Lactuca sativa

El único miembro del género Lactuca que se cultiva comercialmente es esta especie de lechuga, presente en una infinidad de platos del mundo. Es una planta con muchísimas variedades, desde aquellas con hojas rizadas hasta las que son más semejantes a una col. Los antiguos egipcios la consagraban al dios de la fertilidad, y la consideraban un potente afrodisíaco.

La palabra Lactuca se deriva del latín lac, que significa “leche”, y apunta a la savia lechosa llamada lactucarium, que se halla en muchas especies de lechugas, incluidas las salvajes. La concentración de lactarium en esta lechuga es baja en comparación con las especies salvajes.

Orden: Asterales
Familia: Asteraceae
Género: Lactuca

Descripción

La planta de la lechuga es una especie anual, es decir, con un ciclo biológico que se completa en 1 año. Generalmente mide de 15 a 30 centímetros de altura y un ancho similar. Las hojas son suculentas (almacenan agua); pueden ser sueltas o estar dispuestas de forma muy junta (lechugas redondas), y mostrar colores que van desde el verde pálido hasta el morado intenso. Las lechugas redondas suelen ser divididas en verdes, rizadas y de tallo. Estas últimas no tienen un cogollo central, es decir, una parte interna apretada.

Lactuca sativa, a veces llamada lechuga de huerto, produce flores muy discretas que crecen en inflorescencias. Cada flor cuenta con un vilano o papus, una estructura conformada por pelillos simples o plumosos, y 5 pétalos. Los frutos, de apenas 3 o 4 milímetros de longitud, alojan una semilla de colores diversos, de acuerdo con la variedad.

Características de la lechuga.

Tipos de lechuga.

Distribución

Esta especie de lechuga no crece de forma silvestre, sino que es producto del cultivo. Hoy en día se cree que Lactuca sativa se originó a partir de Lactuca serriola, una especie silvestre que miles de años atrás era usada como hierba medicinal y que no tiene usos ornamentales ni culinarios. Es posible que en el Antiguo Egipto se cultivara primero para aprovechar el aceite de las semillas, y que después, por cultivo selectivo, se desarrollara la lechuga con hojas comestibles. En síntesis, esta lechuga fue domesticada en Egipto hacia el año 4500 a. C., pero fueron los griegos y los romanos quienes popularizaron su uso en la cocina. Un hecho interesante es que en la antigüedad, la única lechuga conocida era la romana o de Cos, y durante el transcurso de los siglos se desarrollaron otras variedades. Fue introducida en América en el siglo XVII y se naturalizó en muchos países fuera de Europa y África.

La distribución natural de la lechuga en el Viejo Mundo comprende desde la región mediterránea hasta Siberia, pero hoy en día se cultiva en muchas partes del mundo. Se le considera nativa de las zonas templadas de Europa, Asia y Norteamérica. Algunos de los mayores productores de lechuga del mundo son China, India, Estados Unidos, Irán, Italia, España, México, Turquía, Japón y Alemania.

Reproducción y variedades

Existen más de 1,100 variedades de lechuga.

Se cultiva a partir de semillas, que se caracterizan por mantenerse frescas durante poco tiempo. Esto se realiza en muchos lugares en el período de marzo a junio o de agosto a septiembre. Requiere un suelo fértil y bien drenado y humedad constante. Algunas veces se planta primero en macetas, pero es más común sembrar directamente en el suelo.

La planta florece generalmente de julio a agosto. Son flores hermafroditas, con órganos sexuales masculinos y femeninos a la vez, que son polinizadas por moscas. Tienden a abrirse al mismo tiempo, particularmente por la mañana, y poco después el estilo emerge a través de la antera (parte superior del estambre) y entonces es polinizado. La lechuga puede autopolinizarse.

Existen más de 1,100 variedades de lechuga, de las que la romana o de Cos, la Beluga, la Francesa y la Batavia, destacan en el mercado. La lechuga de Cos se llama así por el nombre de la isla griega donde los romanos la descubrieron; el nombre de “lechuga romana” le fue dado por los franceses precisamente cuando los romanos la llevaron a este país.

Información sobre la lechuga.

Ensalada con lechuga.

Usos

Aunque los antiguos egipcios le atribuyeron propiedades afrodisíacas, para los romanos la lechuga era una planta capaz de causar somnolencia. En efecto, el lactocarium de la planta es narcótico y antiespasmódico y posee propiedades sedantes. Se ha consumido para tratar el insomnio, la ansiedad, la hiperactividad en los niños y hasta dolores reumáticos. Sin embargo, no se recomienda consumir la savia sin supervisión médica, porque una sobredosis tiene efectos perjudiciales para la salud.

Es una buena fuente de vitamina K, vitamina A, folato, potasio, hierro, calcio y fósforo.

La lechuga tiene una ventaja: solo se le puede comprar fresca. Tiene muchos usos en la cocina, y es un ingrediente común en varios tipos de ensaladas, pero también se consume sola como acompañamiento, en sopas y envolviendo otros alimentos. Tiene muy pocas calorías, y en cambio es una buena fuente de vitamina K, vitamina A, folato, potasio, hierro, calcio y fósforo. Posee una textura crujiente y un sabor ligeramente dulce o un poco amargo, según la variedad.

Amenazas y conservación

La lechuga no se considera en peligro o especialmente amenazada, pero sí es afectada por algunas enfermedades y plagas como resultado del ataque de organismos como Pseudomonas marginalis, Erwinia carotovora, Pseudomonas cichorii, Septoria lactucae, Stemphylium botryosum y Rotylenchus robustus.