El continente antártico y la región ártica son zonas geográficamente opuestas, a pesar de que es fácil creer que son iguales o muy similares en cuestión de clima y fauna. Ahora, estas diferencias se acentúan cada vez más en tanto la Antártida registró en septiembre su máximo récord de hielo marino, según anunció el National Snow and Ice Data Center (NSIDC) el martes 7 de octubre. Sin embargo, el hielo marino ártico ha descendido continuamente, lo que marca una situación compleja pero esperada según las tendencias actuales del clima.

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De acuerdo con el NSIDC, el hielo marino de la Antártida registró un área total de 20.11 millones de kilómetros cuadrados el día 22 de septiembre de este 2014; dicha medida corresponde a la máxima registrada durante todo el año y sobrepasa el promedio de extensión máxima entre 1981 y 2010, que fue de 18.72 millones de kilómetros cuadrados. El registro satelital del hielo marino inició en la década de 1970, por lo que este nuevo récord indica que la Antártida ha aumentado un promedio de 18,900 kilómetros cuadrados.

En contraste, el Ártico ha perdido anualmente unos 53,900 kilómetros cuadrados a un ritmo de 4.3 por ciento por década desde el año 1979. Las razones de esta diferencia notoria son variadas y están relacionadas con las características particulares de cada región y desde luego, con las modificaciones del clima. Hay que tomar en cuenta que la Antártida es todo un continente rodeado de agua, mientras que el Ártico es una región en donde el agua se ve interrumpida por islas y tierra firme hacia el sur, y las corrientes marinas más cálidas tienden a fluir hacia el norte donde contribuyen a calentar el agua y evitar la formación del hielo.

Walt Meier, científico del Centro de Vuelo Espacial Goddard (Goddard Space Flight Center) dice que el aumento de temperatura tiene el poder de cambiar los patrones del clima, y el resultado es un aire más frío en algunas zonas y más cálido en otras. La situación, desde luego, es muy compleja y tiene vínculos con otros fenómenos. Se ha contemplado la posibilidad de que el agujero de la capa de ozono haya provocado que la intensidad de los vientos sea más fuerte en la plataforma de hielo Ross de la Antártida, y, dado que los vientos empujan el hielo y hacen crecer más la capa, puede entenderse por qué ha aumentado precisamente en el mar de Ross.

El problema del deshielo del Ártico y el incremento de la capa de la Antártida es una preocupación vigente para los científicos, y los estudios para comprender ambos fenómenos son continuos. No hay que olvidar que es un asunto con efectos globales, y que los extremos no suelen ser positivos. Hoy, la naturaleza exige más interés en ella.

Fuentes:

http://nsidc.org/news/newsroom/arctic-sea-ice-continues-low-while-antarctic-reaches-new-record-high

http://climate.nasa.gov/news/2169/

http://nsidc.org/cryosphere/seaice/characteristics/difference.html