La Rosa

Género Rosa

Información y características

Pocas flores son tan vinculadas al romanticismo como las rosas. Son plantas retratadas en un sinfín de obras de arte y utilizadas en la cosmética, la medicina, la cocina y rituales sociales. Los hombres de la Antigua Grecia usaban varias especies para tratar algunas enfermedades y en la Edad Media ya se les cultivaba específicamente para preparar remedios medicinales.

Orden: Rosales
Familia: Rosaceae
Subfamilia: Rosoideae
Género: Rosa

Descripción

Existen más de 100 especies de rosas, algunas de las cuales no coinciden con la imagen que seguramente tienes de ellas. Las plantas son de hoja perenne o caduca, con una longitud de 5 a 15 centímetros. Las hojas se disponen de forma alterna a lo largo del tallo, es decir, no se encuentran de forma paralela, y el tallo, a menudo espinoso, es erecto o curvado en algunos casos.

Las flores son la parte más llamativa de las plantas. Por lo general tienen 5 pétalos, pero otras pueden tener más o menos; muchas especies híbridas o cultivadas presentan mayor cantidad. Los pétalos tienen 2 lóbulos y debajo se sitúan 4 o 5 pétales, de acuerdo con la especie. Los colores son diversos: desde el blanco hasta el rojo brillante con especies de color rosado, amarillo, fucsia, etcétera.

Distribución

Las rosas pueden crecer en todo el mundo, pero mayormente en zonas templadas y subtropicales y con excepción en las regiones más frías. La mayoría de las especies silvestres son nativas del continente asiático, pero el origen exacto del género es desconocido. Hoy en día la mayoría de las rosas son naturales del noroeste de África, Norteamérica, Europa, Asia y varias partes de Oceanía. En Norteamérica se extienden desde Alaska hasta México, y en el Viejo Mundo, desde el norte africano hasta China.

Su cultivo es una práctica común y extendida.

Reproducción

Las rosas son miembros del grupo de las angiospermas; esto significa que las especies silvestres producen, además de las encomiables flores, frutos llamados escaramujos. Cada flor cuenta con ambos órganos reproductores (femenino y masculino) y contiene varios ovarios en el interior del hipanto, una estructura con forma de copa cubierto con un tejido que produce néctar. Normalmente, las rosas son polinizadas por insectos y en cada uno de los rojos escaramujos se encuentran entre 5 y 160 pequeñas semillas. Los escaramujos se forman a principios de verano o finales de primavera y son maduros a fines de verano o inicios de otoño.

Variedades

Muchas de las rosas más conocidas son híbridos de otras especies y eso les ha otorgado un aroma y color más intensos, así como un mayor número de pétalos. Son las llamadas “rosas de jardín” y se usan principalmente como elemento ornamental.

Las rosas silvestres se organizan en los subgéneros Hulthemia, Hesperrhodos, Platyrhodon y Rosa y las especies suelen tener 4 pétalos. Algunas especies silvestres son Rosa californica, Rosa rugosa, Rosa canina o rosal silvestre, Rosa chinensis o rosa china, Rosa gallica o rosal de Castilla, Rosa gigantea, Rosa glauca o rosa inglesa, etcétera.

Hay que diferenciar bien estas especies silvestres de las variedades híbridas de jardín. Estas se dividen en rosas antiguas, introducidas antes de 1867, y en rosas modernas, introducidas en Francia en ese año a partir de la variedad “La France”. Ejemplos de rosas antiguas son las variedades Bourbon, Noisette, Alba y Centifolia. Entre las modernas, se puede mencionar Floribunda, Grandiflora e “híbrido de té”.

Usos

De las rosas se utilizan los frutos y los pétalos. Sobra decir que su uso como elementos de ornato es uno de los principales, y que han aparecido en numerosas pinturas, grabados y otras obras de arte, incluso como títulos. Las rosas con motivo ornamental se han cultivado desde al menos 500 a. C.

En la Antigua Roma eran cultivadas por su perfume y sus pétalos eran útiles para decorar recintos y ocasiones especiales como bodas y banquetes. También los antiguos griegos y persas las apreciaban, y trataban una gran variedad de trastornos y padecimientos con sus partes. Los romanos opulentos adornaban su cuello con rosas atadas y se dice que la famosa Cleopatra colocaba montones de rosas en una habitación antes de la llegada de Marco Antonio.

La Rosa - Género Rosa

Es cierto que las rosas silvestres pueden no ser tan llamativas, pero su aroma tiende a ser más intenso y sus escaramujos son comestibles. Con ellos se preparan mermeladas, jaleas, panes, sopas, jarabes, bebidas e infusiones, y contienen un alto nivel de vitamina C. Se han usado como un suplemento alimenticio y para tratar problemas estomacales. Su aceite tiene propiedades aprovechadas en la industria cosmética.

El aceite de rosas contiene agentes antirreumáticos y es el que provee el fragante aroma que es aislado y añadido a jabones, perfumes y muchísimos productos cosméticos. Hoy en día, cerca de un 96 por ciento de los perfumes para dama y un 42 por ciento de los perfumes para hombre contienen aceite de rosas.

En general, los rosales silvestres tienen extractos tónicos, curativos y astringentes que se incorporan en cremas y productos dermatológicos, y que pueden ser útiles contra el escorbuto, las gripes y los resfriados, la gastritis, los cálculos urinarios, entre otros. De ciertas especies silvestres se usa la hierba para aplicar en quemaduras, cicatrices y arrugas (leves) y las flores de otras especies sirven para mejorar la circulación y la digestión.

Amenazas y conservación

Por lo general las rosas no están consideradas en peligro de extinción. De hecho, algunas se consideran especies invasivas. El problema es que muchas son vulnerables ante las plagas de insectos y otros organismos.