Características

La neumonía, también llamada pulmonía, es una inflamación de los alvéolos de los pulmones, ya sea en uno o en ambos. En la mayoría de los casos se trata de una infección producida por microorganismos, pero existen otras causas. Es una enfermedad que afecta a millones de personas alrededor del mundo cada año y puede ser tan grave como para producir la muerte.

Los bronquios que se encuentran en los pulmones se ramifican en múltiples bronquiolos, los cuales terminan en unos minúsculos sacos llamados alvéolos en los que se lleva a cabo el intercambio gaseoso. Cuando un microorganismo o una sustancia tóxica se inhalan, puede inflamar los alvéolos y producir una infección, lo que ocasiona la formación de pus y líquido lleno de glóbulos blancos en los alvéolos, tos purulenta y demás síntomas de la enfermedad.

Síntomas

  • Dificultad para respirar.
  • Respiración rápida.
  • Dolor en el tórax al respirar.
  • Sudoración.
  • Fiebre alta.
  • Tos con esputo (secreción de los pulmones) y sangre, que no mejora.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Escalofríos.
  • Malestar general.
  • Coloración azul alrededor de la boca.

Causas

-Bacterias. Uno de los microorganismos más comunes implicado en la neumonía bacteriana es Streptococcus pnemoniae, conocido como neumococo. Pneumocystis jiroveci es una bacteria que ataca sobre todo a personas cuyo sistema inmunitario no funciona adecuadamente; afecta principalmente a los lactantes con VIH. Haemophilus influenzae es la segunda causa más común de neumonía por bacterias.

-Virus. Las neumonías víricas son causadas, en su mayoría, por los virus de la gripe, el catarro y la varicela, y producen síntomas similares a los de un caso severo de gripe. Los virus son la causa de neumonía más común en niños menores de 5 años.

-Hongos. Los hongos usualmente encontrados en las heces de aves o en el suelo son una causa menos común de neumonía. Atacan principalmente a personas con sistema inmunitario débil o con alguna enfermedad crónica.

Estas tres causas conforman la neumonía adquirida en la comunidad, contraída por personas que no han estado internadas últimamente en hospitales, centros de salud, albergues y centros médicos similares. Por el contrario, la neumonía adquirida en el hospital se contrae por permanecer hospitalizado, o por contacto en el hospital con las bacterias que los médicos transportan. La neumonía por aspiración se adquiere al inhalar alimentos, vómito u otros fluidos desde la boca hacia los pulmones.

Agentes químicos inhalados.

Lesiones.

Síntomas de la neumonía.

a) Pulmón sano. b) Pulmón con neumonía. /Imagen cortesía de U.S Federal Government.

Factores de riesgo

-Padecer una enfermedad crónica. Las personas con enfermedades crónicas, especialmente respiratorias (asma, enfermedad obstructiva crónica, etcétera), son más susceptibles de padecer neumonía.

-Ser menor de edad o un adulto mayor. Los niños menores de 2 años y los adultos de más de 65 años son los grupos más vulnerables, debido a su sistema inmunitario inmaduro o debilitado.

-Tener un sistema inmunitario débil. Ya sea por la edad, por tener VIH/SIDA, por consumir medicamentos inmunosupresores o por otra razón.

-Fumar. Este hábito perjudica el trabajo del sistema inmunitario contra los microorganismos que se introducen en el cuerpo.

-Estar hospitalizado. El hospital es un lugar en donde también se puede encontrar bacterias. El riesgo es mayor si la persona se conecta a un respirador.

-Haber experimentado una cirugía recientemente, en especial de boca, garganta o cuello.

-Padecer algún trastorno cerebral, demencia o haber tenido un accidente cerebrovascular.

Complicaciones

Una neumonía mal atendida puede ocasionar otros males en el cuerpo del individuo. La dificultad para respirar se torna más grave e incluso puede requerir hospitalización. Si el pus o líquido lleno de leucocitos se acumula en el espacio pleural (espacio entre las membranas que rodean los pulmones y la pared torácica interna) del pulmón se produce un derrame pleural, y si dicho líquido se infecta, debe ser drenado o eliminado mediante una operación. Asimismo las bacterias en los pulmones pueden llegar al torrente sanguíneo e infectar otros órganos, y si el pus se aloja en una cavidad de un pulmón se produce un absceso pulmonar.

No debe olvidarse que la neumonía es una enfermedad que compromete unos órganos vitales; si se complica demasiado, puede llevar a la muerte. Tan solo en 2015 fue la causa del fallecimiento de aproximadamente 922,000 niños.

Tan solo en 2015 fue la causa del fallecimiento de aproximadamente 922,000 niños.

Diagnóstico

La neumonía es relativamente fácil de diagnosticar. Los médicos suelen revisar el historial médico del aquejado y efectuar un examen físico en el que escucha la respiración y revisa las mucosas busca de los signos de la enfermedad. En caso de ser necesario, se realizan pruebas de laboratorio como cultivos de sangre y de esputo, broncoscopia para visualizar las vías aéreas y tomografías computarizadas de tórax.

Tratamiento

Con tratamiento médico, muchos individuos mejoran al cabo de unas 2 semanas. En las neumonías bacterianas, los medicamentos más recetados son antibióticos que se administran en forma de pastillas o, si se hospitaliza al individuo, a través de las venas. Los antibióticos no funcionan para las neumonías víricas ni fúngicas (causadas por hongos). Si hay fiebre se recetan antifebriles, y la tos puede ser aminorada con jarabes. El lavado de manos, la evitación del cigarrillo y la ingesta de abundante líquidos ayudan a aliviar las vías aéreas. Sin duda, la mejor medida de prevención es la vacunación.