Pyrus communis

Existen unas 22 especies de perales, todas incluidas en el grupo de las rosáceas, y por lo tanto, emparentadas con los árboles del membrillo, la manzana y el níspero, entre otros; sin embargo, es el peral común o peral europeo el que más se cultiva en los huertos fuera de Asia. Se cultiva en Europa desde hace miles de años, y fueron los franceses quienes popularizaron sus peras.

Orden: Rosales
Familia: Rosaceae
Género: Pyrus

Descripción

El árbol del peral común es mediano y de tronco recto, delgado y con una agrietada corteza color gris-marrón a marrón rojizo o grisáceo. En total, puede alcanzar hasta 13 metros de altura, pero generalmente mide unos 10 metros. Las hojas caducas tienen forma de huevo y sus bordes son ligeramente dentados. Muestran un color verde brillante en la cara superior o haz, y el envés es más pálido y sin brillo. La forma del árbol es cónica, con una copa amplia y un poco redonda.

Las aromáticas flores, que cuentan con 5 pétalos, crecen en racimos llamados corimbos; son inflorescencias abiertas con pedicelos o pedúnculos (ramitas que sostienen las flores y posteriormente los frutos) largos. Su color es generalmente blanco y miden alrededor de 1.2-2 centímetros de diámetro.

Información sobre Pyrus communis.

Flores de peral.

Distribución

El peral común es nativo de Europa central y oriental, así como del sureste de Asia, aunque en la actualidad se cultivo se extiende a algunas regiones de Norteamérica y Australia, y se ha naturalizado en el Reino Unido así como en gran parte del este de Estados Unidos. Prospera naturalmente en zonas de clima templado, a pleno sol. Los árboles cultivados crecen en sitios secos y cálidos con suelos bien drenados; no obstante, toleran bien los suelos un poco húmedos. El árbol también tolera ambientes con cierto nivel de contaminación.

Reproducción y variedades

En su hábitat natural, Pyrus communis se reproduce gracias a la polinización cruzada, es decir, el transporte del polen de un árbol a otro. Comienza a florecer en primavera, y las flores, hermafroditas, son polinizadas por insectos, normalmente abejas. Los perales cultivados requieren de 600 a 1,000 horas de frío y pueden sembrarse a partir de semillas o injertos. Como las flores contienen poco néctar, generalmente se colocan colmenas de abejas cerca para atraer a los insectos y que los árboles sean polinizados. Por lo regular, los árboles plantados comienzan a producir frutos unos 4 o 5 años después de su siembra y, según el cultivar, maduran desde mediados de verano a otoño.

La pera contiene cantidades considerables de fructosa, sorbitol, fibra y vitamina A.

La mayoría de las peras que se encuentran en los mercados y supermercados son variedades del peral común. Entre las más conocidas están “William’s Bon Chretien” o “Barttlet”, que posee un fruto grande, dulce y moderadamente jugoso; “Conference”, de fruto alargado y delgado, con una carne jugosa, aromática y ligeramente rosada al madurar; “Beurre Bosc”, de fruto rojizo y carne cremosa; y “Anjou”, ligeramente ácida y de piel fina.

Usos

Pyrus communis se cultiva básicamente por su fruto, de carne blanda, jugosa, dulce y refrescante, con una textura ligeramente granulada. Suele comerse fresco, pero también en mermeladas, salsas, guarniciones y un sinfín de postres. También existe un vino, que aunque de calidad buena, es poco conocido. La pera contiene bajos niveles de vitamina C, pero cantidades considerables de fructosa, sorbitol, fibra y vitamina A.

Usos y propiedades de las peras.

Peras-

La pera común tiene algunos usos medicinales tradicionales. Se sabe que tiene propiedades astringentes y sedantes. De las hojas del árbol se obtiene un colorante amarillo y la madera, pesada y resistente, puede ser usada para fabricar objetos pequeños. El zumo de pera puede causar diarrea en los niños, por lo que su consumo debe ser limitado.

Amenazas y conservación

El peral común es susceptible al ataque de varios tipos de bacterias que causan enfermedades como el llamado fuego bacteriano, cuyo responsable es la especie Erwinia amylovora. Esta enfermedad aparece cuando el ambiente en torno al árbol es muy cálido y húmedo. En casos en los que el árbol se siembra a gran profundidad, corre el riesgo de padecer podredumbre de la copa, causada por bacterias del género Phytophthora, y si en primavera la humedad es alta, puede desarrollar cancro bacteriano cuando los organismos del género Pseudomonas crecen indiscriminadamente. También es vulnerable a los hongos Neofabraea malicorticis, Glomerella cingulata, Botryosphaeria obtusa, Venturia pyrina y otros.

Dado que su cultivo está muy extendido, el peral común no se encuentra en peligro de desaparecer.