Spheniscus mendiculus

El pingüino de las Galápagos es un ave no voladora del género Spheniscus que se caracteriza por un diseño de plumaje donde destacan las bandas de color negro.

Es una de las 17 especies de pingüinos que se han identificado hasta el momento.

Descripción

Comenzando con su tamaño, se clasifican como pingüinos pequeños y dentro de su género son los de menor medida corporal, con una altura que va de 49 a 53 cm y un peso de alrededor de 2.5 kg, siendo los machos más grandes que las hembras.

Poseen un pelaje bicolor que se presenta en color negro en aletas, espalda, patas y cabeza, con un pecho blanco y una delgada línea del mismo color y en forma de “C”, que recorre la garganta y la parte lateral de cada ojo. Sobre el pecho se distinguen bandas oscuras y manchas en forma de puntos distribuidas irregularmente. El pico es recto, largo, delgado y de color negro en su mayoría, pero contiene partes sin plumaje que le otorga una tonalidad rosácea.

Las alas, que más bien, son tan rígidas como unas aletas, son de larga extensión y son indispensables para que puedan desplazarse por el agua. Por lo contrario, las patas son muy cortas y esto provoca que su caminar no sea muy hábil en tierra firme, así que extienden sus alas para equilibrarse.

Los individuos jóvenes son de color gris pálido y carecen de las bandas en el pecho y cabeza que distingue a los adultos.

Su ubicación endémica del archipiélago de las Galápagos los convierte en las especies más septentrionales.

Hábitat y distribución

Los pingüinos se caracterizan por ocupar latitudes del hemisferio sur de la Tierra, pero los pingüinos de las Galápagos rompen con la tradición. Su ubicación endémica del archipiélago de las Galápagos, Ecuador, los convierte en las especies más septentrionales, alcanzando aguas tanto del lado sur como del lado norte del planeta.

Alrededor del 95 por ciento de la población total de pingüinos Spheniscus mendiculus habita en las islas Isabela y Fernandina, localizadas en la parte occidental de las Galápagos.

Esta ubicación geográfica les ofrece paisajes con enormes costas rocosas, formaciones cavernosas y playas con arena clara y vegetación abusiva. La temperatura promedio oscila entre 15 y 28 grados. Sin embargo, las aguas que los rodea se caracteriza por tener bajas temperaturas.

Alimentación

Cazan en grupos y sorprenden a sus presas llegando por debajo.

Su dieta es carnívora y su entorno natural les provee de varios tipos de alimento, pero prefieren los peces pequeños y pelágicos fáciles de atrapar e ingerir, así como varios invertebrados marinos. Esto incluye especies como anchoas, sardinas y lisas.

Su cuerpo redondeado adaptado a su hábitat acuático, su plumaje resistente y las rígidas aletas que facilitan su propulsión, les brinda mucha habilidad dentro del agua. Generalmente cazan en grupos y sorprenden a sus presas llegando por debajo, ya que debido a la posición de sus ojos, tienen una mejor perspectiva si se mantienen en dicho ángulo.

Comportamiento

Su comportamiento es sedentario y rara vez se alejan de su colonia a no más de 5 km de distancia.

Son muy sociales con otros compañeros y acostumbran congregarse en grandes grupos durante las épocas reproductivas, pero son muy territoriales cuando deben proteger su área de anidación. El pico, las alas y las vocalizaciones sirven como elementos para alejar a los intrusos.

Pero no todo es agresión; son aves organizadas que van a cazar en grupo como manera de protección ante los depredadores marinos. En tierra, conviven con otros animales de su misma clase taxonómica como el pelícano pardo de las Galápagos (Pelecanus occidentalis urinator) y el Piquero Patiazul (Sula nebouxii).

La comunicación con sonidos y movimientos corporales son cruciales para identificar compañeros y polluelos, así como para anunciar algún estado de ánimo, aunque se dice que son los menos vocales y ruidosos de todos los pingüinos que se conocen.

La premuda de Spheniscus mendiculus se presenta un mes antes de la muda, que se da dos veces cada año. El proceso tiene una duración entre 13 y 15 días, los cuales no pueden ingresar al mar para alimentarse. Esto provoca la pérdida de hasta un 40% de su peso que recuperan rápidamente al término de esta.

Reproducción

Los rituales de cortejo de los pingüinos Galápagos “solteros” va de la mano con las exhibiciones y posturas que anuncian su estado sexual. Estos movimientos atraen compañeras y refuerzan vínculos. Los adultos son monógamos y mantienen una “fidelidad” del 90%.

Características de los pingüinos de las Galápagos.

Pingüinos de las Galápagos – Spheniscus mendiculus.

Las hembras producen máximo dos huevos en un intervalo de alrededor de cuatro días, y son colocados dentro de cuevas o cavidades volcánicas para incubarlos por un período entre 38 y 42 días. Esto se realiza en promedio dos veces al año, así que el número anual de huevos por cada hembra es de cuatro y ambos padres se dedican a cuidarlos.

Para que los huevos no estén asentados en superficies rígidas, los pingüinos construyen pequeños montículos fabricados con palos, hojas y piedras, elementos que muchas veces roban de otros nidos ya concluidos, lo que provoca persecuciones y peleas entre vecinos.

Tras 60 días de crecimiento, los polluelos abandonan el nido pero continúan bajo el cuidado de los padres, y después de su primera muda ya se alimentan por su propia cuenta.

La madurez sexual de las hembras es más temprana, pues llega a los 3 o 4 años de vida; en cambio la de los machos se presenta de los 4 a los 6 años.

Amenazas y conservación

Estado de conservación: “En Peligro de Extinción”.

El nivel de territorialidad de los pingüinos de las Galápagos es suficiente para que juntos en grupo, ahuyenten a los depredadores. Claro, que esto no es lo mismo cuando no existe tal cooperación o la cantidad de individuos es escasa. Los halcones, búhos, perros y gatos salvajes son sus principales amenazas en tierra, y dentro del mar se enfrentan a grandes animales marinos, entre ellos los temibles tiburones. En cuanto a las crías, son las ratas, cangrejos y serpientes los que se aprovechan del descuido de los padres.

Los fenómenos del Niño y la Niña son amenazas naturales que alteran su ciclo de vida al modificar las temporadas reproductivas y la disponibilidad de alimento.

Como amenazas generadas por el ser humano, se encuentra la contaminación, la pesca industrial, los derrames petroleros y la malaria por el mosquito Culex quinquefasciatus. Por estas y otras razones, la especie se clasifica por la UICN como “En Peligro de Extinción”.