Características

Es una enfermedad autoinmune, crónica e inflamatoria capaz de dañar cualquier parte del cuerpo como la piel, las articulaciones, los riñones, el hígado, los pulmones, el cerebro, el corazón y los vasos sanguíneos. Ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error los propios órganos y tejidos, en vez de hacerlo solo con los microorganismos del exterior, así que los distintos tejidos del cuerpo se inflaman.

El lupus es una enfermedad difícil de diagnosticar, ya que sus síntomas se confunden a menudo con otros padecimientos. Se producen brotes de cierta duración, y pueden pasar años sin que vuelva a manifestarse. La gravedad de los síntomas varía; se suscitan períodos de agravamiento y remisión. No es contagiosa, y tampoco está relacionada con el cáncer.

Ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error los propios órganos y tejidos.

Existen varios tipos de lupus:

Lupus eritematoso sistémico. Es el más común, pues representa un 70 por ciento de los casos de lupus. Afecta varias partes del cuerpo y se produce cuando los anticuerpos reaccionan contra el tejido conjuntivo sano y ocasionan que se inflame. Desencadena amplia variedad de síntomas.

Lupus eritematoso cutáneo. Afecta la piel y puede presentarse en forma discoide y subaguda. La primera se caracteriza por la aparición de una erupción roja que se torna escamosa y marrón oscuro. La segunda se presenta como lesiones en la piel en áreas expuestas a la luz del sol.

Lupus inducido por medicamentos. Algunos medicamentos, como aquellos prescritos para tratar la hipertensión, la tuberculosis o ciertas anomalías del corazón, pueden provocar síntomas similares a los del lupus eritematoso sistémico, pero desaparecen una vez que los fármacos dejan de administrarse.

Lupus neonatal. Es el tipo más raro, aunque es temporal y no es una forma verdadera de lupus. Aparece en los bebés de mujeres con lupus debido a que sus anticuerpos actúan sobre sus hijos en el vientre.

Síntomas

  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Dolor, rigidez o hinchazón en las articulaciones.
  • Fatiga.
  • Fiebre sin causa aparente.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho.
  • Erupción en forma de alas de mariposa que cubre las mejillas y la zona superior de la nariz.
  • Ojos secos.
  • Lesiones rojizas en la piel, con apariencia escamosa y textura rugosa que aparecen o empeoran al exponerse a la luz solar.
  • Orejas y dedos de manos pies que se vuelven pálidos y fríos debido a la constricción de los vasos sanguíneos.
Tipos de lupus.

Lupus discoide crónico. / Fotografía de Leonard C. Sperling, M.D., COL, MC, USA, Department of Dermatology, Uniformed Services University.

Causas

Reconocer los síntomas de lupus es complicado ya que no hay dos casos iguales, pero sus causas tampoco están del todo claras. Se cree que su desarrollo en una persona es resultado de la combinación de ciertos factores genéticos y ambientales e incluso hormonales. Es posible que existan personas con predisposición genética a padecer la enfermedad, y algunos factores externos funcionen como desencadenantes, por ejemplo:

-Luz solar.

-Medicamentos.

-Infecciones.

-Pubertad.

-Menopausia.

-Estrés.

Se cree que su desarrollo en una persona es resultado de la combinación de ciertos factores genéticos y ambientales e incluso hormonales.

El lupus en una persona implica que su sistema inmunitario no funciona como debería. Normalmente, el sistema protege al cuerpo contra agentes que pueden dañarlo, como bacterias y virus. Sin embargo, los anticuerpos de un enfermo de lupus atacan las células y los tejidos sanos como si fueran microorganismos infecciosos.

Factores de riesgo

-Sexo. Las mujeres son más propensas al lupus, especialmente aquellas que están en edad fértil.

-Edad. La mayor parte de las personas con lupus tienen entre 15 y 40-44 años de edad.

-Etnia. La enfermedad es más común en los asiáticos, hispanos, nativos americanos y afroamericanos.

-Genética. Si en la familia hay o ha habido casos de lupus, aumenta el riesgo de padecerlo.

Complicaciones

Un lupus sin tratar es capaz de ocasionar daño renal grave, insuficiencia renal, anemia, pericarditis, pleuresía, accidente cerebrovascular, inflamación de los vasos sanguíneos, alucinaciones, problemas de memoria y hasta cambios en el comportamiento. La enfermedad hace a las personas más susceptibles de padecer ataques cardíacos, neumonía, cáncer, muerte del tejido óseo y complicaciones del embarazo; en estas últimas se incluyen el aborto involuntario, la preeclampsia y el parto prematuro.

La enfermedad hace a las personas más susceptibles de padecer ataques cardíacos, neumonía, cáncer o muerte del tejido óseo.

Diagnóstico

No existe una sola prueba de laboratorio que funcione para diagnosticar el lupus, puesto que los síntomas son variables entre las personas y pueden confundirse con los de otras enfermedades. Los médicos se basan en el historial médico del individuo y de pruebas como las de sangre, análisis de orina, biopsias de piel, biopsias renales, radiografías de tórax, ecocardiogramas, prueba de anticuerpos antinucleares (ANA) y exámenes físicos para determinar lo que afecta la salud. En general, se necesita más de un tipo de prueba de laboratorio, además de un examen físico y la observación de signos y síntomas para diagnosticar el lupus.

Tratamiento

Dado que es una enfermedad con graves complicaciones, es importante seguir un tratamiento médico que atenúe los síntomas y permita llevar una vida equilibrada. Los médicos suelen recetar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES), corticosteroides, inmunosupresores y hasta aquellos que se usan para tratar la malaria. Por su parte, los enfermos pueden aumentar su alivio si evitan ciertos desencadenantes como la luz del sol, dejan de fumar y realizan todos los puntos recomendados para llevar una vida saludable: ejercicio continuo, una dieta y balanceada y descanso suficiente. Al salir, resulta importante usar protección solar.

El lupus no se cura, pero la combinación estilo de vida saludable + tratamiento médico permite tenerlo bajo control.