Características

Es una enfermedad infecciosa causada por una bacteria que se aloja en garrapatas de algunos animales. La enfermedad de Lyme es relativamente común en Norteamérica, Europa y parte de Asia. En Estados Unidos se registró por primera vez en 1977 en un pueblo de Connecticut llamado Old Lyme; de ahí su nombre.

Síntomas

Existen 3 etapas de la enfermedad de Lyme, que muestran síntomas característicos.

Etapa 1, días o semanas después de la picadura de garrapata:

  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar general.
  • Dolor muscular.
  • Rigidez en el cuello.
  • Dolor en las articulaciones.
  • 3-30 días después de la picadura, aparece una erupción rojiza y ligeramente caliente al tacto alrededor del sitio donde picó la garrapata, llamado eritema crónico migratorio. Por lo regular presenta una mancha clara en el centro.

Etapa 2, semanas o meses después de la picadura:

  • Debilidad muscular.
  • Parálisis de los músculos de la cara, llamada parálisis de Bell.
  • Palpitaciones.
  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho.

Etapa 3, meses o años posteriores a la picadura:

  • Dificultad para pensar y concentrarse.
  • Problemas del habla.
  • Inflamación de las articulaciones.
  • Entumecimiento.
  • Sensación de hormigueo.
  • Movimiento muscular anormal.

Se registró por primera vez en 1977 en un pueblo de Connecticut llamado Old Lyme; de ahí su nombre.

Algunos síntomas más graves que pueden presentarse años después son problemas cardíacos y hasta meningitis.

Síntomas de la enfermedad de Lyme.

Eritema migrans, una de las manifestaciones de la enfermedad de Lyme. / Fotografía de James Gathany.

Factores de riesgo

-Efectuar con regularidad actividades al aire libre, como senderismo o caza.

-Tener mascotas que pueden tener garrapatas.

-Eliminar las garrapatas de manera incorrecta.

-Tener un empleo que implique trabajar con animales salvajes o pasar mucho tiempo al aire libre: agricultor, agrimensor, constructor, gestor de un parque natural, etcétera.

-Caminar en áreas de pastos altos.

Causas

La bacteria Borrelia burgdorferi, transmitida por garrapatas, es la responsable de la enfermedad de Lyme. Este organismo normalmente vive en las garrapatas de ratones, ardillas, venados y otros mamíferos pequeños, por lo que cuando una persona se encuentra cerca de estos puede ser picado por uno de los arácnidos y transferir el microorganismo a través de la diminuta herida. También puede encontrarse estas garrapatas en sitios con vegetación espesa, en jardines y parques. Si permanecen en la piel por más de 24 horas, la probabilidad de infección aumenta. Puede parecer mucho tiempo, pero en la mayoría de los casos las personas no se dan cuenta de que tienen una garrapata adherida a la piel.

Complicaciones

Si el afectado alcanza la etapa 3, es posible que desarrolle la llamada artritis de Lyme, caracterizada por la inflamación de las articulaciones, especialmente de la rodilla. Otras personas sufren problemas del ritmo cardíaco, parálisis de los músculos del rostro, neuropatía por daño a uno o más nervios del sistema nervioso periférico, trastornos del sueño, problemas de visión, disminución de la capacidad de concentración y dificultades de memoria.

Diagnóstico

Diagnosticar la enfermedad de Lyme suele ser difícil, pues los síntomas pueden confundirse con los de otro padecimiento. Si se sospecha de esta enfermedad, especialmente tras pasar un rato en una zona al aire libre, es importante acudir al consultorio médico para un examen físico.

Según la etapa de la enfermedad, la recuperación tarda unas 2-4 semanas.

Puede diagnosticarse mediante la prueba ELISA para la enfermedad de Lyme, que es básicamente un examen de sangre que busca en ella los anticuerpos producidos para luchar contra la bacteria. Sin embargo, a veces se dan resultados falsos, así que puede efectuarse otro tipo de prueba: punción lumbar, electrocardiogramas, resonancias magnéticas de la cabeza, entre otras. En caso de que la prueba ELISA arroje un resultado positivo, puede hacerse una prueba de Western blot, que detecta anticuerpos que trabajan contra proteínas de la bacteria nociva.

Tratamiento

Puede tratarse con éxito si se detecta a tiempo. En cualquier caso, las personas que han sido picadas por una garrapata deben ser vigiladas durante cerca de 1 mes para ver si desarrolla una erupción u otro signo sospechoso. Si se ha diagnosticado la enfermedad, no es raro que se administren medicamentos antibióticos con la intención de matar las bacterias; los casos en los que se ha detectado de forma tardía pueden requerir la administración de antibióticos vía intravenosa. Según la etapa de la enfermedad, la recuperación tarda unas 2-4 semanas.

El tipo de antibiótico usado depende de los síntomas de la enfermedad de Lyme en una persona. Un pequeño número de individuos puede seguir teniendo dolores musculares y articulares después del tratamiento médico; esto es el síndrome posterior a la enfermedad de Lyme.