, principalmente de elefantes y rinocerontes. Como otros tigres, el malayo toma al animal del cuello para provocar su muerte.

Actualmente se han realizado estudios en las regiones que tiempo atrás fueron habitadas en abundancia por tigres de Malasia y otros grandes depredadores, dando a conocer que la sobrepoblación de jabalíes que ha proliferado. Esto podría parecer positivo para tales mamíferos ungulados, pero en términos de ecología, significa un importante desequilibrio en las cadenas tróficas.

Reproducción

No existe abundante información sobre la etapa reproductiva de los tigres de Malasia, pero se calcula que se aparean a partir de los 4 años de edad. El período de gestación tiene una duración entre 100 y 110 días con un promedio de 5 crías por camada.

Una madre protege a sus descendientes dentro de cuevas o refugios donde no puedan ser fácilmente visibles ante otros depredadores, pues durante esa etapa, los tigres son totalmente indefensos y dependientes de la madre. Durante nueve meses reciben cuidados maternales y observan las cacerías como forma de aprendizaje. A los 18 meses de edad, el joven tigre ya puede independizarse y cazar por su cuenta.

Características del tigre de Malasia.

Tigresa en cautiverio.

Amenazas y conservación

Estado de conservación: en Peligro Crítico.

Las principales amenazas hacia los tigres malayos proviene de las actividades humanas. El comercio ilegal de pieles, huesos y carne ha llevado a una desaparición masiva que los cataloga hasta hoy, en un estado crítico de conservación según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.

Las partes corporales de los tigres son disecadas y convertidas en parte de la medicina tradicional asiática. Se cree también que los huesos contienen altas propiedades curativas, aunque nadie ha podido comprobar este mito.

La conversión de entornos naturales en tierras para la agricultura y silvicultura está desplazando a los tigres malayos a zonas lejanas a su hábitat original, lo que provoca su adentramiento a comunidades humanas que mantienen ganado para subsistir. Este ganado muchas veces forma parte de la alimentación de los tigres de Malasia, razón por la que son cazados o atrapados con trampas agonizantes.

En la actualidad, estas subespecies están protegidas ante planes internacionales de conservación, pero ha sido una ardua tarea el protegerlos de cazadores furtivos que emplean diversos métodos para actuar contra la ley.