La planta de té

Camellia sinensis

Información y Características

Es la especie de mayor importancia comercial del género Camellia, ya que con sus hojas se prepara una de las bebidas más consumidas a nivel mundial: el té. Actualmente Camellia sinensis se cultiva a gran escala, existen cientos de cultivares y es el segundo líquido más bebido después del agua.

Orden: Ericales
Familia: Theaceae
Género: Camellia

Descripción

La planta cultivada se poda para que adquiera características de un arbusto. Tiene una raíz principal, es de hoja perenne y alcanza unos 2 metros de altura, pero en la naturaleza es un árbol pequeño que mide entre 5 y 10 metros de altura. Las hojas, correosas y de forma elíptica que se estrechan hacia los extremos, miden de 4 a 15 centímetros de longitud. Los bordes suelen ser dentados u ondulados, y el color verde se oscurece en tanto adquieren más tiempo en la planta.

En cierta época del año aparecen unas flores blancas amarillentas de 2.5 a 4 centímetros de diámetro, con estambres amarillos centrales y de 5 a 7 pétalos alrededor, que crecen solas o en grupos de 2 a 4. Camellia sinensis posee raíces superficiales que se “alían” con un tipo de hongo, en un caso de simbiosis, para obtener mayor cantidad de nutrientes. Produce un fruto verde que contiene en su interior 1-4 semillas planas o esféricas.

La planta de té Camellia sinensis

Distribución

Se acepta que la planta es nativa de China, pero su origen exacto es aún discutido. Se le cree originaria del sur, sureste y oriente asiático. Las variedades provienen de diversos puntos como Yunnan occidental (China) y Tailandia, Birmania,  Camboya, Vietnam, Laos, el sur de China y Assam (India).

Fue introducida en Europa en el siglo XVII, cuando llegó a Inglaterra en 1664. Los chinos ya llevaban mucho tiempo bebiendo té, pues se calcula que usan la planta desde hace al menos 3,000 años. El comercio actual es muy próspero en regiones tropicales y semitropicales y han “nacido” algunas variedades. La mayor parte de la producción del té proviene de Asia, y un porcentaje pequeño es de África.

Reproducción y variedades

La planta florece en otoño. Las vistosas flores son hermafroditas y no autofecundables. Las abejas, las mariposas nocturnas y diversos insectos se ocupan de la polinización gracias a que acuden a las flores atraídas por su delicado perfume. Después se desarrollan cápsulas de semillas grandes y aceitosas.

Para su cultivo, las semillas se siembran maduras en sitios donde se registren al menos 127 centímetros de lluvia al año. La germinación es un proceso lento: a 23 grados centígrados, tarda entre 1 y 3 meses.

Existen dos variedades principales de la planta del té: Camellia sinensis variedad sinensis y Camellia sinensis variedad assamica. La primera tiene hojas pequeñas y es más parecida a un arbusto, en tanto la segunda es un poco más alta y se produce en India, el sur de China y los demás países mencionados. Las variedades Camellia sinensis variedad pubilimba y Camellia sinensis variedad dehungensis tienen usos locales.

Usos

Claro está, el principal uso de la planta es la elaboración del té, una bebida que puede ser verde, rojo, amarillo, blanco y de otras tonalidades según el proceso de oxidación. Para preparar el té se requieren las hojas y se les deja “fermentar”, aunque el proceso no hace uso de ningún microorganismo y es mejor hablar de oxidación que de fermentación. Para que se tenga una idea, si se necesita elaborar té negro las hojas se extienden al sol en bandejas alrededor de 12 horas para que se marchiten, después se enrollan y se colocan en un lugar húmedo durante 3-6 horas hasta que se produce la oxidación. Posteriormente se ponen a secar, se calientan al vapor, se enrollan y se vuelven a secar. Por su parte, el té verde se prepara con hojas secas vaporizadas.

El uso medicinal de las hojas es antiguo. Por sus propiedades antisépticas, antibacterianas y desintoxicantes, el té es usado para tratar problemas digestivos, enfermedades del corazón y tratamientos contra el cáncer. El té negro y el té verde contienen antioxidantes que contribuyen a proteger de los infartos. Dada la presencia de cafeína en el té, estimula el sistema nervioso. Pero cuidado, un exceso de consumo puede inducir indigestión, estreñimiento, irritabilidad e insomnio. La gran cantidad de taninos puede ser causa de cáncer, pero el riesgo es alto solo cuando las dosis consumidas son altas.

Con el aceite esencial se elaboran condimentos comerciales para alimentos y es ingrediente de algunos perfumes. Además, de los pétalos de las flores puede obtenerse un tinte gris.

Amenazas y conservación

No es seguro que la especie exista en estado silvestre. No se le considera en peligro de extinción, y debido a que su cultivo es una práctica común y deseable, no enfrenta mayores amenazas que varias plagas y enfermedades. Las orugas de la especie Peribatodes rhomboidaria, un lepidóptero, pueden consumir las hojas, y varias especies de nematodos también. Enfermedades ocasionadas por hongos que afectan a la planta son el tizón negro, el moho gris y varias podredumbres.