El oído en los seres humanos

La música, el viento en la playa y los cantos son sonidos agradables al oído del ser humano. Este sentido permite interpretar señales del entorno debido a las ondas sonoras que se transmiten vía aérea. Todos los sonidos son vibraciones.

Todas las personas cuentan con dos orejas y dos oídos. Las orejas son las estructuras externas visibles que captan las ondas sonoras y las conducen hacia el interior de los oídos. También se les llama pabellones auriculares y forman parte del oído externo.

El oído se conforma por el oído externo, oído medio y oído interno.

A saber, el oído es el órgano del sentido del mismo nombre y se conforma de oído externo, oído medio y oído interno. El primero está estructurado por el mencionado pabellón auricular y por el conducto auditivo externo que finaliza en el tímpano. El segundo se compone de la cavidad entre el tímpano y el oído interno y contiene los huesos llamados yunque, estribo y martillo. El oído interno es un laberinto óseo que contiene la cóclea, una estructura en forma de tubo, y el órgano de Corti, el verdadero órgano de la audición. El órgano de Corti está compuesto por miles de células receptoras ciliadas unidas a una membrana.

Estructura-del-oido-humano

Cómo funciona el sentido del oído en los seres humanos

Cualquier sonido emitido y percibido por animales y seres humanos se clasifica según su frecuencia en: infrasónicos (más de 20,000 hertzios), sónicos (20-20,000 hertzios) y ultrasónicos (menos de 20 hertzios). ¿Cómo escucha una persona?

Todos los sonidos son vibraciones.

Por supuesto, primero los sonidos entran por las orejas y desde ahí se conducen a lo largo del canal auditivo. Se topan con el tímpano y seguidamente éste vibra. Entonces, los huesecillos del oído medio comienzan a vibrar y después dichas vibraciones se conducen al oído interno. Se generan movimientos ondulatorios en el fluido que se encuentra en la cóclea, lo que estimula las células receptoras ciliadas. Esto genera impulsos nerviosos que viajan a través del nervio coclear y llegan al cerebro. Una vez en el lóbulo temporal, los sonidos son procesados.

Aunque los oídos medio e interno son muy importantes en el proceso de la audición, las orejas ejercen más importancia de la que puede parecer. Debido a la presencia de dos orejas es posible detectar el origen de los sonidos. ¡No es mentira! Es cierto que el sonido llega antes a un oído que a otro. Por ejemplo, si la fuente del sonido se encuentra a la derecha, llegará más rápido a la oreja derecha que a la izquierda.

El sentido del oído en los animales

Muchos animales dependen de su sentido del oído para responder a llamadas de apareamiento o para detectar a otros animales que se acercan a ellos, llámense presas o depredadores.

Los oídos de los mamíferos se conforman, del mismo modo que en los humanos,  por el oído externo, el oído medio y el oído interno que contiene las células receptoras del sonido. No obstante, no funciona igual en todos los animales y ni siquiera la capacidad auditiva es equivalente en todos.

En los perros, la capacidad auditiva es 4 veces mayor que la del ser humano pues puede oír tonos más agudos y sonidos más sutiles. Detectan sonidos de hasta 40 kHz. Los tiburones también son dueños de un sentido del oído muy desarrollado, ya que pueden captar sonidos de muy baja frecuencia. Otro ejemplo: la lechuza común tiene tan buen sentido que le es posible cazar completamente a oscuras, solamente poniendo atención al sonido de los movimientos de sus presas entre la vegetación.

 En los perros, la capacidad auditiva es 4 veces mayor que la del ser humano.

Los insectos cuentan con pelos sensibles al movimiento que detectan las vibraciones de las ondas sonoras. Algunos tienen oídos timpánicos con una membrana que transmite las vibraciones. Por su parte, algunas especies de peces usan como hidrófono su vejiga natatoria, la cual está conectada con el oído interno.

La forma y la orientación de las orejas son útiles para localizar los sonidos, que pueden provenir de presas potenciales. Algunos animales tienen oídos asimétricos, es decir, que no se encuentran al mismo nivel. Esto es común en aves y sobre todo en rapaces nocturnas que tienen la cavidad derecha más alta que la izquierda, lo que ocasiona que el sonido que proviene por debajo de la línea de la visión llegue más rápido al oído izquierdo.

En corto

El animal más sonoro del mundo es la ballena azul, cuyas vocalizaciones alcanzan los 188 decibelios.

Los seres humanos pueden oír sonidos de hasta 18 khz.