Características

Es común pensar que la epilepsia es una enfermedad por la que las personas tienen convulsiones, pero es mucho más que eso. Es un trastorno neurológico que afecta el sistema nervioso(1)

Es, por tanto, un trastorno cerebral, como lo es la enfermedad de Alzheimer, y ciertamente se caracteriza por convulsiones súbitas e impredecibles que pueden durar desde segundos hasta minutos, denominadas crisis epilépticas Existen varios tipos de epilepsia, según el área del cerebro y otros aspectos.

En un principio, las neuronas se comunican mediante señales eléctricas. Las crisis epilépticas se deben a la actividad anormal en el cerebro, lo que sucede cuando las señales eléctricas se alteran con frecuencia durante algunos segundos o minutos y se producen movimientos bruscos, sensaciones extrañas, desmayos y caídas. Las crisis no tienen causa aparente; pueden aparecer en cualquier momento y en personas de cualquier edad. Sin embargo, generalmente comienzan en la infancia. (2)

Las crisis de epilepsia no tienen causa aparente; pueden aparecer en cualquier momento y en personas de cualquier edad.

Se reconocen 2 tipos básicos de crisis epilépticas:

a) Parciales o focales, que implican solo un lado (lóbulo) del cerebro. Son parciales simples si provocan espasmos solo en una parte del cuerpo, y parciales complejas si afectan otras áreas cercanas a la parte afectada y generan además confusión y movimientos extraños que no llegan a ser convulsiones completas.

b) Generalizadas, que afectan todo el cerebro y producen convulsiones, pérdida de conciencia y colapso.

Síntomas

Los signos y síntomas de la epilepsia varían entre una persona y otra, pero pueden incluir:

  • Confusión temporal.
  • Episodios de ausencias.
  • Pérdida del conocimiento o la conciencia.
  • Sensación de hormigueo.
  • Sentir cierto aroma que no existe.
  • Mirada fija.
  • Convulsiones: movimientos espasmódicos incontrolables de brazos, piernas, cabeza y torso. El tipo de convulsión que una persona presenta depende de la zona del cerebro que es afectada.

Factores de riesgo

-Tener antecedentes familiares de epilepsia.

-Haber padecido lesiones graves en la cabeza o accidentes cerebrovasculares.

-Haber padecido una infección en el cerebro, como meningitis o encefalitis.

-Experimentar convulsiones durante el primer mes de vida.

-Experimentar sangrado del cerebro.

-Usar drogas ilegales, como la cocaína.

-Tener más de 60 años de edad, o estar en la primera infancia. Esta última abarca desde el nacimiento hasta los 8 años de edad.

-Sufrir convulsiones en la niñez, ya sea por fiebres altas u otras condiciones.

-Padecer demencia.

-Nacer con áreas anormales en el cerebro.

Causas

La mayoría de los casos de epilepsia no tienen una causa exacta, pero en otros el trastorno puede deberse a ciertos factores, como:

-Genética. Se estima que hasta 500 genes podrían ejercer un papel importante en el desarrollo de la epilepsia. Por ejemplo, algunos de ellos podrían hacer que una persona sea más sensible a ciertos factores que desencadenan convulsiones.

-Demencia.

-Trastornos del desarrollo, como neurofibromatosis y autismo.

-Accidentes cerebrovasculares. Son la principal causa de epilepsia en personas mayores de 35 años de edad.

-Infecciones cerebrales.

-Defectos congénitos del cerebro.

-Desequilibrio de las señales nerviosas del cerebro.

-Tumores cerebrales.

-Trastornos del metabolismo experimentados al nacer.

-Vasos sanguíneos anormales en el cerebro.

-Lesiones cerebrales durante el nacimiento o próximo a este.

-Traumatismos en la cabeza, como los producidos durante un accidente de auto.

-Enfermedades que dañan el tejido del cerebro.

Algunos desencadenantes de crisis epilépticas, es decir, objetos, medicamentos u otros factores que provocan convulsiones son el estrés, consumo excesivo de alcohol o la abstinencia a este, uso de cocaína, éxtasis y otras drogas recreativas, deficiencia de vitaminas o minerales, cambios hormonales, falta de sueño, fiebre, exceso de medicamentos recetados o de venta libre, falta de alimento, luces intermitentes y ciertos ruidos o alimentos. Cabe aclarar que no causan epilepsia, pero sí pueden provocar las crisis.

Cualquier cosa que perturba el patrón normal de la actividad de las neuronas es capaz de producir convulsiones.

Complicaciones

La epilepsia no es un trastorno que causa directamente la muerte, pero sí puede producir complicaciones a corto, mediano y largo plazo; por ejemplo, problemas de aprendizaje, lesiones o fracturas producidas durante las convulsiones, depresión, ansiedad y daño cerebral permanente si las crisis no se controlan. La epilepsia es muy peligrosa para las personas que manejan maquinaria pesada o suelen conducir automóviles, ya que existe un gran riesgo de sufrir crisis epilépticas durante la actividad y sufrir un accidente al perder la conciencia y el control. Asimismo, durante las crisis es posible que la persona inhale saliva o alimentos y estos pasen a los pulmones, lo que puede provocar neumonía por aspiración.

La epilepsia es muy peligrosa para las personas que manejan maquinaria pesada o suelen conducir automóviles.

Diagnóstico

Un médico es quien diagnostica la epilepsia, basado en exámenes del cerebro (examen neurológico) y del sistema nervioso en general. A veces también se requiere un análisis de sangre, un recuento sanguíneo completo (CBC), u otras pruebas para observar si existen signos de alguna infección o un trastorno genético a los que podrían deberse las convulsiones.

Lo más común es que se realicen encefalogramas, que registran la actividad eléctrica del cerebro, para detectar los cambios en él asociados a la epilepsia. Otras herramientas utilizadas son las tomografías computarizadas, las resonancias magnéticas y las tomografías por emisión de positrones.

El afectado puede mejorar si toma un tratamiento con medicamentos anticonvulsivos para controlar las crisis.

Tratamiento

El trastorno no se cura definitivamente, pero el afectado puede mejorar si toma un tratamiento con medicamentos anticonvulsivos para controlar las crisis y con cambios en su estilo de vida. No todas las personas con epilepsia toman los mismos medicamentos y en las mismas dosis, pues esto depende de la edad, la frecuencia de las convulsiones y otros aspectos.

En caso de que las crisis se originen en un área pequeña del cerebro que no pone en riesgo funciones importantes como el habla o la visión, y no mejoran con dos o tres fármacos anticonvulsivos, se considera la realización de una cirugía para eliminar las células cerebrales anormales o colocar un estimulador del nervio vago, un dispositivo pequeño que contribuye a reducir las convulsiones.

El tratamiento médico puede incluir terapia de estimulación del nervio vago y una dieta específica baja en carbohidratos; esto suele recomendarse a los niños. Una buena noticia es que algunos tipos de epilepsia se alivian a medida que la persona se hace mayor, hacia el final de la adolescencia.

1 http://www.epilepsy.com/learn/about-epilepsy-basics
2 http://www.nhs.uk/Conditions/Epilepsy/Pages/Introduction.aspx