De la naturaleza hasta la ciencia

El término “Biología” es relativamente reciente, su uso se remonta al siglo XVIII. Esto no implica que la ciencia haya tenido un inicio tardío. Como la mayoría de las demás ciencias, la Biología se ha desarrollado durante el transcurso de varios cientos y miles de años, y su concepción y entendimiento han sido modificados a medida que el ser humano ha realizado descubrimientos.

Es probable que los seres humanos de la Antigüedad hayan aprendido a usar los elementos naturales (plantas, partes animales, minerales, etcétera) a su alcance para su provecho, lo que les permitió darse cuenta de ciertos patrones que regulan la vida de plantas, animales y ellos mismos, como los hábitos alimenticios, los requerimientos de hábitat y otros. La agricultura y la crianza de animales de carga y consumo reforzaron la comprensión de la naturaleza.

La Biología se ha desarrollado durante muchos años, y su concepción y entendimiento han sido modificados a medida que el ser humano ha realizado descubrimientos.

En China, Egipto, Mesopotamia e India se desarrolló el estudio de la historia natural en el marco de la curación de padecimientos físicos, esto es, algunas personas ya sabían cómo hacer algunas curaciones y aliviar síntomas de enfermedades, especialmente los médicos y los embalsamadores. En China, India y regiones de Medio Oriente se conocían algunas plantas medicinales y en Egipto y Babilonia ya reconocían partes del cuerpo, hecho que sentó las bases de la Anatomía.

No es raro entonces que los médicos antiguos hayan sido los primeros en estudiar a fondo la vida. Hasta el momento, el médico griego Hipócrates es considerado el primer hombre en investigar las causas naturales de la enfermedad y en explicar su relación con el desequilibrio de los 4 humores del cuerpo: sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema.

Entre todos los griegos, Aristóteles fue quien ejerció una influencia que duró varios siglos. Si bien es mejor conocido en su faceta como filósofo, realizó trabajos sobre zoología y botánica, de los que destaca su obra Historia de los Animales, describió más de 500 especies de animales e impulsó la teoría de la generación espontánea. Años después, Teofrasto, otro griego, escribió Historia de las plantas, una obra sobre botánica que constituyó un referente sobre el tema hasta la Edad Media.

El Medio Oriente no se quedaba atrás. Uno de sus personajes más notables llevó el nombre de al-Jahiz, quien escribió importantes obras sobre botánica y zoología. De ellas destaca Kitab al-Hayawan (Libro de animales) donde describe más de 300 animales y esboza observaciones sobre el proceso de evolución. Del árabe proviene la palabra “alquimia”, una práctica precursora de varias ciencias que usó elementos de la naturaleza y que tuvo muchos adeptos hasta hace un par de siglos.

En ese entonces no podía hablarse de un campo sólido, es decir, no existía la Biología como tal. Los estudiosos a menudo cultivaban varias ramas del saber al mismo tiempo o se enfocaban en una sola. La época medieval no se caracterizó por un amplio desarrollo de la historia natural, pero personas como los monjes y los herbolarios tenían conocimientos importantes acerca de las plantas y los animales.

Durante el Renacimiento, las ciencias vieron la luz y con ello la fundación de las universidades como centros de enseñanza y aprendizaje. Muchos eruditos europeos adquirieron relevancia con sus descubrimientos, estudios e inventos. Las ideas de los antiguos griegos fueron puestas en duda y comenzó una era de exploración y observación directa. Leonardo da Vinci hizo estudios sobre anatomía y Andrés Vesalio publicó un completo tratado sobre el mismo tema, haciendo hincapié en la observación y experiencia y desechando la filosofía y religión para abordar su objeto de estudio.

El microscopio constituyó uno de los avances más importantes de la ciencia, ya que permitió el descubrimiento de organismos imposibles de ver a simple vista.

Biología contemporánea

A partir del siglo XVII los estudiosos empezaron a sistematizar su saber e implementar procesos estructurados para describir lo que observaban, y las disciplinas científicas se diversificaron. La gran aportación llegó de la mano de Carlos Linneo, creador de un sistema para clasificar a los seres vivos y que aún hoy sigue vigente. Para el siglo XVIII los naturalistas, nombre con el que se conocía a los estudiosos de historia natural, rechazaron categóricamente las ideas sobrenaturales sobre los procesos de los seres vivos.

Los inicios de la biología

Portada de Bibliotheca botanica de Carlos Linneo, 1736.

Sin duda alguna, la invención del microscopio constituyó uno de los avances más importantes de la ciencia, ya que permitió el descubrimiento de organismos imposibles de ver a simple vista, el entendimiento de las enfermedades y hasta el origen de la vida. Los viajes de exploración tuvieron gran auge, ya que los naturalistas se dieron cuenta de que existían seres vivos interesantes más allá de Europa.

Carlos Linneo no inventó la palabra biología, pero usó la palabra “biológicamente” en su obra Bibliotheca botanica. “Biologie” fue usada en una traducción alemana de una de sus obras. Se cree que la palabra fue usada por primera vez en 1799 por Thomas Beddoes para referirse a la ciencia que estudia la vida y durante los años siguientes su uso se extendió.

El siglo XX fue favorecido con el desarrollo de la tecnología y pudo enfocarse en la experimentación con mayor facilidad. En este siglo se hicieron relevantes descubrimientos en materia de genética y microbiología, y la Ecología se elevó como una ciencia de importancia trascendental para la conservación de la naturaleza.

Hoy la Biología es una ciencia ampliamente estudiada alrededor del mundo y considerada básica en el aprendizaje de los individuos en etapa escolar. Aún mejor, numerosas personas se decantan por su estudio, por lo que las investigaciones y descubrimientos están lejos de concluirse.