Índice de Masa Corporal (IMC)

El Índice de Masa Corporal (IMC) es un cálculo que se realiza para conocer nuestro estado de salud de manera muy general, tomando en cuenta nuestra sexo, edad, altura y peso corporal. El resultado nos indicará si nos estamos manteniendo en un estado saludable o si debemos perder peso o incrementarlo.

No existe una cifra exacta para determinar un IMC ideal; por lo tanto, se utilizan rangos numéricos que nos indican si vamos por buen camino o si requerimos modificar nuestros hábitos de vida. Cabe mencionar que un buen resultado de IMC no significa que estemos completamente sanos. Es decir, sí existe menos probabilidad de que desarrollemos enfermedades, pero no debemos descartar la revisión médica constante y nuestros estudios regulares (presión arterial, colesterol, papanicolau, ecografías, etc.) y la continuidad de los buenos hábitos alimenticios.

La Universidad de Harvard reveló un dato que debe importarnos: un IMC normal no descarta la posibilidad de tener un colesterol alto, una presión arterial anormal o elevado azúcar en la sangre. Alrededor de un tercio de las personas con IMC dentro de lo normal, contaban con un perfil cardiometabólico insalubre.

Un buen resultado de IMC no significa que estemos completamente sanos.

Algunos expertos en salud han cuestionado la efectividad del IMC; pues existen personas, especialmente atletas, que probablemente tengan un IMC demasiado elevado para su altura y edad, pero que en realidad se mantienen saludables gracias a las revisiones médicas continuas y al régimen de alimentación controlada. Estos son casos muy específicos que si bien, pueden alterar un poco la credibilidad del IMC, las instituciones de salud alrededor del mundo la ha adoptado como un buen indicador general de la condición de un paciente, y que hasta el día de hoy ha funcionado para dar seguimiento a historiales clínicos en cada individuo.

El IMC es importante porque con base a ello podemos tener posibilidades de una vida más larga y más saludable. Los índices bajos pueden ser señal de alguna enfermedad que no ha sido detectada, o bien, de una ingesta insuficiente de nutrientes para determinada edad y estilo de vida.

Alimentación sana y actividad física.

Por el contrario, los índices elevados reflejan mayores riesgos de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, problemas óseos y articulares, además de diversos tipos de cáncer como el de mama, colon y endometrio.

En breves palabras el IMC podría considerarse un primer paso para prestar atención a nuestra salud o mantenerla sin descuidarla.

Para calcular el IMC requerimos saber nuestra estatura y nuestro peso. Con estos datos podemos aplicar la fórmula de Peso (en kilos) entre la estatura al cuadrado (en metros).

Vamos a suponer que la persona a analizar es una mujer adulta que mide 1.59 m de altura y pesa 51 kilos.

1. Multiplicamos la estatura por la estatura.

Por ejemplo: 1.59 x 1.59 = 2.52 m2.

2. Se divide nuestro peso en kilos, entre el resultado del paso 1.

Ejemplo: 51 / 2.52 = 20.2

El IMC de esa mujer es de 20.2, lo que nos indica que está en el rango de lo normal. ¿Cómo sabemos que es normal?

Rangos numéricos en el IMC.

Cómo mantener una buena salud.

No son los mismos rangos numéricos para los niños que para los adolescentes y los adultos.

Comencemos con un ejemplo de niños y niñas de 5 años de edad.

Los niños de 5 años de edad deben tener un IMC entre 17 y 20, con una normalidad de 18.3

Las niñas de la misma edad deben mantenerse entre 16 y 20, on una normalidad de 18.2

En adolescentes mujeres de 15 años, el IMC normal es de 20.2. Igual o menos de 15.9 es bajo peso e igual o más de 23.5 es sobrepeso.

En adolescentes hombres de la misma edad, el IMC normal es de 19.8. Igual o menos de 16.0 es bajo peso e igual o más de 22.7 es sobrepeso.

Estos números se van modificando conforme la persona tiene más edad, estatura y peso.

En los adultos, como fue nuestro ejemplo, el IMC se registra de la siguiente manera:

Igual o menor a 18.4 = Bajo peso. Se recomienda revisión médica para descartar enfermedades o una mayor ingesta de alimentos para aumentar de peso.

Entre 18.5 y 24.9: se considera normal.

Entre 25 y 29.9 = Sobrepeso: se recomienda perder algunos kilos de peso y realizar mayor actividad física.

Más de 30 = Obesidad: se sugiere visitar a un especialista en nutrición para que elabore dietas específicas y programas de pérdidas de peso adecuadas a su condición de salud.

Si el IMC está entre 35 y 39.9 tanto en hombres como para mujeres, estamos hablando de un grado de obesidad tipo 2. Si el número es igual a 40 o incluso mayor, se trata de un grado alarmante de obesidad, conocido como obesidad mórbida

¿Qué es la obesidad mórbida?

Recomendaciones para cuidar la salud.

Es importante que cuidemos nuestras acumulaciones de grasa corporal. En el caso de los hombres, si la cintura mide más de 90 cm, y en las mujeres más de 80 cm, es necesario acudir a un médico para iniciar un tratamiento de pérdida de peso.

No se recomienda recurrir a tratamientos no autorizados por un profesional ni ingerir productos sin una supervisión médica. Sean cápsulas, bálsamos, cremas, fajas reductoras, licuados, etc. Incluso, algunos aparatos de ejercicio que vemos en televisión podrían causar daños irreversibles al cuerpo, ya sea por una mala posición o por el uso incorrecto del producto. Siempre acudamos con gente especializada para mayor seguridad.

No usar productos para perder peso.

Tampoco es correcto crearnos una dieta por nuestra cuenta. Si un día despertamos con ganas de cuidarnos y decidimos comer ensaladas de ahora en adelante, cuando días atrás teníamos una dieta hipercalórica, lo estamos haciendo mal. El cuerpo también necesita su tiempo para aceptar una dieta nueva y muy diferente a lo que ya estaba acostumbrado. Ningún cambio debe hacerse abruptamente, pues una descompensación nutricional podría ser peligrosa.

La pérdida de peso sana recomendada es de medio kilo a un kilo por semana. Liberarnos de más kilos durante ese tiempo puede alterar las funciones del cuerpo y repercutir de forma negativa y contraproducente.

Ningún alimento o producto contiene todos los nutrientes que necesitamos para vivir de manera sana, así que debemos consumir alimentos de todos los grupos que forman parte de la pirámide alimenticia. Las grasas no deben quedar fuera de la dieta, siempre y cuando provengan de fuentes naturales, como el aguacate y el aceite de oliva.

La actividad física es un punto indispensable. No necesariamente se debe acudir a un gimnasio para levantar pesas o realizar rutinas supervisadas, aunque es una excelente opción. Salir a trotar, a correr, a manejar bicicleta, saltar la cuerda o incluso caminar para aquellas personas con ciertos problemas de salud, tiene un valor importante. Mientras tengamos la posibilidad, cualquier movimiento corporal bien ejecutado va a ayudarnos a mantenernos estables. Los niños, jóvenes y adultos sanos, deben mantenerse siempre activos para evitar enfermedades futuras, especialmente cuando sean adultos mayores.

 

Fuentes

https://www.diabetes.co.uk/bmi/why-is-bmi-important.html

www.health.harvard.edu/blog/how-useful-is-the-body-mass-index-bmi-201603309339

www.hsph.harvard.edu/obesity-prevention-source/obesity-definition/obesity-definition-full-story/

http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/calculaimc

https://en.wikipedia.org/wiki/Body_mass_index#History