Citrullus lanatus

La refrescante sandía, una fruta también llamada melón de agua, patilla y paitilla, crece en una planta relacionada con la de la calabaza, la calabaza acanalada y el melón. Esta especie es miembro de la familia de las cucurbitáceas, y se le cultiva básicamente por su fruto.

Orden: Cucurbitales
Familia: Cucurbitaceae
Género: Citrullus

Descripción

El parecido de la planta de la sandía con la de las calabazas es muy notorio. Se trata de una herbácea rastrera con raíces muy poco profundas y tallos de hasta 3 metros de longitud que cuentan con unos pelillos, lo que les da una textura áspera y algo rasposa al tacto. Tiene zarcillos que se extienden desde las axilas de las hojas y suelen enrollarse alrededor de los tallos.

Las hojas son pinnadas y generalmente tienen 3 lóbulos y 5 nervaduras. Al igual que los tallos, su superficie posee pequeños pelos. Relativamente amplias, miden entre 6 y 20 centímetros de longitud. Sus flores constan de 5 sépalos, 5 pétalos, 5 estambres y un ovario inferior; muestran un color amarillo pálido o verde amarillento. Dan lugar a frutos grandes y ovalados o redondos, con una corteza color verde oscuro con franjas o manchas más claras o más oscuras. La jugosa pulpa es roja o amarillo intenso, de sabor dulce y refrescante.

Melón de agua, patilla, paitilla.

Sandía – Citrullus lanatus.

Distribución

Su cultivo se remonta al menos a 4,000 años atrás.

Se piensa que la sandía es originaria del África tropical, pero no hay consenso sobre la región exacta. Pudo haber sido la región de Kalahari, en las actuales Botsuana, Namibia y Sudáfrica, o bien, el noreste del continente. La sandía silvestre tiene una amplia distribución en África y Asia; en el primero predomina en Zambia, Mozambique, Sudáfrica, Namibia, Botsuana, Zimbabue y Malawi.

Su cultivo se remonta al menos a 4,000 años atrás; antes de la Europa cristiana ya se cultivaba en Medio y Extremo Oriente, como en el Valle del Nilo. Se propagó por la zona mediterránea e India en la época prehistórica, pero a China llegó hasta el siglo XI. Fue introducida en América en el siglo XVI.

En el presente, la planta de sandía se cultiva en gran parte del mundo, sobre todo en países de clima templado aunque, si se le proveen cuidados y un clima adecuados, puede crecer en sitios áridos hasta tropicales. Está mejor adaptada a las regiones con veranos largos y cálidos.

Reproducción y variedades

Citrullus lanatus tiene flores masculinas y femeninas en la misma planta; estas últimas son polinizadas frecuentemente por abejas, pero otros insectos también pueden hacer el trabajo. En muchos cultivos se utiliza un cepillo suave para polinizar manualmente las flores, de esta forma es posible mejorar la cosecha. Generalmente, la planta se cultiva mediante semillas. Es un método fácil pues estas germinan en un lapso de 6 a 14 días. Necesita un suelo arenoso bien drenado pero húmedo; sin embargo, una altísima humedad puede suprimir la formación de azúcares, con lo cual las sandías no desarrollan un sabor dulce. Los frutos se recogen ya maduros.

Hay más de 1,200 variedades de sandía, que poseen formas, colores, tamaños y sabores diferentes.

Se cuentan en la actualidad más de 1,200 variedades de sandía, que poseen formas, colores, tamaños y sabores diferentes. Hay algunas sin semillas. Las sandías comerciales son producto de la domesticación y reproducción selectiva que las ha hecho más dulces, con pulpa más tierna y con menos semillas.

Usos

La sandía es una fruta de muy buen sabor. Con ella se preparan bebidas refrescantes, ensaladas, postres, conservas y algunos platillos, pero no se le suele cocinar. Combina bien con alimentos como el queso y el jamón, y de ella se obtiene una bebida alcohólica. En partes de África las hojas se recogen y se consumen como verdura. La corteza puede prepararse en salmuera o confitarse, e incluso comerse también como verdura. Las semillas tienen importancia en algunas cocinas tradicionales africanas; pueden tostarse y comerse saladas o molerse y agregarse a sopas, salsas, panes y pasteles. No es raro encontrarse con semillas de sandía en puestos de mercados del África Occidental. Tostadas, llegan incluso  a usarse como sustituto de café.

Características de la sandía.

Interior de la sandía.

La sandía es muy rica en agua, lo que la hace ideal para personas en regímenes dietéticos. Tiene niveles medios de vitamina C y vitamina A, además de licopeno (un antioxidante) y pectina. Las semillas son una fuente de proteínas, y contienen un 20-45 por ciento de aceite, que por cierto, es útil para cocinar y aderezar ensaladas. Por sus propiedades diuréticas algunas personas consumen las semillas con el objetivo de aliviar infecciones urinarias e hipertensión. En Senegal, la pulpa de la sandía sirve para expeler parásitos intestinales.

Algunas plantas en estado silvestre producen sandías amargas como resultado de la presencia de cucurbitacinas, compuestos que actúan como defensa ante animales herbívoros.

Amenazas y conservación

De acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, Citrullus lanatus es una especie de “Preocupación Menor” en Sudáfrica, y no parece estar en grave peligro mundial. Es susceptible a la antracnosis, la podredumbre apical, la marchitez bacteriana por Erwinia tracheiphila, el mildiu lanoso y el oídio. Si no se tratan a tiempo, pueden acabar con cultivos completos.