Características del sistema circulatorio

El sistema circulatorio es un complejo conjunto de órganos y vasos sanguíneos, que consiste en la circulación de la sangre y el transporte de nutrientes y gases hacia y desde las células. De acuerdo con la Asociación Americana para el Corazón (American Heart Association), el sistema circulatorio o vascular está formado básicamente por el corazón y los vasos sanguíneos.

La función principal de este sistema es conducir la sangre a todos los tejidos del cuerpo para que todas las células obtengan el oxígeno y los nutrientes que necesitan para mantener su actividad metabólica. También permite estabilizar la temperatura corporal y el pH, así como combatir las enfermedades.

El sistema circulatorio consiste en la circulación de la sangre y el transporte de nutrientes y gases hacia y desde las células.

¿Cómo funciona el sistema circulatorio? En el proceso de circulación, el corazón bombea sangre oxigenada a través de las arterias, y las arterias transportan la sangre desde las variadas partes del cuerpo hasta el corazón.

El sistema circulatorio es diferente en los organismos. Los seres humanos y otros vertebrados son similares, pero en los insectos, equinodermos y cnidarios el proceso es un tanto diferente. Por ejemplo, equinodermos como las estrellas de mar y los pepinos de mar carecen de la característica sangre roja de los vertebrados, a pesar de que son también animales.

En adición, el sistema puede ser abierto si el corazón tiene dos cámaras, o cerrado si posee cuatro. En el caso del primero la sangre circula libremente a través del cuerpo mientras transporta los nutrientes hacia las células, pero el oxígeno es conducido a los tejidos por medio de una especie de tubos que se abren al exterior. En el caso del segundo, la sangre fluye a través de los vasos sanguíneos si salir de ellos. Los seres humanos, los peces y en general los demás mamíferos también poseen un sistema circulatorio cerrado, pero los insectos y los arácnidos tienen uno abierto.

Partes del sistema circulatorio

Sistema circulatorio humano

Partes del sistema circulatorio humano

Corazón

Es el órgano especializado en generar el impulso que necesita la sangre para desplazarse. Es hueco, de paredes gruesas y de unos 10 centímetros de altura.

El corazón bombea la sangre hacia los tejidos del ser vivo. Lo que escuchas al pegar la oreja en el pecho de una persona o al usar un estetoscopio son las contracciones de las cámaras.

Vasos sanguíneos

Son los conductos que transportan la sangre desde el corazón hasta los tejidos y las células y viceversa. Dependiendo de su función, presentan diferentes tamaños. Los siguientes son vasos sanguíneos:

Venas: Son aquellas que reconducen sangre desoxigenada que se re oxigena al pasar por los pulmones, hasta el corazón. Antiguamente se creía que eran huecas, pero ahora se sabe que tienen válvulas que impiden que la sangre fluya hacia atrás.

Arterias: Conducen la sangre oxigenada desde el corazón hasta los tejidos y las células. La sangre de las arterias siempre está a alta presión.

Capilares:  Son vasos sanguíneos de pequeño tamaño pues su longitud es menor de 1 milímetro. En ellos ocurre el intercambio de gases y sustancias entre la sangre y el líquido que se encuentra entre las células de los tejidos, llamado líquido intersticial. El oxígeno pasa a través de la pared capilar y en los tejidos, a la vez que el dióxido de carbono pasa desde los tejidos hacia la sangre.

La sangre, por su parte, es el fluido contenido en los vasos sanguíneos que transporta sustancias necesarias y productos de desecho. Se compone de plasma, glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

Sistema circulatorio en animales

Algunos animales de sistema circulatorio abierto pueden tener más de un corazón.

En los animales como las esponjas, los pepinos de mar y las estrellas de mar, el transporte y distribución de los nutrientes y demás sustancias necesarias se efectúa gracias a las corrientes de agua; es decir, poseen orificios por los que el agua, y no sangre, circula.

Animales como esponjas y estrellas de mar, poseen orificios por los que circula agua y no sangre.

Los demás animales sí cuentan con un sistema circulatorio que en los vertebrados es cerrado, mientras que en los invertebrados es abierto. Los mamíferos son un caso aparte: ellos tienen una doble circulación que evita que la sangre de las venas se mezcle con la de las arterias.

Circulación en las plantas

Es notorio que las plantas carecen de sangre. Sin embargo, poseen un sistema por el que circula el agua que transporta sales minerales, nutrientes y otras sustancias esenciales.

Las plantas poseen un tejido llamada xilema que constituye los vasos conductores por los que la savia asciende desde las raíces. El floema es otro tejido conductor por el que pasan los azúcares desde las hojas hasta diversas partes como los tallos, las flores, los frutos y las yemas para su almacenamiento.

El primer paso de este proceso consiste en la captación de agua mediante las raíces. Las sales y el agua forman la savia bruta que asciende por el xilema hasta las hojas, donde será usada en la fotosíntesis. La transpiración permite que la savia suba gracias a un efecto de succión.

En corto

-La transpiración de las plantas es la pérdida de agua a través de las hojas.