Elaphe guttata

Elaphe guttata es una serpiente que pertenece a la familia Colubridae, la cual se divide en varias subfamilias.

Su nombre común fue otorgado por su presencia en praderas y cultivos de maíz, pero lejos de considerarse un peligro, se conoce como un excelente control de plagas natural que evita daños y pérdidas en los cultivos, así como la propagación de enfermedades por animales intrusos.

Descripción

La longitud corporal de una serpiente del maíz es entre 45.7 cm como mínimo y 1.82 m como máxima medida. Las crías miden entre 20 y 35 cm de largo.

Tiene una visión muy pobre pero depende de su olfato para percibir señales en el ambiente.

Su coloración puede tener combinaciones de naranja, rojo, beige, negro y marrón con diferentes patrones de manchas, rayas y franjas que se distribuyen a lo largo de la parte superior del cuerpo y a los costados. Realmente son animales muy llamativos si los vemos aisladamente, pero tienen gran capacidad de camuflaje en el follaje de su hábitat natural.

Existen variaciones de diseños de piel en ejemplares en cautiverio, pero existe una que se conoce en inglés como “Snow Corn snake” donde snow tiene el significado de nieve, y esto es porque la piel de este individuo es completamente pálida, como si a la piel original llena de color se le cubriera con una manta blanca traslúcida que le da una apariencia suave.

La forma de la cabeza es plana y redondeada y sus pupilas son redondas. Los jóvenes son similares en apariencia peros sus colores son menos intensos.

En cuanto a los sentidos, tiene una visión muy pobre pero depende de su olfato para percibir señales en el ambiente y protegerse de un posible peligro. El órgano de Jacobson también le permite detectar moléculas de olor a su alrededor.

Características de la serpiente del maíz.

Lengua bífida de la serpiente del maíz (Elaphe guttata)

Distribución y hábitat

Las serpientes del maíz son endémicas del este y sudeste de los Estados Unidos de América, abarcando desde el sur de Nueva Jersey, Maryland y Kentucky, hasta el sureste de Louisiana y sur de Florida. En algunas islas han sido introducidas, como las Bahamas, islas Caimán y las Antillas menores.

Se adaptan a una gran variedad de ambientes donde destacan los bosques de pinos, pastizales, campos abiertos, áreas rocosas, pantanos, campos agrícolas, entornos tropicales, áreas residenciales y graneros. Aunque son comunes en elevaciones bajas, se han hallado en regiones montañosas de cerca de 1800 m sobre el nivel del mar.

Alimentación

Su dieta es carnívora y por su falta de veneno matan por constricción. Esto también permite que puedan comer sin tener que cazar con mucha frecuencia.

Los roedores ocupan el mayor porcentaje de su alimentación, pero complementan con reptiles, anfibios, otros mamíferos pequeños, e incluso con otras serpientes del maíz. Su habilidad para trepar árboles les da la ventaja de acceder a los nidos de las aves y consumir sus huevos.

Se ha visto que engullen de primero la cabeza de su víctima; también se ha observado que consumen sus presas aún con señales de vida pero en estado débil.

Comportamiento

Suelen tomar el sol sobre las rocas y durante las mudas se vuelven muy agresivas y solitarias, aparte de que durante el desprendimiento disminuyen su apetito. Para acelerar este proceso, las serpientes del maíz frotan su cabeza en piedras para aflojar la piel muerta y posteriormente se deslizan hacia adelante para abandonar el resto de la piel del cuerpo. Una vez concluido esto, vuelven a comer de manera normal.

Esta agresividad también se presenta durante las temporadas de apareamiento cuando dos machos se encuentran. El instinto dominante hace que la serpiente más fuerte realice movimientos que intimiden al oponente.

Según las investigaciones, las habitantes del sur son más activas, y en general, todas las pertenecientes a esta especie realizan sus actividades en horas diurnas cuando las temperaturas del ambiente son normales, pero durante los períodos más cálidos, son crepusculares.

En algunas latitudes, comúnmente las del norte, a las serpientes del maíz se les conoce una etapa de hibernación a partir de octubre que termina hasta la primavera, más o menos alrededor del mes de abril. En cambio, con las del sur la hibernación tiene muy poca duración o bien, no tienen esta etapa.

Descripción de la serpiente del maíz.

Serpiente del maíz en su hábitat natural.

Reproducción

Se sabe que estas serpientes se localizan por medio de la liberación de feromonas y los machos, agresivos, luchan por el derecho al apareamiento. Alcanzan la madurez sexual de los 16 a los 18 meses de edad.

Un poco después del mes del apareamiento las hembras ponen de 10 a 15 huevos en promedio, aunque pueden ser más, y los protegen en troncos o madrigueras para que estén fuera de la vista de los depredadores al mismo tiempo que se mantienen con la calidez y humedad que necesitan para desarrollarse. Los huevos son blanquecinos y miden de 1.3 a 2.5 cm de diámetro.

Los machos se retiran desde que concluye el apareamiento y las hembras se alejan una vez que colocan los huevos. Estas no regresan para dar algún tipo de cuidado parental.

Después de dos meses, los huevos eclosionan entre julio y septiembre. Un dato interesante es que aunque las crías dentro del huevo estén listas para salir, no siempre pueden romper la cáscara para liberarse.

De desconoce su expectativa de vida en la naturaleza pero en cautiverio viven de 22 a 32 años, dependiendo de las condiciones.

Amenazas y conservación

Estado de conservación: “Preocupación Menor”.

Se conocen muy pocos enemigos naturales para las serpientes del maíz. La serpiente real común (Lampropeltis getula) y la serpiente Coluber constrictor priapus, se alimentan de ellas. Algunas aves de rapiña y mamíferos carnívoros también se suman a la lista. En realidad, el nivel de camuflaje de las serpientes del maíz las ayuda a pasar desapercibidas entre el follaje.

“Preocupación Menor” es el estado de conservación que tienen las serpientes del maíz para la UICN. Y aunque sus amenazas no sean mayores, en los Estados Unidos son capturadas como mascotas y muchas de ellas podrían no estar en condiciones óptimas para llevar a cabo su ciclo de vida normal.

Un problema que comienza a causar estragos, es la destrucción del hábitat por desarrollo humano. Aunque estas serpientes son muy adaptables, en unos años esto podría representar el principal problema.