Dendroaspis polylepis

Mamba negra es el nombre común que recibe una de las serpientes más peligrosas del mundo. De cuerpo estrecho y muy largo, representa a la más venenosa de todo el continente africano.

Existen dos tipos de mambas que se desarrollan al sur de África: Dendroaspis polylepis o mamba negra y Dendroaspis angusticeps o mamba verde, ambas muy diferentes en apariencia y comportamiento, pero similares en el elevado daño a la salud que pueden ocasionar los componentes de su veneno.

Descripción

La mamba negra no es del color que lleva su nombre, sino que es un bello reptil de piel oscura en tonalidad gris o marrón olivo que se camufla fácilmente en los elementos de su entorno. Mide de dos a tres metros de longitud y mantiene un peso promedio de 1.6 kg, aunque existen excepciones de ejemplares que sobresalen de la mayoría de los individuos con dimensiones de hasta 4.5 m de largo. Posee una piel lisa y plana, conformada por 23 a 25 hileras de escamas.

Algunas características que la distinguen de otras serpientes venenosas, son el interior de su boca en color negro y la cabeza en forma de cajón o sarcófago con una cresta frontal muy pronunciada. En realidad no se percibe como un animal amenazante o muy llamativo comparado con otras serpientes de colores brillantes o de temperamento más agresivo, pero con una mamba hay que tomar precauciones.

El veneno de esta mamba es una poderosa sustancia neurotóxica con altos niveles de dendrotoxina que ataca rápidamente el sistema nervioso central de la víctima en un plazo de 45 minutos. Afortunadamente existen antídotos para evitar una tragedia, pero esto va de la mano con la prontitud de la atención médica que se reciba.

Distribución y hábitat

Abarca varias regiones de África, que va desde la parte subsahariana hasta el noreste de Sudáfrica. Algunos países donde son encontradas son: Botswana, Camerún, Kenia, Namibia, Somalia, Tanzania y Zambia.

Es encontrada en sabanas arboladas o bosques ribereños, con presencia de abundantes colinas rocosas y enormes árboles, pero también puede adaptarse a la sabana seca. Generalmente es vista deslizándose por los suelos la mayor parte del tiempo, pero no es raro observarla sobre altas ramas.

Alimentación

Se alimenta de pequeños mamíferos como ratas, ardillas, ratas damán (Petromus typicus), varios tipos de aves y serpientes de menor tamaño y poca peligrosidad.

Es de hábitos diurnos y se ha observado que cazan por emboscadas o mediante detecciones en el suelo, dirigiéndose a guaridas o nidos. Dependiendo de la presa, algunas veces una sola mordedura es suficiente para asegurar el alimento. La mamba negra muerde y suelta a la presa sin perderla de vista, pues en breves minutos, el veneno hará su trabajo al paralizar el movimiento corporal y provocar la muerte.

Tienen un excelente metabolismo que les permite digerir su alimento entre ocho y diez horas, siempre y cuando se trate de una presa habitual como algún roedor u otra especie de tamaño similar.

Comportamiento

Pese a sus características peligrosas para el hombre, la mamba negra no es una especie agresiva y opta primeramente por huir cuando detecta enemigos a su alrededor, pero cuando ya se encuentra acorralada, no duda en tornarse defensiva, mostrar el interior de su boca y lanzarse a la mordedura letal. Así que se puede decir que solo usa sus mecanismos de defensa cuando siente que su vida corre peligro.

Características de la mamba negra.

Mamba negra – Dendroaspis polylepis

Reproducción

Se reproducen una vez al año a inicios de la primavera y son los machos quienes localizan a las hembras disponibles por medio del olor. Estos pueden enfrentarse entre sí para obtener el derecho de apareamiento, pero no es con lanzamientos de mordeduras como se podría pensar, sino con entrelazados corporales y levantamiento de cabeza y parte del cuerpo para lucir de mayor tamaño.

El verano es la estación preferida para poner sus huevos, cuyo número oscila entre 6 y 17. Las crías miden regularmente de 400 a 600 mm de longitud y a los pocos minutos de abandonar el cascarón, ya producen veneno letal. Crecen hasta dos metros en tan solo un año y se estima una expectativa de vida de 11 años.

Amenazas y conservación

Se mantiene en la clasificación de “Preocupación menor” por parte de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) lo que quiere decir que sus poblaciones se mantienen estables, pero que existen amenazas latentes que podrían ser muy perjudiciales en un futuro.

La expansión de la población humana provoca la destrucción de espacios naturales para la construcción de viviendas, lo que podría poner en mayor contacto a la mamba negra con el humano, quien por temor y desinformación, recurre al exterminio. Hasta la fecha no existen medidas de conservación específica hacia esta especie.

 

 

Fuentes

What’s that Snake?: A Starter’s Guide to Snakes of Southern Africa.

By Johan Marais
Field Guide to Snakes and Other Reptiles of Southern Africa

By William R. Branch
https://en.wikipedia.org/wiki/Black_mamba
http://www.iucnredlist.org/details/177584/0