El nombre científico del ser humano

Cuando los científicos descubren una nueva especie, comienzan a pensar en el nombre científico que le otorgarán y en qué familia, clase, filo y reino lo colocarán según sus características genéticas. Lo que hacen es clasificar a los seres vivos en varios niveles de jerarquía, tarea de la ciencia llamada Taxonomía.

Un ser vivo siempre es miembro de una clase, una familia, un género y una especie. Claro está, antes pertenece a un reino de la vida. Desde que Carlos Linneo clasificara a las especies en su obra Systema naturae, el nombre de las especies es binomial, es decir, consta de 2 palabras: género + especie, considerando que, por ejemplo, en el nombre Canis lupus (lobo), Canis es el nombre del género y lupus el de la especie.

En el siglo XVIII Carlos Linneo creó el nombre científico del ser humano: Homo sapiens, cuyo significado es “hombre que piensa”.

El nombre científico del ser humano es Homo sapiens, que significa “hombre que piensa”. La clasificación del hombre fue realizada por primera vez precisamente por Linneo en Systema naturae en el siglo XVIII. La palabra Homo se deriva del término del latín homō, que significa “hombre”, en tanto sapiens significa “sabio”.

Su taxonomía completa es menos conocida. En el habla coloquial suele hacerse una separación entre “los animales” y “los humanos”, sin embargo, todos los hombres son considerados por la ciencia como animales o miembros del reino Animalia. Esta concepción se remonta al menos hasta los antiguos griegos, pues Aristóteles se refirió al hombre como un “animal político” y “animal racional”, mientras que Platón lo consideró un “animal bípedo sin plumas”.

Homo sapiens es miembro del filo Chordata y al subfilo Vertebrata; este último es en donde se ubican los animales con columna vertebral. Por supuesto, es también miembro de la clase Mammalia (es un mamífero) y del orden Primates, donde se incluye junto con los llamados “monos”. Su familia es Hominidae, categoría que contiene a él y a especies animales cercanamente emparentadas: gorilas, orangutanes y chimpancés. Por otra parte, su tribu es Hominini, donde únicamente se encuentra junto con sus parientes más cercanos, ya extintos, como los Australopithecus.

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A partir de esta taxonomía, queda claro que los seres humanos son animales, primates y homínidos. El hombre es la única especie que queda del género Homo, pues ya las demás se extinguieron hace varios miles de años. En el presente, los científicos se refieren al ser humano actual como hombre anatómicamente moderno, y lo ha clasificado como subespecie bajo el nombre científico Homo sapiens sapiens.

Controversias sobre la taxonomía del ser humano

A diferencia de otras especies, el ser humano carece de tipo nomenclatural. ¿Qué es esto? Se refiere al ejemplar o muestra de un ser vivo utilizado para definir los rasgos que caracterizan a toda una especie, en términos de taxonomía. Por lo tanto, los científicos no tienen un fósil o una muestra de un ser humano que haya brindado a la ciencia las características que debe tener todo Homo sapiens. Hasta el momento, esta situación no representa un problema particularmente grave, pero existe aún la incógnita sobre su antepasado evolutivo directo, si bien muchos científicos sugieren que es Homo heidelbergensis.

Una verdadera controversia es la siguiente: algunos científicos opinan que ciertos homínidos deberían ser incluidos en el género Homo, dada la relación cercana que existe entre ellos. Así, el ser humano entraría a formar parte de un mismo grupo taxonómico junto con los chimpancés, los gorilas y los bonobos. Además, otros se cuestionan si los miembros más antiguos del género deberían ser especies separadas o subespecies de Homo sapiens. Algunos científicos ya usan los nombres Homo sapiens neanderthalensis y Homo sapiens rodhesiensis para referirse como subespecies a estos seres. Quizá falte menos tiempo para definirlos claramente.

Aunado a lo anterior, algunas personas han propuesto otros nombres científicos para el hombre que muestran características específicas. Figuran Homo amans (Hombre que ama), Homo faber (Hombre que fabrica), Homo technologicus (Hombre tecnológico) y Homo peregrinum (Hombre que viaja o vaga).

¿Seguirá el hombre siendo Homo sapiens? Hay que recordar que él, al igual todos los organismos, pasa por el proceso de evolución, y es posible que dentro de muchos años desarrolle nuevas adaptaciones, por lo que la respuesta queda en el aire.