Características

Anteriormente llamada fiebre hemorrágica del Ébola, es una enfermedad infecciosa de reciente aparición. Los primeros casos se produjeron en 1976 al mismo tiempo en dos aldeas distintas de África, en lo que hoy son República Democrática del Congo y Sudán. Debido a la cercanía de las aldeas con el río Ébola, el virus y la enfermedad adquirieron el mismo nombre. Se produjo otro brote de la enfermedad en 1979, pero fue hasta 2014 que un nuevo brote se convirtió en una epidemia histórica.

La enfermedad por el virus del Ébola (EVE) se produce por un virus originario de  las regiones tropicales del África subsahariana, que al entrar en contacto con el individuo genera una serie de síntomas. Desde su primera aparición causó brotes esporádicos en el continente, hasta que en 2014 la enfermedad se propagó en personas de otras partes del mundo. Los murciélagos de la fruta son el reservorio (hospedadores) más probable del virus, que puede transmitirse a los primates no humanos (chimpancés, gorilas y monos) y hacerlos enfermar. Estos, a su vez, son capaces de transmitir el virus a los seres humanos.

Es un padecimiento potencialmente mortal.

La enfermedad por el virus del Ébola (EVE) se produce por un virus originario de  las regiones tropicales del África subsahariana.

Síntomas

  • Fiebre que supera los 38.6 ºC.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Dolor de estómago.
  • Dolor de garganta.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Dolor muscular.
  • Fatiga.
  • Debilidad.
  • Hemorragia sin causa aparente. Puede ser por la boca, el recto, los ojos, los oídos y la nariz.
  • A veces se producen erupciones en la piel y surge lo que parece un resfriado.

Factores de riesgo

-Ser un profesional de la salud. Médicos y enfermeros que atienden a pacientes y familiares infectados por el Ébola tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad al estar en contacto con sangre y fluidos.

-Cuidar familiares enfermos.

-Preparar personas para su entierro. Empleados de funerarias y en general, personas que trabajan con cadáveres.

-Manipular carne de caza. Esto es común en las zonas rurales de África. Al estar en contacto con animales infectados, sin saberlo, claro, los cazadores se exponen al virus.

-Realizar investigaciones con animales, sobre todo con aquellos importados de África.

-Vivir en las regiones africanas afectadas, especialmente República Democrática del Congo, Uganda, Congo, Sudán, Gabón, Costa de Marfil y Sudáfrica.

-Viajar a las regiones afectadas de África.

Ébola

Causas

La causa directa de la enfermedad es un virus de la familia Filoviridae y del género Ebolavirus. No se conoce al reservorio natural, pero es muy probable que sean los murciélagos y que sea transmitida por los animales salvajes. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) 4 de las 5 cepas del virus se encuentran en un animal nativo de África.

El virus del Ébola se transmite a los seres humanos cuando estos entran en contacto con la sangre, las secreciones, los órganos u otros líquidos de los animales infectados. Después se propaga entre las personas cuando estas:

-Entran en contacto directo con la sangre, el semen, la orina, la saliva, la leche, las heces, el sudor, el vómito y otros fluidos corporales de una persona infectada, a través de las membranas mucosas o una herida. El semen de un hombre recuperado de la enfermedad puede transmitir el virus hasta semanas después.

-Entran en contacto con objetos, como agujas, jeringas, ropa de cama, vendas y equipo médico, que se han contaminado con los fluidos corporales mencionados de una persona infectada.

-Entran en contacto con murciélagos, simios o monos que pueden estar infectados con el virus.

No hay evidencia de que la enfermedad del Ébola se transmita por el aire, agua o comida o al dar la mano, y el virus no se transmite a menos que la persona tenga los síntomas. Una vez que este se halla en el cuerpo, comienza a multiplicarse y el sistema inmunitario intenta frenar la infección, por lo que aparecen los síntomas.

La tasa de letalidad de la enfermedad es del 90 por ciento.

Complicaciones

Actualmente, la tasa de letalidad de la enfermedad es del 90 por ciento. Puede decirse que la complicación más grave de la Enfermedad por el virus del Ébola es la misma muerte, pero en otras personas se presentan convulsiones, delirio y sangrado abundante. Algunas desarrollan ictericia (coloración amarillenta, sobre todo en la piel y la parte blanca de los ojos). Si la enfermedad no se trata, el afectado puede experimentar insuficiencia orgánica, caer en estado de shock y llegar al estado de coma.

Las personas se recuperan lentamente, a medida que el virus desaparece del cuerpo, en el lapso de varias semanas. Algunas complicaciones a largo plazo son problemas de la vista y en las articulaciones, pérdida de cabello, hepatitis, debilidad y dolores de cabeza.

Diagnóstico

En caso de presentar síntomas de la enfermedad, una persona debe acudir con un médico para que se atienda. El diagnóstico se realiza con base en, primero, un examen físico, y después en pruebas de laboratorio. Como los síntomas se parecen a los de otras enfermedades, puede ser difícil decir que se tiene el virus, pero debe sospecharse sobre todo si se tiene fiebre y si se ha estado en contacto con fluidos humanos en una región africana. Si hay sospecha, entonces el paciente se aísla de otras personas para evitar que el virus se transmita. La prueba de laboratorio más usada es la que se conoce como ELISA, pero hay algunas otras más, como la prueba de detección de antígenos y la prueba de seroneutralización.

Tratamiento

No existe vacuna para escaparse de la enfermedad por el virus del Ébola, por lo que para prevenirla es necesario evitar todo contacto con los fluidos tanto de humanos como de animales sospechosos de estar infectados. Tampoco existe un tratamiento específico una vez que la enfermedad se ha desarrollado, pero generalmente el afectado requiere cuidados intensivos durante los cuales se le administra mucho líquido vía oral o intravenosa y se trata de mantener estable la presión arterial. En caso de contraer alguna infección, esta se trata.