Características de la sangre

¿Te has puesto a pensar qué es en realidad la sangre? Este líquido por todos conocido es uno de los fluidos corporales más importantes, pues su pérdida supone un peligro de muerte para quien la padece.

La sangre es un líquido de color rojo que puede ser más oscuro cuando su hemoglobina, una proteína de color rojo que determina el color, carece de oxígeno, o más brillante si está oxigenada. Circula a través de todo el cuerpo mediante los vasos sanguíneos hasta llegar a todas las células del cuerpo.

Una persona adulta tiene un aproximado de 5 litros de sangre en el cuerpo.

Tiene múltiples funciones, y como puedes haberte dado cuenta, casi no hay parte del cuerpo que tras sufrir una herida abierta no expulse alguna cantidad de sangre. Una persona adulta tiene aproximadamente 5 litros, cantidad que varía, así como la composición, según la edad, el sexo, el estado de salud, etcétera.

Los expertos han identificado varios tipos de sangre en los seres humanos. Esto quiere decir que no todos los individuos tienen el mismo, y que entre cada tipo existen compatibilidades e incompatibilidades. Un tipo de sangre es llamado también “grupo sanguíneo”, es hereditario y determinado por unas proteínas halladas en los glóbulos rojos, llamadas antígenos.

Composición de la sangre

En total, la sangre se compone de sustancias disueltas como glucosa, minerales, enzimas y desechos, que pueden estar disueltas en el plasma. Pero en general, la sangre se separa en tres componentes básicos:

Plasma. Constituye un 54-54.3 por ciento del total de la sangre. Se trata de un líquido de tono amarillento compuesto a su vez por un 46 por ciento de células suspendidas. Transporta hormonas, anticuerpo, nutrientes y sustancias de desecho hacia los tejidos del cuerpo.

-Glóbulos blancos y plaquetas. Forman parte del sistema inmunitario, pues protegen al organismo contra agentes que causan enfermedades. Los glóbulos blancos o leucocitos son células que activan respuestas alérgicas, eliminan cuerpos extraños y combaten las infecciones; pueden pasar al sistema linfático.

Las plaquetas son fragmentos de células que viven unos 8-12 días y que cumplen un papel importante en la coagulación. Si un vaso sanguíneo se lesiona, las plaquetas se reúnen y se adhieren al tejido para tapar el orificio. ¿Cómo? Liberan unas sustancias químicas que activan la formación de unos hilos de la proteína llamada fibrina, por lo que posteriormente las fibras forman un tapón llamado coágulo.

-Glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos. Son las células con forma de disco que permanecen en la sangre; absorben y transportan oxígeno. Contienen la hemoglobina, proteína que absorbe oxígeno en los pulmones y que confiere el característico color rojo a los eritrocitos. Después de transportar el oxígeno, recogen el dióxido de carbono y lo desechan de los tejidos.

Un mililitro de sangre alberga hasta 5,000 millones de glóbulos rojos.

Funciones de la sangre

La tarea principal de la sangre es transportar oxígeno y nutrientes a las células y recoger los desechos del cuerpo para llevarlos hacia los riñones y el hígado, mediante los cuales se expulsan. Sin embargo, el dióxido de carbono se expulsa por los pulmones.

Este fluido supone el medio de transporte por excelencia del organismo humano, y gracias a su presencia las personas mantienen su salud, pues sin ella los desechos no podrían salir del cuerpo y este quedar “purificado”. Asimismo, la sangre es la vía de transporte de hormonas, células y anticuerpos que combaten las infecciones e impiden que el individuo enferme.

Grupos sanguíneos y transfusiones de sangre

Algunas enfermedades, padecimientos y heridas que sufren los seres humanos pueden ser tan graves que se requieren transfusiones sanguíneas (la transferencia de sangre de un individuo sano a otro que lo necesita para sobrevivir). Pero, dado que no todos tienen el mismo tipo de sangre, es imprescindible tomar en cuenta la compatibilidad entre los grupos sanguíneos para evitar problemas graves y la muerte. De acuerdo con el Sistema ABO, los grupos sanguíneos son el A, el B, el AB y el O, de los cuales A, B y O son los más conocidos.

Así, la sangre que pertenece al grupo A posee antígenos A y anticuerpos Anti-B que lo hacen compatible con el grupo AB; puede donar sangre a personas de tipo A y AB y recibirla de los grupos A y O. La sangre del grupo B posee antígenos B y anticuerpos Anti-A que determinan su compatibilidad con el grupo sanguíneo AB; por lo que una persona del grupo B puede donar a individuos de los grupos AB y B, pero solo debe recibir de personas con sangre tipo O y B. Las personas de sangre tipo O no tienen antígenos A o B pero sí anticuerpos Anti-A y Anti-B, por lo que pueden donar sangre a los 3 grupos sanguíneos (A, B y AB) pero solo las personas con sangre O deben donarle. Por su parte, las personas con sangre del grupo AB tienen antígenos A y B pero no contienen anticuerpos A o B, así que pueden recibir el fluido de personas con cualquier tipo de sangre pero únicamente deben donar a quienes comparten su mismo grupo sanguíneo.