Phaseolus vulgaris

¿Quién no ha comido frijoles alguna vez? Estas semillas son parte de la dieta humana desde hace miles de años y, pese a su origen americano, actualmente las plantas de frijol se cultivan en todo el mundo.

Carl von Linné describió a la especie en el siglo XVIII, y supuso que su origen estaba en Asia.

Descripción

Esta planta es una hierba anual, lo que significa que completa su ciclo biológico en el período de 1 año. Tiene muchas variedades, por lo que sus características son ligeramente diferentes entre sí. Algunas son pequeñas con sus 20 a 60 centímetros de altura, pero otras llegan a crecer y extenderse hasta alcanzar 2 o 3 metros de longitud. Si se le deja a sus anchas, trepa por estructuras a la manera de las vides. Tienen una raíz primaria con varias raicillas a los lados.

Orden: Fabales
Familia: Fabaceae
Género: Phaseolus

Sus hojas crecen de forma alterna a lo largo de los tallos. Cada una cuenta con 3 folíolos ovalados de unos 6-15 centímetros de longitud y 3-11 centímetros de ancho. Su superficie es verde o púrpura y sus bordes son suaves. Las flores se distinguen por su vivo color rosado, púrpura, rojo-púrpura y a veces blanco. Crecen solas o en pares a lo largo de racimos, y cuentan con 1 ovario y 10 estambres.

El fruto de la planta no es precisamente el frijol. Se trata de una vaina de 8 a 20 centímetros de largo de color verde, amarillo, púrpura o negro, que alberga en su interior hasta 12 semillas en forma de riñón, de unos 1.5-2 centímetros de longitud. El color de los frijoles es muy variado; hay negros, blancos, marrones e incluso moteados.

Información sobre la planta de frijol.

Frijol común – Phaseolus vulgaris.

El color de los frijoles es muy variado; hay negros, blancos, marrones e incluso moteados.

Distribución

El frijol común es nativo de América. Es muy probable que sea originario de la región de México, Centroamérica y América del Sur, y la domesticación pudo ocurrir en México, Guatemala (región mesoamericana) y Perú (región andina). De acuerdo con evidencias arqueológicas, se cultiva desde el 6000 a. C. Fue llevado a Europa tras la colonización en América, y en el siglo XVI los portugueses lo introdujeron en África.

Hoy, el frijol común se cultiva en América, Europa, Asia, África y Oceanía, y tiene un papel importante en la alimentación de los americanos y europeos. En la India está presente, pero no se valora tanto como a otras leguminosas. Entre los principales productores de frijol común están China, Brasil, India, Estados Unidos, México, Tanzania, Uganda y Argentina.

Reproducción y variedades

Phaseolus vulgaris es una planta que florece en verano, generalmente de julio a septiembre. Sus flores son hermafroditas, esto es, cada una tiene órganos sexuales masculinos (estambres) y femeninos (ovario); la polinización se debe generalmente a las abejas. Tras la floración y fecundación aparecen las vainas, primero carnosas y después huecas.

El cultivo del frijol común se realiza por semillas, pues son de fácil y rápida germinación. Pueden sembrarse directamente en la tierra, o bien, colocarse en recipientes individuales y después plantarse. Crece bien en lugares cálidos y soleados y en suelos fértiles y bien drenados.

Existen tantas variedades de la especie, que a veces hace pensar que se trata de otras especies de frijol. En la larga lista figuran “Black turtle”, el típico frijol negro; “Cranberry”, “Kidney” y “Pinto”.

Cultivo de planta de frijol.

Platillo con frijoles.

Los frijoles son ricos en proteínas, hierro, ácido fólico, potasio, selenio, tiamina y vitamina B6, entre otros nutrientes.

Usos

Se cultiva sobre todo por su uso como alimento, pues los frijoles son muy nutritivos, ricos en proteínas, hierro, ácido fólico, potasio, selenio, tiamina y vitamina B6, entre otros nutrientes. Son además una buena fuente de fibra dietética. Se consumen cocidos en diversas formas, como platillos y hasta como postres. En Japón, no es raro que se coman dulces en panes y pasteles, pero son más usuales en comidas saladas como la popular feijoada, el plato nacional de Brasil, o en tamales de México. Las vainas verdes se comen como vegetales después de cocinarlas por corto tiempo, y las hojas pueden cocinarse como hortalizas; de hecho, en la isla de Java las hojas jóvenes se usan para preparar una ensalada. Su alto nivel de proteínas lo hace un alimento alternativo a la carne.

Los frijoles son diuréticos y pueden ayudar a reducir el nivel de azúcar en la sangre y tratar la hipotensión. La medicina tradicional los ha empleado para aliviar la diabetes, el eczema, el reumatismo y la artritis. Hay que tener mucho cuidado con algunas variedades de frijoles rojos y evitar llevarse frijoles crudos a la boca, ya que tienen compuestos tóxicos perjudiciales para la salud.

Amenazas y conservación

La planta del frijol común es ampliamente cultivada; por lo tanto, no se le considera en peligro de extinción o globalmente amenazada. No suele experimentar graves problemas, pero algunos cultivos pueden enfermar si hongos, bacterias, virus o insectos se alimentan de ellos o los hacen su hábitat. El tizón bacteriano, la antracnosis, el virus del mosaico, el oídio y el moho blanco son algunas de las enfermedades a las que está expuesta.