El panorama general sobre la obesidad infantil es alarmante, pues es un asunto de índole mundial cuyas estadísticas van en ascenso. En el año 1990, 32 millones de niños de cero a cinco años de edad padecían obesidad y para el 2016 este número se incrementó a 41 millones. De continuar con esta aceleración, se estima que para el año 2025 aumente a 70 millones de niños. De dicho dato, nos vamos a que más del 20% de los niños entre tres y doce años padecen sobrepeso.

No se habla de un problema estético donde se busque la delgadez impuesta por el mundo de la moda y las nuevas generaciones, sino que se trata de buscar un peso ideal conforme a la edad de un niño para que su crecimiento sea normal y el desarrollo de enfermedades no se convierta en un modo de vida. En los casos no tratados, un niño obeso se mantiene obeso hasta la adultez.

La obesidad infantil se asocia con muertes prematuras o enfermedades muy graves que comúnmente suelen presentarse en personas mayores, tales como esteatosis hepática, problemas en el corazón provenientes de un alto índice de colesterol en la sangre e hipertensión arterial, así como diabetes tipo dos, pero muchos otros trastornos y afecciones pueden aparecer si el niño no se somete a un tratamiento controlado.

En 1990, 32 millones de niños de cero a cinco años de edad padecían obesidad. Para el 2016 se incrementó a 41 millones.

El azúcar

En generaciones pasadas, los caramelos eran vistos como productos comestibles creados para los niños, especialmente para premiarlos o como parte atractiva de fiestas infantiles, pero hoy en día su valor es diferente. Y es que el problema no radica en darle a un niño unas cuántas golosinas a la semana, sino en el exceso de azúcar que se almacena en su organismo por la mayoría de los productos que se adquieren en el supermercado actualmente.

Dieta saludable para niños.

Niños Vs Exceso de azúcar.

Ahora el azúcar no es meramente propio de postres y dulces, sino de bebidas y alimentos de consumo cotidiano como aguas saborizadas, panes, cereales de caja, barras de fibra, etc. El problema se agudiza con la falta de regulación por parte de los gobiernos de cada país con altos índices de obesidad infantil para prohibir que dichos productos sean promocionados como parte de una alimentación balanceada y nutritiva, así como por la falta de conocimiento por parte del consumidor al no leer las etiquetas de información nutricional de los productos comestibles que adquiere.

El azúcar en exceso no solo hace equipo con la obesidad, sino también con la diabetes, el cáncer de páncreas, las taquicardias, el deterioro de las cavidades dentales, entre muchos otros daños asociados.

El azúcar en sí no es el problema, sino la falta de cultura para alimentarnos sanamente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que el consumo de azúcar no debe aportar más del 10% de las calorías diarias tanto en niños como en adultos. Si hiciéramos cuentas sobre el aproximado de azúcares (también llamada sacarosa, fructosa, edulcorante, etc.) y grasas trans que ingieren nuestros niños cada día, descubriríamos la raíz de su problema de obesidad.

Discriminación social

Un niño obeso no es feliz. El rezago por no poder correr o jugar como sus compañeros, el ser lento y retraído o siempre estar cansado, puede conllevar a trastornos de ansiedad, depresión, y otros tipos de problemas que no debería enfrentar a su corta edad. Con todo esto, está expuesto a ser rechazado por la sociedad.

Consecuencias sociales en niños obesos.

Rechazo social.

Ningún acto de violencia o discriminación es justificado y sin ahondar en temas sobre la educación de los niños agresivos (que también es importante), las bromas crueles, los ataques, los apodos y las comparaciones, son situaciones que también crean conflictos que llegan a repercutir en la conducta y en el rendimiento académico de, en este caso, la víctima.

México ocupa los primeros lugares de obesidad infantil a nivel mundial.

El Índice de Masa Corporal

Afortunadamente, la obesidad infantil es reversible pero, sin lugar a dudas, debe tratarse con urgencia y con la ayuda de un experto. Privar de los alimentos a un niño de manera repentina y abrupta no es la mejor solución. Es necesario cambiar hábitos alimenticios de por vida, sustituyendo comidas no saludables por platillos nutritivos pero atractivos para su edad. Este trabajo requiere paciencia y tiempo, dependiendo del grado de sobrepeso u obesidad en el pequeño.

Vigilar y evaluar el estado nutricional de un niño es responsabilidad adulta.

Vigilar y evaluar el estado nutricional de un niño es responsabilidad adulta. Para conocer su peso y saber si hay peligro, es necesario acudir a las matemáticas básicas, pues el Índice de Masa Corporal (IMC) se calcula utilizando las cifras del peso corporal y la estatura.

Por ejemplo: Si una niña de 10 años pesa 30 kg y mide 1.25 m, el cálculo es el siguiente:

Primero hay que multiplicar 1.25 x 1.25, es decir, la estatura por la estatura. Lo que da como resultado 1.56

Segundo, se divide el peso entre el resultado anterior. 30 / 1.56 = 19.2

Es decir, el IMC de esa niña es de 19.2, lo que se traduce como sobrepeso.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emplea rangos de mediciones para evaluar la salud de los más pequeños, considerando el peso y estatura promedio de la población mexicana. Por ejemplo, para niñas y niños de siete años de edad es el siguiente:

Niñas

IMC menor de 12.7 = riesgo de desnutrición

IMC de 15.4 = normal

IMC mayor de 17.3 = sobrepeso

IMC mayor de 19.8 = obesidad

Niños

IMC menor de 13.1 = riesgo de desnutrición

IMC de 15.5 = normal

MC mayor de 17.0 = sobrepeso

IMC mayor de 19.0 = obesidad

En algunos países no se considera el IMC como forma de medición en los niños. Para los infantes se manejan rangos de pesos tomando en cuenta su crecimiento y desarrollo constante.

Cómo evitar niños obesos

Para evitar niños obesos es importante que desde temprana se les inculque una cultura alimenticia; es decir, ofrecerles frutas, verduras, cereales o legumbres durante las comidas y como premios en vez de golosinas o frituras. En línea hay muchas ideas de platillos sanos preparados de manera divertida para que les sean apetecibles.

Tampoco es necesario eliminar por completo grasas y azúcares, pero sí limitar su ingesta y cambiar las fuentes. La mayoría de los productos comerciales supuestamente creados para niños, tienen cantidades de azúcares que exceden todos los límites de lo saludable. Lea las etiquetas, compare y realice compras responsables. En lugar de adquirir golosinas y productos procesados, elija arándanos, uvas, pistachos, cacahuates, higos, zanahorias y alimentos de sabores agradables con un importante valor nutricional.

Evitar niños obesos.

Evitemos la obesidad infantil.

De igual forma, evite visitar frecuentemente restaurantes de comida rápida, pues los aceites utilizados, así como las cantidades de sal y otros químicos para conservar los alimentos, son muy dañinos para su salud.

La actividad física es indispensable a cualquier edad. Un niño debe correr, salir a jugar y realizar actividades que lo mantengan ocupado y activo al menos una hora al día, por lo que el tiempo de videojuegos y otras actividades sedentarias debe ser regulado.

Lo más importante es que un padre predique con el ejemplo. Realmente estas recomendaciones van para todas las personas. Coma saludable junto a sus hijos, tengan actividades en familia, vaya creando hábitos sanos todos los días y poco a poco el aprendizaje creará un nuevo estilo de vida menos vulnerable a enfermedades.

Acciones internacionales

La obesidad no es un asunto ligero. Es el quinto factor principal de riesgo de muerte en el mundo y aproximadamente 2.8 millones de personas mueren anualmente por complicaciones derivadas de un peso excesivo.

La UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la infancia), la Organización mundial de la salud (OMS) a través de la Asamblea Mundial de la Salud, entre otras instituciones a nivel mundial, han tomado cartas en el asunto. Se han implementado planes de trabajo entre gobiernos de varias naciones para que las madres y los niños tengan mayor calidad en su nutrición.

Niños con sobrepeso.

Actividad física en los niños.

De igual manera, desde 2004 se crearon medidas locales, regionales y mundiales para incrementar la actividad física de la población en general. En 2014 la Asamblea Mundial de la Salud adoptó el “Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020” enfocada a niños, adolescentes en edad escolar y adultos con obesidad.

Con estos planes se espera que para años posteriores las estadísticas sobre obesidad infantil y obesidad adulta dejen de ser alarmantes. Pongamos atención a nuestra salud y cambiemos hábitos alimenticios en familia.

 

 

Referencias

http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/salud/tablas_imc/ninos_5a9anios_imc.pdf

http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/salud/15713-mexico-primer-lugar-obesidad-infantil

http://www.revista.unam.mx/vol.16/num5/art34/

https://www.cdc.gov/healthyweight/spanish/children/index.html

https://www.unicef.org/mexico/spanish/17047.html

http://www.who.int/end-childhood-obesity/facts/es/