Cucumis sativus

La familia de las cucurbitáceas comprende varias especies que pueden parecer diferentes: melones, sandías y calabazas, por ejemplo. De hecho, el melón Cucumis melo y el pepino pertenecen al mismo género, y aunque este último no es muy dulce y suele consumirse como verdura, es una fruta.

La planta del pepino generalmente se llama por el nombre de su fruto. Hay muchísimas variedades, desde los típicos pepinos alargados hasta los más redondos ejemplares.

Orden: Cucurbitales
Familia: Cucurbitaceae
Género: Cucumis

Descripción

Es una planta anual (germina, se reproduce y muere en el lapso de un año) rastrera de tallos largos y verdes y zarcillos en espiral. Si se le permite, puede crecer hasta alcanzar 2 metros de altura. Tiene hojas de forma triangular o ligeramente ovalada de unos 18 centímetros de largo. Sus flores son típicas de las cucurbitáceas, con 5 pétalos amarillos; las flores femeninas son más grandes que las masculinas.

El fruto de la planta es una baya de color verde y forma frecuentemente cilíndrica. La cáscara delgada y cerosa protege una carne firme de color verde claro a amarillo, con muchas semillas aplanadas de color claro rodeadas por una carne de consistencia gelatinosa. Un pepino típico es alargado; algunos llegan a alcanzar los 60 centímetros de longitud y unos 10 centímetros de diámetro. No obstante, existen variedades redondas y cortas.

Características del pepino.

Pepino – Cucumis sativus.

Distribución

Entre los más importantes productores de pepino están China, Turquía, Irán, Rusia y Ucrania.

Cucumis sativus parece ser nativa de la India, en donde se ha encontrado un gran número de variedades. Ahí se ha cultivado desde hace unos 3,000 de años, y posteriormente los antiguos griegos y romanos lo conocieron y comenzaron a cultivar para usarlo como alimento. Se cree que ellos introdujeron la planta en el resto de Europa, y de este continente pasó a América a mediados del siglo XVI gracias a los viajes continuos. En el este de Irán y China se ha cultivado durante unos 2,000 años, aproximadamente. Los registros más antiguos de Cucumis sativus en tierras europeas datan del siglo IX en Francia y del siglo XIV en Inglaterra.

La distribución actual de la planta es muy amplia, debido a que es un cultivo importante. Está presente alrededor del mundo. Entre los más importantes productores de pepino están China, Turquía, Irán, Rusia y Ucrania. Crece en sitios con una temperatura de alrededor de 10 ºC, ya sea soleados o con un poco de sombra.

Reproducción y variedades

La especie florece en primavera. El período de floración regularmente abarca de julio a septiembre, y las flores son polinizadas por insectos como abejas y abejorros. Cucumis sativus es una planta monoica, con flores unisexuales: o son masculinas, o son femeninas, pero ambos sexos están en la misma. Es común que en cultivares de pepino se instalen cerca colmenas para que estas, atraídas por el néctar de las flores, las polinicen.

Se cuentan decenas de variedades de la planta de pepino. Se reconocen 3 grupos principales: aquellas cuyos frutos típicamente se comen frescos y rebanados, los de pepinos que se fermentan y conservan en vinagre (se encurten) y los de pepinos sutilmente dulces con piel muy delgada. Algunas regiones se especializan en el cultivo de ciertos pepinos, y otras solo son aptas para el crecimiento de pocas variedades. Puede mencionarse las siguientes variedades: “Corinto”, “Cobra”, “Gherkin”, “Raider”, “Swing”, “Picolino”, “Taurus” y “Yaniv”.

Usos

La mayoría de los usos de la planta se centran en el pepino. Para su consumo, se  recogen antes de que maduren para consumirlos como hortalizas en diversos platillos, postres, salsas y ensaladas. Los pepinos maduros tienen semillas ricas en aceites comestibles con sabor a nuez que pueden ser agregados a platillos.

Usos y propiedades de los pepinos.

Pepinos en conserva.

Tienen un sabor suave, algunas veces con un tenue gusto a melón. Debido a una sustancia llamada cucurbitacina, variedades de pepinos son amargos al paladar. Su valor nutricional es relativamente bajo, pero se les aprecia por su textura crujiente, su capacidad refrescante y el delicado sabor de su jugo; aun así contienen pequeñas cantidades de tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, folato, vitamina C, vitamina K, hierro, calcio, magnesio, fósforo, manganeso, potasio, sodio y zinc.

Más valoradas y populares son sus propiedades cosméticas y medicinales. Algunas personas usan el jugo de las hojas para tratar la dispepsia en los niños, y las semillas pueden ayudar a expeler parásitos intestinales. El fruto es diurético y depurativo, si bien puede resultar indigesto debido a su alto contenido de celulosa. Aplicado en la piel, en forma de crema, loción, jabón u otro producto cosmético, contribuye a hidratar y aclarar. Un famoso remedio casero implica cortar dos rodajas de pepino y colocarlas sobre los ojos cerrados durante unos minutos, con la intención de aliviar la hinchazón de la piel e hidratarla. Puede resultar útil en el tratamiento de quemaduras solares y eczema.

Amenazas y conservación

Cucumis sativus es una especie ampliamente cultivada y su supervivencia a nivel mundial no peligra, pero si no se cuida, puede ser atacado por insectos, hongos o bacterias. Es susceptible al mildiu harinoso o polvoso por hongos, el virus mosaico, la podredumbre de la raíz, la antracnosis, el marchitamiento por hongos del género Verticillium e infecciones por hongos del género Botrytis.