Características

Se denomina fibromialgia a un síndrome crónico que se distingue principalmente por provocar dolor generalizado en el cuerpo, debilidad y cansancio. El dolor de la fibromialgia es constante durante al menos 3 meses, en ambos lados del cuerpo y arriba y debajo de la cintura, y se describe como punzante, ardiente o profundo. Se desarrolla de forma paulatina, y aunque el afectado a menudo no muestra signos visibles y sus músculos son funcionales y tienen un aspecto normal, experimentan un aumento de la sensibilidad al dolor.

La fibromialgia es distinta en cada persona excepto por el dolor generalizado, esto es, los síntomas varían entre los individuos. Algunos sienten calambres, mientras que otros desarrollan Síndrome del Intestino Irritable. Esta variabilidad, y el hecho de que regularmente no hay una causa específica identificable, como una herida, propicia que sea una condición difícil de diagnosticar. Incluso, alguna vez fue considerada una enfermedad mental.

Increíblemente, alguna vez fue considerada una enfermedad mental.

La investigación sobre la fibromialgia se remonta a principios del siglo XIX, pero en dicha época se le describió como una especie de reumatismo muscular. Los puntos sensibles de dolor se describieron por primera vez alrededor de 1820, y en 1976 la condición fue nombrada “fibromialgia”. Hoy, es un hecho que se trata de una enfermedad médica completamente real y no una enfermedad mental, que puede afectar a hombres, mujeres y niños.

Síntomas

  • Dolor en áreas específicas del cuerpo, llamadas puntos de sensibilidad. Generalmente se encuentran detrás del cuello, en los hombros, el tórax, las caderas, los codos, las rodillas y la espalda baja (región lumbar). El dolor se extiende desde estos puntos hacia otras áreas.
  • Dolores de cabeza o migrañas.
  • Trastornos del sueño o dificultad para dormir. Los afectados pueden sacudirse y despertarse con frecuencia.
  • Sensación de adormecimiento u hormigueo en manos, brazos o piernas.
  • Fatiga, incluso a pesar de dormir varias horas.
  • Problemas de concentración y de memoria. Son comunes eventos conocidos como neblina o niebla mental e incluso fibroneblina, lapsos en los que la persona tiene fallas en sus procesos mentales, por lo que durante ellos puede tener dificultad para pensar con claridad o para encontrar palabras adecuadas al hablar.
  • Rigidez muscular en las mañanas.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Menstruación dolorosa.
  • Sensibilidad a ruidos fuertes o luces brillantes.
  • Síndrome del Intestino Irritable.
  • Calambres en la parte baja del abdomen.

Factores de riesgo

-Padecer una enfermedad reumática, como la artritis reumatoide, la osteoartritis, la espondilitis anquilosante o el lupus.

-Ser mujer. No se sabe bien por qué, pero las mujeres son el “blanco” predilecto de la fibromialgia. Tan solo en Estados Unidos, el 80-90 por ciento de los pacientes son del sexo femenino. Es más común en las mujeres de mediana edad.

-Tener un familiar con fibromialgia. En especial, las mujeres que tienen familiares con esta condición. Sin embargo, aún se desconoce si esto es resultado de la herencia genética o de los factores ambientales que los parientes suelen compartir.

Causas

La causa exacta de la fibromialgia es desconocida, pero los investigadores creen que varios factores están implicados en su desarrollo. Se ha sugerido que su origen se debe a la forma en que el cerebro registra las señales de dolor, y que algunas anomalías cerebrales están asociadas a algunos de los síntomas del síndrome. El dolor puede deberse a que la constante estimulación nerviosa provoca que el cerebro de los que padecen fibromialgia se modifique de alguna manera, de modo que los neurotransmisores aumentan mucho. Entonces, los receptores del dolor del cerebro se vuelven más sensibles pues “recuerdan” el dolor, y reaccionan a los nuevos estímulos (un golpe ligero, un pellizco, el frío, etcétera) exageradamente.

Se ha sugerido que su origen se debe a la forma en que el cerebro registra las señales de dolor.

Hay otros factores vinculados a la fibromialgia. Por ejemplo, se ha encontrado que los afectados tienen niveles sumamente bajos de serotonina, dopamina y noradrenalina en el cerebro. Estas hormonas están implicadas en el procesamiento de los mensajes de dolor y en la regulación del sueño, el estado de ánimo y la respuesta ante el estrés. No se descarta la idea de que la herencia genética juegue un papel importante, pero todavía no se sabe en qué magnitud. Lo que es seguro es que en la mayoría de los casos la fibromialgia es desencadenada por un evento de estrés físico o emocional, como la muerte de un ser querido, un accidente automovilístico, alergias, una infección por virus, una cirugía, dar a luz, entre otros.

Complicaciones

La fibromialgia puede durar meses o años, pero no representa un peligro para la vida. Quizá las complicaciones más severas son aquellas que tienen que ver con el ánimo. Muchas personas aquejadas se sienten tan cansadas y adoloridas que esto interfiere con sus actividades cotidianas, tanto en el trabajo como en el hogar. Aunado a la fatiga propia de la fibromialgia, el sueño no reparador puede afectar la vida y conducir a la frustración.

Algunos pacientes desarrollan depresión, que llega a ser grave si no se atiende a tiempo.

Diagnóstico

Como se mencionó, la fibromialgia es difícil de diagnosticar, y no es raro que la persona afectada acuda con varios médicos y reciba otros diagnósticos antes de que le sea confirmado este padecimiento. No hay pruebas de laboratorio para confirmarlo, aunque a veces los médicos solicitan análisis de sangre para descartar otras afecciones.

Un diagnóstico de la fibromialgia puede estar basado en el reconocimiento de los puntos de sensibilidad, en el dolor generalizado que ha durado más de 3 meses y otros síntomas generales como los problemas de memoria y el cansancio extremo. A pesar de que es crónica, la fibromialgia no es progresiva y no causa daños a las articulaciones, los músculos o los órganos internos.

La fibromialgia no es progresiva y no causa daños a las articulaciones, los músculos o los órganos internos.

Tratamiento

No existe cura para la fibromialgia, pero los síntomas pueden ser aliviados con tratamiento médico que requiere un “enfoque de grupo”, es decir, la ayuda de más de un especialista, como un fisioterapeuta y un médico familiar. El ejercicio, los masajes ligeros y en general la actividad física son muy útiles pues permiten que el dolor amaine, lo mismo que llevar una dieta equilibrada y mantener una rutina de sueño.

Los medicamentos más usados son los analgésicos, los anticonvulsivos e incluso los antidepresivos y los que ayudan a conciliar el sueño. Los fármacos específicos para tratar el síndrome son escasos; la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos solo aprueba 3 de ellos: duloxetina, milnacipran y pregabalina.

La terapia cognitivo-conductual es otra forma de tratamiento, una muy importante ya que apoya al paciente a lidiar con la ansiedad, la frustración y demás sentimientos negativos que se desarrollan como resultado del dolor y el cansancio.