Gacela de Thomson

Eudorcas thomsonii

Información y características

Se trata de un antílope africano. La gacela lleva este nombre por el explorador Joseph Thomson, y a menudo se le suele llamar “tommie”. Es una de las gacelas más conocidas y algunos la consideran una subespecie de la gacela de frente roja. Anteriormente se le consideró dentro del género Gazella y del subgénero Eudorcas, pero este último fue convertido en género y en la actualidad la especie es miembro del orden Artiodactyla, de la subfamilia Antilopinae y del género Eudorcas.

Descripción de la gacela de Thomson

Es una pequeña especie de gacela que pesa de 15 a 35 kilogramos, siendo el macho más grande y pesado que la hembra. El rango de longitud corporal es de 80 a 120 centímetros y la altura hasta los hombros es de 55 a 82 centímetros.

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Posee blanco vientre y pelaje marrón rojizo en el resto del cuerpo con franjas negras a los costados. Tiene una cola corta de pelo negro. El rostro es marrón y una franja blanca rodea los ojos y baja por la nariz, mientras franjas negras se extienden a los costados y en el centro.

Macho y hembra son poseedores de una larga cornamenta anillada.

Información sobre gacela de Thomson

Gacela de Thomson-Eudorcas thomsonii

Distribución y hábitat de la gacela de Thomson

La distribución de la gacela de Thomson se limita al este de África en Kenia, Tanzania y el sur de Sudán. Habita pastizales secos y de hierba baja, las sabanas de acacia y las praderas pastoreadas. Está muy bien adaptada al clima árido y es capaz de soportar más tiempo que otros animales en los pastizales más secos.

Comportamiento de la gacela de Thomson

Es un animal social y territorial. Se asocia con sus semejantes formando grupos de 5 a 60 individuos, pero ocasionalmente se reúnen en grupos temporales que incluyen a más de 100 gacelas. El macho defiende territorios pequeños en época de reproducción aunque fuera de ella forma manadas de “solteros”. Si algún macho quiere entrar a sus dominios, las tommies perciben peligro y saltan repetidas veces con las patas rígidas, la espalda curvada y el aterrizaje en 4 patas. Esta reacción, denominada stotting o pronking en inglés, también se efectúa ante un depredador.

Durante la estación lluviosa los adultos pasan buena parte del tiempo pastando tranquilamente.

Alimentación de la gacela de Thomson

La dieta herbívora de esta especie de gacela contiene pastos cortos, ramas, semillas y hojas de los árboles. Sus especies de pasto favoritas son Themeda, Cynodon y Harpachne. De las semillas y follaje, prefiere las de Acacia, Balanites, Boscia, Sida y Solanum.

Reproducción de la gacela de Thomson

La gacela de Thomson es polígama y se aparea 2 veces al año. Como los machos defienden pequeños territorios, intentan aparearse con todas las hembras de esas zonas, que son regularmente áreas con abundancia de pasto.

En la época reproductiva los machos marcan zonas con estiércol y secreciones de las glándulas preorbitales, para así llamar la atención de las hembras. Ocasionalmente luchan entre sí por los favores femeninos. Cuando un macho encuentra a una hembra la sigue y huele su orina para saber si ella está en celo. Si la respuesta es positiva, la sigue y se aparea con ella.

Después de un período de gestación de 5 a 6 meses, nace una pequeña gacela en cualquier época del año, que pesa entre 2 y 3 kilogramos. La cría permanece 6 horas junto a su madre, pero después se queda entre la hierba y la madre acude cada cierto tiempo a amamantarlo.

Información sobre gacela de Thomson

Grupo de gacelas de Thomson pastando

Amenazas de la gacela de Thomson

La gacela de Thomson es presa recurrente de leones (Panthera leo), hienas moteadas (Crocuta crocuta), guepardos (Acinocyx jubatus),  leopardos (Panthera pardus), chacales dorados (Canis aureus), entre otros depredadores.

La pequeña zona de distribución, aunada a la caza y a la invasión de su hábitat, influye para que la especie se encuentre en estatus “Casi Amenazado” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Desde la década de 1970 las poblaciones han disminuido y los impactos del turismo, así como la urbanización, provocaron que el fenómeno se acelerara.