Características

Los ojos lagriman, la nariz moquea, el cuerpo duele y se tiene la sensación de que la cabeza está a punto de estallar…

Sí, los síntomas de la gripe son ampliamente reconocidos entre la población del mundo, ya que cada año se presentan millones de casos. Tan solo en el hemisferio norte, las epidemias de influenza que suceden en otoño e invierno afectan a entre el 5 y el 15 por ciento de la población.

La gripe o gripa es una enfermedad infecciosa y muy contagiosa producida por el virus de la influenza, que afecta el sistema respiratorio. Generalmente comienza a manifestarse en la nariz y garganta, y poco después sus síntomas abarcan algunas otras partes del cuerpo. Para muchas personas es una enfermedad pasajera que produce molestias moderadas, pero en algunas ocasiones ha causado la muerte y hasta graves pandemias, como la que asoló gran parte del mundo entre 1918 y 1920 y que es conocida como gripe española.

En algunas ocasiones ha causado la muerte y hasta graves pandemias.

Síntomas

  • Fiebre mayor de 38 ºC. En muchas ocasiones este es el primer síntoma.
  • Congestión o secreción nasal.
  • Dolor de garganta.
  • Dolor de músculos o articulaciones, generalmente en espalda, brazos y piernas.
  • Tos.
  • Escalofríos.
  • Sudoración.
  • Sensación de debilidad o fatiga.
  • Estornudos.
  • A veces: mareos, vómitos, enrojecimiento del rostro y hasta diarrea.

Es común que el resfriado común se confunda con la gripe, y viceversa. Para diferenciar las enfermedades, hay que preguntarse: ¿se siente agotamiento o debilidad extremos? ¿Se padece fuerte dolor de cabeza? ¿Se desarrolla fiebre alta? Si la respuesta a estas 3 preguntas es NO, es posible que se trate de un resfriado, pues los síntomas de la gripe son más intensos.

Factores de riesgo

-Ser un niño o adulto mayor. La enfermedad se desarrolla con facilidad en niños menores de 2 años y mayores de 65.

-Estar embarazada.

-Tener un sistema inmunitario débil.

-Padecer una enfermedad crónica, especialmente asma, diabetes o un padecimiento de los riñones o el corazón.

-Ser obeso. Las personas con un Índice de Masa Corporal mayor de 40 son más vulnerables.

-Vivir o trabajar en un hogar de ancianos u otro centro de atención para personas mayores o niños.

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Virus de la gripe. / Fotografía de Cynthia Goldsmith.

Causas

Existen varios tipos de virus que causan la gripe. Los expertos los dividen en 3 grandes grupos: A, B y C; el primero se subdivide en 2 subtipos: (H3N2) y (H1N1), el segundo se subdivide en líneas y cepas, y el tercero causa enfermedades respiratorias leves que no evolucionan a epidemias. Los virus del tipo A son los más peligrosos pues se propagan fácilmente, y pueden pasar de animales a seres humanos. Además existen otros tipos.

La gripe se contagia cuando una persona inhala las minúsculas gotitas de saliva o moco que viajan a través del aire, despedidas cuando la persona infectada tose, estornuda o habla. Asimismo, si los virus salen despedidos y se posan en una superficie, pueden llegar a los ojos, nariz y boca de otra persona cuando esta la toca.

Los síntomas generalmente aparecen al cabo de 2 o 3 días después de la exposición al virus, pero puede extenderse hasta el séptimo día. El hecho peligroso es que una persona ya infectada puede contagiar a otras antes de saber que está enfermo o 1 día antes de que desarrolle los síntomas y hasta 5-7 días después de tener la enfermedad.

Las complicaciones más graves son la neumonía, bronquitis, encefalitis y meningitis, además de insuficiencia respiratoria.

Complicaciones

A veces, la gripe deviene en otras afecciones. Son las complicaciones de una enfermedad que con tratamiento adecuado desaparece en menos de 2 semanas. Las más leves son infecciones de oído o sinusitis, en caso de que el virus alcance el oído o los senos paranasales y los inflame. También puede empeorar las enfermedades crónicas como el asma. En este caso, la tos es capaz de causar ataques.

Las complicaciones más graves de la gripe son enfermedades como la neumonía, la bronquitis, la encefalitis y la meningitis, además de insuficiencia respiratoria. Estos padecimientos pueden ser mortales por sí mismos, por lo cual se concluye que una gripe mal tratada o sin tratamiento alguno puede producir la muerte en algunos casos.

Diagnóstico

Las personas con enfermedades crónicas tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones, así que son quienes suelen requerir acudir al médico. Es relativamente fácil reconocer una gripe; los médicos hacen un examen físico mediante el cual revisan la garganta, los ojos y la nariz y realizan preguntas sobre los síntomas. Normalmente no se necesita hacer pruebas de laboratorio para detectar la enfermedad.

Tratamiento

Muchas personas no reciben tratamiento médico alguno para aliviar los síntomas de la gripe, o bien, recurren a medicamentos que se venden sin receta como jarabes para la tos y pastillas para bajar la fiebre y aliviar los estornudos. Los médicos recetan estos medicamentos, pero para las personas con riesgo de desarrollar complicaciones pueden prescribir antivirales para impedir que los virus sigan aumentando en el cuerpo. El tratamiento incluye reposo  e ingesta de abundantes líquidos y no requiere antibióticos, ya que estos solo son útiles para las infecciones por bacterias. Se recomienda evitar beber alcohol y fumar, así como tomar aspirinas. La mayoría de las personas se recuperan en 1 o 2 semanas.

Resulta difícil evitar un contagio de gripe, pero una vacuna puede evitarlo. También es útil utilizar una máscara si se está enfermo o hay alguien enfermo en la casa o el lugar de trabajo, usar gel antibacterial con frecuencia, evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca y toser en pañuelos que deben desecharse en el bote de basura inmediatamente después de usarlos.