Características

La enfermedad del Zika, infección del Zika o fiebre del Zika, entre otros nombres, es un padecimiento infeccioso causado por un virus relacionado con aquellos que ocasionan dengue, y también se transmite a través de la picadura de mosquitos. Esta enfermedad es relativamente nueva, pero cada vez se conoce más debido a los brotes que se han extendido más allá de la zona donde se originaron.

El virus se aisló por primera vez en la zona del bosque Zika, Uganda, en 1947. Se produjeron algunos casos de enfermedad en África y partes de Asia a través de los años, pero fue hasta 2007 cuando se confirmó un caso fuera de la región original: en la isla Yap, en el océano Pacífico, a varios miles de kilómetros de distancia de la zona euroasiática. Los focos rojos volvieron a encenderse cuando se reportaron casos en Chile, Brasil y otras zonas de Sudamérica y Centroamérica.

Por lo general, la enfermedad es leve y los síntomas, desarrollados por 1 de cada 4 personas, duran unos 2-7 días. Es posible que el virus se propague por más países del mundo, pero se está trabajando en investigar la enfermedad y tratar de evitar su propagación.

Se encontró por primera vez en un mono en África, y se confirmó que se transmite por mosquitos del género Aedes.

Síntomas

-Fiebre leve, menor de 38.5 ºC.

-Erupción en la piel.

-Dolor muscular.

-Dolor articular. En algunas personas hay inflamación de las articulaciones, generalmente de las manos y los pies.

-Malestar general.

-Conjuntivitis.

-Dolor detrás de los ojos.

-Dolor de cabeza.

-Vómitos.

Síntomas del virus del Zika.

Aedes aegypti, mosquito transmisor del virus del Zika. / Fotografía de Rafaelgilo.

Factores de riesgo

-Vivir en zonas donde se encuentran los mosquitos vectores del virus, o bien, viajar a ellas.

-Vivir o pasar mucho tiempo cerca de los criaderos de mosquitos, como depósitos de agua estancada.

Causas

La causa de la infección por el virus del Zika es, evidentemente, un virus. Este responsable pertenece al género Flavivirus y a la familia Flaviviridae. Se encontró por primera vez en un mono en África, y se confirmó que se transmite por mosquitos del género Aedes, especialmente Aedes aegypti y Aedes africanus, conocidos por proliferar cerca de los edificios de las zonas urbanas y por preferir alimentarse durante el día.

El mosquito se infecta cuando consume la sangre de una persona enferma. Entonces, si el insecto pica a una persona sana, le transmite el virus, que entra en el torrente sanguíneo y se incuba durante 3-12 días hasta que los síntomas comienzan a aparecer.

La transmisión del virus también ocurre de madre a hijo en el momento del parto, y posiblemente a través del contacto sexual sin protección (el virus se ha encontrado en el semen) o de sangre infectada durante transfusiones, aunque este último caso no se ha confirmado.

Riesgo del Zika en mujeres embarazadas.

Bebé con microcefalia (izquierda) anomalía vinculada con el virus del Zika. A un lado, un bebé con tamaño de cráneo normal. / Imagen de Centers for Disease Control and Prevention.

Complicaciones

Casi todas las personas que caen enfermas por el virus del Zika se recuperan favorablemente y sin complicaciones.

La muerte por la infección por el virus del Zika es muy rara, aunque se ha reportado. Otras complicaciones, como las neurológicas y autoinmunes, también son poco comunes, pero se sabe que se han producido en islas del Pacífico y en Brasil.

El aumento de casos de Síndrome de Guillain-Barré, anomalías congénitas y otros trastornos neurológicos y autoinmunes en las regiones donde se presenta la infección ha hecho sospechar de una posible relación con él, por lo que se está investigando.

Diagnóstico

Los síntomas de este padecimiento pueden confundirse con los del dengue y la fiebre chikunguña, así que el diagnóstico debe ser realizado por un médico, que generalmente se basa en los síntomas y en los sucesos que hacen sospechar; por ejemplo, que el paciente viva en un país donde el zika está presente. Si es necesario, se realizan análisis de sangre o de muestras de orina o saliva.

Tratamiento

Casi todas las personas que caen enfermas por el virus del Zika se recuperan favorablemente y sin complicaciones, a pesar de que aún no existe un tratamiento específico. Los médicos suelen recomendar la toma de antipiréticos y analgésicos para aliviar el dolor y bajar la fiebre, y la ingesta de abundantes líquidos para evitar la deshidratación. No debe tomarse aspirina u otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, ya que aumentan el riesgo de sufrir hemorragias.