¿Qué es el lenguaje?

Lengua y lenguaje son conceptos diferentes. Lengua es el idioma, lenguaje es un sistema de signos estructurados cuya función es comunicar un mensaje a uno o más individuos. Lengua es el español, el inglés o el francés; lenguaje es el de señas, el verbal o el no verbal.

Los seres humanos están facultados para comunicarse por medio de varios tipos de lenguaje. Mediante el verbal o articulado, emiten sonidos que corresponden a letras o palabras, y mediante el lenguaje no verbal se utilizan ademanes mímicos, posturas, imágenes y otros signos no hablados. Un signo es todo aquello que tiene un significado, que hace pensar en algo: por ejemplo, la palabra “árbol” es un signo lingüístico que forma parte de la lengua española y que a través de su lectura o pronunciación hace pensar en dicha planta.

Lengua es el idioma; lenguaje es un sistema de signos estructurados cuya función es comunicar un mensaje a uno o más individuos.

El lenguaje humano es hasta el momento único en el reino Animalia. Algunas especies de loros y primates pueden repetir los sonidos de una lengua y muchos son capaces de reconocer aspectos del lenguaje humano y hasta de comprenderlo, sin embargo, solo Homo sapiens puede hablar. Desde el punto de vista biológico, la capacidad de desarrollar lenguajes está relacionada con la estructura cerebral, gracias al sistema nervioso.

¿Cómo el hombre adquirió la capacidad para el lenguaje?

Existen algunas conjeturas. En tiempos prehistóricos, a través del desarrollo evolutivo los ancestros del hombre adquirían tamaños más grandes, cerebros de mayor tamaño y capacidades más avanzadas.

Lo más seguro es que el lenguaje se haya desarrollado durante el transcurso de la historia evolutiva, como necesidad ante las nuevas adaptaciones que adquirían los ancestros del hombre. Al respecto, pudo ser Homo ergaster el primer homínido en vocalizar, pero hasta el momento no se ha llegado a comprobar completamente.

Noam Chomsky, reputado filósofo y lingüista, sugiere que el lenguaje apareció como consecuencia de una mutación genética aleatoria, y dispuso en el cerebro alguna estructura que posibilitó el desarrollo del lenguaje hablado.

El cerebro y el lenguaje

El desarrollo del lenguaje en el ser humano es temprano. Los infantes pueden entender palabras y comprender algunas frases simples aun antes de comenzar a hablar.

En la corteza cerebral existen dos áreas vinculadas con el lenguaje:

Área de Broca. Situada en el lóbulo frontal del cerebro, controla la producción y la coordinación del lenguaje, pero sobre todo en el lenguaje hablado. Las neuronas de esta área envían señales a las zonas motoras de la lengua, la laringe y la boca en general, por lo que así los músculos pertinentes se mueven y se producen los sonidos.

Área de Wernicke. Interviene en la comprensión del lenguaje oral. Procesa el significado de las palabras, la selección de estas en las oraciones y el entendimiento de juegos de construcciones lingüísticas, como los chistes.

Ambas áreas se complementan. Por ejemplo, cuando tu intención es decir una frase, lo que haces es “seleccionar” una palabra o término de tu léxico mental, como si fuera tu diccionario, activando así tu área de Wernicke. Después, claro, debes pronunciar la palabra, entonces la información de cómo hacerlo se envía al área de Broca, la cual establece qué estructuras y músculos deben moverse para hablar. Momentos después manda las instrucciones. Los músculos de la laringe juntan las cuerdas vocales, el flujo de aire se restringe y las cuerdas vocales vibran, produciendo un sonido. ¿Suena sencillo, no? La verdad es que todo esto es un proceso complejo y ocurre antes de que te des cuenta de que lo analizaste.

Estudios revelan que que aprender un segundo idioma puede retardar el envejecimiento prematuro.

Las distintas lenguas del mundo

Existen muchísimos idiomas alrededor del planeta, algunos relacionados entre sí y otros que parecen no tener conexión con otros. Por lo regular, los individuos se desarrollan en el seno de una lengua materna, aquella que aprenden desde pequeños y mediante la cual se comunican a lo largo de su vida. Sin embargo, muchas personas aprenden más de un segundo idioma y se les denomina políglotas.

Un estudio del Doctor Thomas Back, del Centre for Cognitive Ageing and Cognitive Epidemiology, menciona que aprender un segundo idioma puede retardar el envejecimiento prematuro, ya que esto puede mejorar las habilidades cognitivas.  ¿Interesante, no es cierto?